PESOS Y CONTRAPESOS

De la deflación (2/2)

Arturo Damm Arnal. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

En términos mensuales (comparando el Índice Nacional de Precios al Consumidor de un mes con el del mes anterior), en mayo la inflación fue menos 0.21% y en julio menos 0.27%. En ambos meses hubo, como debe ser, afirmación que los keynesianos consideran sacrílega, deflación. Con relación al poder adquisitivo del dinero hay tres posibilidades: que se mantenga, que pierda, que se gane.

Que el poder adquisitivo del dinero se mantenga quiere decir que, con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, se compra la misma cantidad de los mismos bienes y servicios, por lo que, ceteris paribus, el bienestar de las personas se mantiene igual.

Que se pierda poder adquisitivo quiere decir que, con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, se compra una menor cantidad de los mismos bienes y servicios, por lo que, ceteris paribus, el bienestar de las personas disminuye. Se llama inflación.

Que se gane poder adquisitivo quiere decir que, con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, se compra una mayor cantidad de los mismos bienes y servicios, por lo que, ceteris paribus, el bienestar de las personas aumenta. Se llama deflación.

Si el fin de la economía es el bienestar de las personas, que vivan bien y que vivan mejor, y si el bienestar depende de los bienes y servicios de los que disponen para satisfacer sus necesidades, satisfactores que hay que comprar, ¿cuál de las tres opciones con relación al poder adquisitivo del dinero es la correcta, la que es condición necesaria para maximizar el bienestar? La deflación.

Y, sin embargo, muchos bancos centrales (entre 40 y 45, el 25% - 30% del total, con metas puntuales que van del 2% al 8%), tienen metas de inflación, en el caso del Banco de México 3% anual, más menos un punto porcentual de margen de error, por lo que la mayor inflación aceptable es 4%y la mínima 2%, y 0.25% mensual, más menos 0.08 puntos porcentuales de margen de error, por lo que la máxima inflación aceptable es 0.33% y la mínima 0.17%.

En junio, en términos anuales, la inflación fue 3.37%, por arriba de la meta puntual del 3% (malo), pero por debajo de la máxima inflación aceptable del 4% (menos malo). En términos mensuales fue menos 0.27% (bueno), por debajo de la mínima inflación aceptable más 0.25% (malo).

De las tres posibilidades con relación al poder adquisitivo de dinero la mejor es la deflación y la peor la inflación. Y esta, la peor, es la que muchos bancos centrales han elegido, como el Banco de México, sin que nos haya dado una explicación de por qué está a favor de la inflación, de la pérdida en el poder adquisitivo de nuestro dinero y de nuestro trabajo, inflación que viola el derecho de propiedad privada al producto íntegro de nuestro trabajo y de nuestro dinero, violación que es una injusticia, una violación de derechos, cometida por una organización estatal, el banco central.

En ninguno de sus documentos el Banco de México nos explica por qué tiene una meta de inflación, por qué está a favor de la pérdida en el poder adquisitivo de nuestro dinero, de nuestro trabajo, por qué está a favor de la injusticia, de la violación del derecho de propiedad privada. Por lo menos, nos debe esa explicación, que se rehúsa a darnos. ¿Por qué será? (Véase: https://www.razon.com.mx/opinion/2024/07/12/deflacion-la-buena-y-la-mala/).

Temas:

Google Reviews