Independientemente de los términos particulares en que termine la sentencia de cadena perpetua a Ismael Zambada, El Mayo, con esta determinación se está cerrando uno de los capítulos más violentos, influyentes y de poder en la historia de narcotráfico en México.
Cómo le dijo El Mayo a don Julio Scherer, esto no va a parar, vendrá otro en mi lugar cuando sea detenido o ya no esté. Zambada pasará a la historia como uno de los narcotraficantes de mayor peso y quien, seguramente, negoció con una gran cantidad de personajes, políticos, empresarios y actores sociales, lo cual lo encumbró en escenarios que le permitieron moverse con cierta libertad.
Al final, no olvidarlo, no fue el Gobierno el que lo detuvo, fue la traición de Joaquín Guzmán, el hijo de El Chapo. Se llevará muchos secretos a la tumba. Sabía que era posible que en su entorno fuera traicionado; así fue.

• Licitación en el ojo del huracán
A Zambada bien se le puede adjudicar aquello que no me pregunten lo que sé, sino lo que he visto. Vio pasar políticos de todos los partidos, los cuales seguramente negociaron con él. Se convirtió en un personaje clave para que El Chapo se convirtiera en el hombre más buscado por parte de EU.
A El Mayo le espera la muerte. Difícilmente podrá surgir una nueva negociación que le permitiera algún beneficio. Lo único que puede sacar es que lo manden a una cárcel con atención médica, más que eso todo se ve materialmente imposible.
Zambada fue parte de la vieja escuela del narco, pero también se supo adaptar a los nuevos tiempos. Los grandes cárteles desde hace algunos años han entrado en una nueva dinámica. Su eje sigue siendo la droga, pero se han diversificado.
No sólo se trata de los estupefacientes. Han desarrollado una industria en trata de personas, secuestros, extorsión todo esto de la mano de la complicidad de algunas autoridades.
El fentanilo vino a cambiar en buena medida la dinámica de las drogas. La afectación entre los consumidores ha ido alcanzando situaciones extremas, causando la muerte o daños irreparables en la vida de miles de ciudadanos estadounidenses. EU ha perdido el control de sus fronteras, porque su enemigo no sólo se encuentra entre los cárteles mexicanos está también al interior del país.
La narrativa de las responsabilidades de México es cómoda para los gobernantes en la Unión Americana. La sentencia a El Mayo les sirve a las autoridades estadounidenses para hacer ver y valer que están trabajando directamente, lo cual les viene bien en muchos sentidos. Es una de las preseas que Trump le quiere mostrar a sus votantes de cara a las elecciones intermedias de noviembre.
El Mayo asegura que no dio información sobre lo mucho que sabía. Es difícil saber en qué términos han quedado las cosas. Para estar negociando las propuestas que hizo, aceptando la sentencia y sus responsabilidades para poder estar bajo condiciones de atención médica, difícilmente pudo quedarse callado.
El Mayo sabe en lo que está y sabe que su vida terminará en la cárcel. Al ser un hombre con fama de negociador y de buscar salidas en el mundo del narcotráfico, mandó una carta de buenas intenciones y reconocimiento de sus responsabilidades, la cual es una suerte de legado.
En Sinaloa continúa un enfrentamiento que está provocando el debilitamiento de las dos partes. Ante ello surgen pequeños grupos que tratan de acomodarse o nuevas alianzas. En el Gobierno consideran que no existen responsabilidades de parte del gobernador con licencia ni de su equipo, pero ya se entregaron dos de los 10.
Se cierra una de las etapas más violentas del narcotráfico. Está sentenciado un hombre que provocó muchos agravios en la sociedad mexicana.
RESQUICIOS.
Las derrotas duelen y más cuando son en una final de Copa del Mundo. Los jugadores argentinos mostraron su peor cara. No sólo por armar una pequeña bronca, sino también por el poco respeto que tuvieron hacia los ganadores. Fue un equipo distinto al que vimos a lo largo del Mundial.

La justicia y la propaganda política

