Suena como si fuese una cifra cualquiera, sin embargo, no es cualquier cosita. ¡Es un chorro de lana! Estás hablando que 15 mil millones de dólares son, más o menos al tipo de cambio actual, 263 mil millones de pesos. Y todo ese dineral es el que le quieren incautar al ahora detenido capo del crimen. Pero la cosa no es tan sencilla como la quieren hacer ver, porque primero, para poder quitarle todo ese dineral, hay que saber quién lo tiene.
Obviamente ya dijo el propio gobierno que no hay nada a su nombre, lo que significa que debe ser real, porque sinceramente no vemos a quien fue considerado uno de los más grandes líderes criminales del mundo poniendo su firma en casas, departamentos, ranchos, carros, barcos, aviones, cuentas de banco, y mucho menos, haciéndolo en un sinnúmero de activos adicionales de los cuales gozaba cuando andaba suelto y libre por el bonito México mágico, que asoló con su liderazgo desde hace más de 40 años.
Por eso, que a nadie le sorprenda lo que viene, porque de igual manera, como también es obvio que al haber durado en el poder tantisísimo tiempo, tuvo que haber puesto todo ese capital en manos de una o de muchísima gente que, sin lugar a dudas, vivían como millonarios en una pantalla perfecta que le mostraban a la sociedad como si fuesen empresarios exitosos. ¿Cuántas fortunas e imperios económicos conocidos fueron construidos con dinero de ese que se disfruta bien, pero que olía mal? También, como es obvio, pues han de ser bastantes, y ahorita han de estar temblando porque el gobierno norteamericano los sacará del sueño en el que vivieron para llevarlos ante la justicia.
Y en este caso, como en el de Ruffo Appel, no podrán gritar que es persecución política, porque aunque les va a doler, hay que decirlo: el capo y su imperio no nacieron en el 2018 con la llegada de Morena al poder. Para cuando el corruptillo de AMLO ascendió, todo eso ya existía. Así es que, si en algo son buenos los gringos, es en seguir el dinero, y cuando hacen eso, generalmente logran su objetivo. A temblar priistas, panistas, perredistas, morenistas y todo aquel que haya sido beneficiado por ese dinero que está manchado de sangre.
La última…
¿A poco creían que con la declaración del abogado del capo en la que decía que no había colaborado, ya la libraron? Lo bueno es esto: la ruta del dinero, y los destinatarios…
… y nos vamos.
O todos coludos o todos rabones
