PESOS Y CONTRAPESOS

Inversión y consumo, mal

Arturo Damm Arnal. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Arturo Damm Arnal. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

La mejor manera de responder la pregunta ¿cómo va la economía? es comparando, la variable de la que se trate, en términos mensuales, con el mes anterior, no comparando, en términos anuales, con el año anterior.

Dos variables que sirven bien para responder la pregunta ¿cómo va la economía? son, en la terminología el Inegi, el Consumo Privado, CP, y la Inversión Fija Bruta, IFB. El CP mide la compra de bienes y servicios, sin contar bienes inmuebles y objetos lujosos. La IFB mide las inversiones en instalaciones, maquinaria y equipo, parte importe de la Inversión Directa, ID, que se destina a la producción de bienes y servicios, a la creación de empleos y a la generación de ingresos, empleos e ingresos que son condiciones del bienestar, que es el fin de la economía.

Empiezo con la IFB, comparando en términos mensuales con el mes anterior. En enero decreció 1.0%; en febrero decreció menos, 0.4%; en marzo se recuperó el crecimiento, 0.4%; en abril se alcanzó, con 4.1%, el mayor crecimiento desde noviembre de 2020, 6.2%; en mayo decreció 0.4%. Sumamos tres meses, febrero, marzo y abril, con cada vez mejores resultados, buena racha que se interrumpió en mayo.

Termino, comparando en términos mensuales con el mes anterior, con el CP. En enero decreció 1.5%; en febrero decreció menos, 0.2%; en marzo se recuperó el crecimiento, 1.2%; en abril se creció menos, 0.2%; en mayo se creció todavía menos, 0.1%. Sumamos dos meses, febrero y marzo, con cada vez mejores resultados, buena racha que se interrumpió en abril y empeoró en mayo.

Se trata, en primer lugar, de la IFB, que forma parte importante de la Inversión Directa, ID, de la que dependen la producción de bienes y servicios, la creación de empleos y la generación de ingresos, empleos e ingresos que son condiciones del bienestar, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que se dispone para la satisfacción de las necesidades, la mayoría de los cuales hay que comprar.

Se trata, en segundo término, de la compra de bienes de servicios (el vino y el queso), paso previo a su consumo, que consiste en usar el satisfactor para, valga la redundancia, satisfacer la necesidad (comer el queso y beber el vino), y cuyo resultado es el bienestar (haber eliminado el hambre y la sed), que es el fin de la economía.

Se trata de dos variables que sirven bien para responder la pregunta ¿cómo va la economía?, y, aceptando que la mejor manera de responderla es comparando, en términos mensuales, con el mes anterior, y con la información disponible hasta mayo, la respuesta es mal. En abril la IFB creció 4.1% y en mayo decreció 0.4%. En abril el CP creció 5.2% y en mayo 2.4%. En el caso del CP se pasó del crecimiento al menor crecimiento (malo). En el de la IFB se pasó del crecimiento al decrecimiento (peor).

En abril, la confianza de los empresarios para invertir directamente fue 31.7/100 y en mayo bajó a 30.5/100. ¿Resultado? Decrecimiento de las inversiones. En abril la confianza de los consumidores para comprar fue 29.6/100 y en mayo bajó a 28.6/100. ¿Resultado? Menor crecimiento de las compras.

De los dos resultados, ¿cuál es el más preocupante? Si el fin de la economía es el bienestar, y este depende de las compras de bienes y servicios, el menor crecimiento de las mismas en mayo es el más preocupante.

Temas:

Google Reviews