La inversión fija bruta depende de la confianza de los empresarios para invertir directamente. Todos los meses el Inegi publica el Indicador de Confianza Empresarial, que, entre otras cosas, mide la confianza de los empresarios para invertir directamente. El índice va de cero (total desconfianza), a 100 (confianza total), por lo que, entre cero y 50, hay desconfianza, mayor más cerca de cero y menor más cerca de 50, y entre 50 y 100 hay confianza, menor más cerca de 50 y mayor más cerca de 100. Promedio enero – agosto: 31.55 puntos, abajo de los 50, desconfianza.
El Inegi calcula el Indicador de Confianza Empresarial a partir de las respuestas de los empresarios de la manufactura, la construcción, el comercio y los servicios privados no financieros.
En el caso de los empresarios de la manufactura, la confianza para invertir directamente suma 159 meses, ¡13 años 3 meses!, por debajo de los 50 puntos, en zona de desconfianza. En el caso de los empresarios de la construcción suma 183 meses, ¡15 años 3 meses!, por debajo de los 50 puntos, en zona de desconfianza. En el caso de los empresarios del comercio suma 88 meses, ¡7 años 4 meses!, por debajo de los 50 puntos, en zona de desconfianza. Por último, en el caso de los empresarios de los servicios privados no financieros, la confianza para invertir directamente suma 31 meses, ¡2 años 7 meses!, por debajo de los 50 puntos, en zona de desconfianza.
(El Indicador de Confianza Empresarial se publicó, por primera vez, en enero de 2004, e incluía solamente a la industria manufacturera. En 2011 se incluyó a la construcción y al comercio. En 2018 se incluyeron los servicios privados no financieros).
La regla ha sido la desconfianza: el Indicador de Confianza Empresarial para invertir directamente se ha ubicado, desde hace años, por debajo de los 50 puntos, y ha promediado, desde que se toman en cuenta los cuatro sectores (manufactura, construcción, comercio y servicios privados no financieros), de enero de 2018 a agosto de 2026, 34.3 puntos.
La regla ha sido la desconfianza, que apareció mucho antes de que iniciara la 4T, lo cual quiere decir que hay un problema estructural, que afecta desde antes que apareciera la 4T, no coyuntural, ocasionado solamente por la 4T.
¿Hasta qué punto los gobiernos le han puesto atención al Indicador de Confianza Empresarial, en general, y a la confianza de los empresarios para invertir directamente, en particular? ¿Hasta qué punto están conscientes de lo que, en materia de generación de ingresos, aportan las inversiones directas, que dependen de la confianza empresarial? ¿Hasta qué punto están conscientes de que, al final de cuentas, o por principio de ellas, los gobiernos viven del ingreso generado, en buena medida, por las empresas que invierten directamente porque los empresarios tienen confianza? No son las empresas, que invierten directamente, las que viven del gobierno, sino el gobierno, cobrando impuestos, el que vive de las inversiones directas de las empresas y, por ello, de la confianza empresarial.
¿Qué le conviene al gobierno? Más inversiones directas. ¿Cómo lograrlo? En primer lugar, pasando de la desconfianza a la confianza. En segundo lugar, alcanzando y manteniendo un grado de confianza de, por lo menos, 80 puntos.
PISA. no son ocurrencias
