La economía está compuesta por un conjunto de actividades que podemos dividir en dos grupos. El primero incluye la producción, oferta y venta de bienes y servicios. El segundo está compuesto por la demanda, compra y consumo de esos satisfactores. La producción es el medio: no se puede consumir lo que previamente no se ha producido.
El consumo es el fin: se produce solamente lo que se consume. El consumo es lo que les da sentido a las otras cinco actividades económicas. Es el consumidor, comprando o dejando de comprar, quien decide qué se produce y qué no. Y del consumo depende el bienestar.
El fin de la economía es el bienestar, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que se dispone para satisfacer necesidades, satisfactores que hay que comprar, para lo cual hay que pagar un precio, hay que generar un ingreso, hay que trabajar. Lo anterior quiere decir que la compra de bienes y servicios (que no es lo mismo que su consumo, ya que, por el compradurismo, puede comprarse sin consumir lo comprado), es un buen indicador del consumo y del bienestar.
¿Cómo va en México la compra de bienes y servicios? El Inegi publica el Indicador Mensual del Consumo Privado, que mide la compra de bienes y servicios, de parte de las familias residentes en el país, excluyendo la adquisición de bienes inmuebles y objetos lujosos.
En términos anuales, comparando con el año anterior, en diciembre la compra de bienes y servicios creció 5.4%, el mayor crecimiento desde marzo de 2024. Según el Indicador Oportuno del Consumo Privado, que estima cuánto pudo haber crecido la compra de satisfactores, en agosto pudo haber crecido 0.9%. De confirmarse el dato la compra de bienes y servicios habría pasado de crecer 5.4%, en diciembre, a crecer solamente 0.9%, en agosto, el menor crecimiento desde julio de 2025, 4.5 puntos porcentuales menos, el 83.33%.
Comparemos, en agosto de 2025 la compra de bienes y servicios creció 1.4%. Un año después, en agosto pasado, pudo haber crecido 0.9%, 0.5 puntos porcentuales menos, el 35.71%.
En términos mensuales, comparando con el mes anterior, en diciembre la compra de satisfactores creció 1.1%, el mayor crecimiento desde febrero de 2025. Según el Indicador Oportuno del Consumo Privado, que estima cuánto pudo haber crecido la compra de bienes y servicios, en agosto pudo haber crecido 0.1%. De confirmarse el dato la compra de bienes y servicios habría pasado de crecer 1.1%, en diciembre, a crecer solamente 0.1% en agosto, el menor crecimiento desde julio de 2025, un punto porcentual menos, el 90.91%.
Comparemos, en agosto de 2025 la compra de bienes y servicios creció 0.8%. Un año después, en agosto pasado, pudo haber crecido 0.1%, 0.7 puntos porcentuales menos, el 87.50%.
En términos anuales, en agosto, la compra de bienes y servicios pudo haber crecido 35.71% menos que un año antes. En términos mensuales pudo haber crecido 87.50% menos que un año antes. Considerando nada más estos dos datos, cuál es la respuesta a la pregunta ¿cómo va la compra de bienes y servicios?, por lo tanto, ¿cómo va el consumo?, por lo tanto, ¿cómo va el bienestar?
¿A qué se deberá el menor crecimiento de la compra de bienes y servicios? ¿Al desempleo? ¿A la inflación? ¿A los bajos ingresos? ¿Al ahorro? ¿A la confianza de los consumidores?
Continuará.
Bernardo Rosendo
