ENFOQUE MANUAL

Hablamos o no hablamos de esto

Laura Garza*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: larazondemexico

Como todo en la vida hay temas de los que no nos gusta hablar, hay heridas que guardamos, y también imágenes que se nos quedan grabadas en la memoria.

Es normal que una persona vaya acumulando buenos y malos recuerdos, heridas y sensaciones que aún con solo pensarlas, no nos hacen bien.

Pero cuando situaciones negativas suceden en un país, bajo leyes y reglas civiles y morales, hay muchos temas que no podemos solo dejarlos al olvido.

Uno de ellos son las y los ciudadanos desaparecidos en un país, en este caso en México. Una problemática que no se limita únicamente a quienes les suceden, sino al resto de la sociedad que atestigua, se involucra y que también los ignora.

Las madres buscadoras, son las heroínas que con el alma destruida por la angustia no encontrar a sus hijas o hijos se han reunido en colectivos para salir a buscar con palas y con lo que pueden a escarbar en terrenos baldíos según su intuición o por llamadas anónimas que les dan pistas de dónde pueden haber restos humanos.

Hablamos o no hablamos de esto │ Laura Garza │ ENFOQUE MANUAL ı Foto: Especial

Las labores de búsqueda que lideran estas mujeres, continúan siendo desprestigiadas, desvalorizadas e incluso ignoradas por las autoridades. No importa si en sus manos tienen huesos humanos para que les crean, no basta que encuentren 1600 dientes de leche en una fosa clandestina refiriéndose a cuerpos de niñas y niños pequeños.

La imagen de hoy es una referencia a su admirable labor. Esperar el olor a tierra mojada que comúnmente sale cuando escarbas la tierra, y descubrir que lo que encuentran les roba la capacidad de respirar.

¿Hablamos o no hablamos de esto? De lo que vemos sencillamente en la imagen, de dos mujeres escarbando con mayor precisión porque su experiencia ha ido en aumento, y han aprendido la delicadeza de sus movimientos a la hora de encontrar un resto humano.

La escoba allí abajo, incompleta, simbolizando la falta de apoyo de las autoridades para contar con un equipo especializado para realizar el trabajo que ellos no realizan.

Las mujeres buscadoras que llevan desde el 2021 el rastreo en un rancho en Zacapu, Michoacán, nos han vuelto a quitar el aliento.

Las mismas que están en un plantón a las afueras de la FGR en la Ciudad de México y que nadie las escucha, ni recibe.

Las mismas que tienen todavía polvo de tierras olvidadas en las suelas de sus zapatos, en las orillas de sus uñas, que claman ser escuchadas, están allí.

Una imagen simbólica de un acto tan emblemático, donde buscar a tus desaparecidos es tu tarea y si es que los encuentras, defenderlos para que no los confundan con restos de un animal o te los quiten para guardarlos en cajas de cartón en alguna bodega olvidada.

¿Hablamos o no hablamos de esto que vemos?

Temas:
TE RECOMENDAMOS:

Google Reviews