En términos quincenales, comparando con la segunda quincena de agosto, durante la primera quincena de septiembre la inflación fue 0.33% y en términos anuales, comparando con la primera quincena de septiembre de 2025, fue 3.42%. ¿Cómo vamos en materia de inflación? ¿En materia de la pérdida del poder adquisitivo de nuestro dinero y de nuestro trabajo? Para responder correctamente tengamos presente que, en materia de inflación, el primer objetivo debe ser que baje.
Durante la primera quincena de septiembre de 2025 la inflación quincenal fue 0.18%. Un año después, en la primera quincena de septiembre de 2026, fue 0.33%, 0.15 puntos porcentuales mayor, el 83.33%. Resultó mayor, malo. En la primera quincena de septiembre de 2025 la inflación anual fue 3.74%. A lo largo de la primera quincena de septiembre de 2026, un año después, fue 3.42%, 0.32 puntos porcentuales menor, el 8.56%. Resultó menor, bueno.
Durante la segunda quincena de agosto la inflación quincenal fue 0.09%. Una quincena después, en la primera de septiembre, fue 0.33%, 0.24 puntos porcentuales mayor, el 266.67%. Resultó mayor, malo. En la segunda quincena de agosto la inflación anual fue 3.26%. A lo largo de la primera de septiembre, una quincena después, fue 3.42%, 0.16 puntos porcentuales mayor, el 4.91%. Resultó mayor, malo.

El ganado cruza caminando
De las cuatro comparaciones, en tres la inflación fue mayor, malo, y sólo en una fue menor, bueno.
La inflación quincenal de la primera quincena de septiembre, 0.33%, fue la mayor desde la primera quincena de marzo, 0.62%. Entre la primera quincena de marzo, y la segunda de agosto, la inflación promedio fue 0.01%. La inflación de 0.33% resultó 0.32 puntos porcentuales mayor que ese promedio, el 3,200.00%. Fuerte repunte inflacionario. Muy malo.
La inflación anual de la primera quincena de septiembre, 3.42%, fue la mayor desde la primera quincena de junio, 3.55%. Entre la primera quincena de junio, y la segunda de agosto, la inflación promedio fue 3.19%. La inflación de 3.42% resultó 0.23 puntos porcentuales mayor que ese promedio, el 7.21%. Repunte inflacionario. Malo.
La meta de inflación anual del Banco de México es 3.00%, más menos un punto porcentual de margen de error, por lo que la máxima inflación aceptable es 4% y la mínima 2%. Dado que la inflación es un mal (aunque los keynesianos digan que no), y que los males hay que minimizarlos, considero que la meta de inflación, a partir de la cual hay que calificar la eficacia de la política monetaria del banco central, debe ser 2%. Así las cosas, la inflación anual de la primera quincena de septiembre, 3.42%, resultó 1.42 puntos porcentuales mayor, el 71.00%. En lo que va del siglo XXI la inflación promedio anual ha sido 4.32%, 2.32 puntos porcentuales mayor que el 2.00%, el 116.00%.
El que el Banco de México tenga meta de inflación (como la tienen muchos otros bancos centrales), quiere decir que está a favor de la pérdida del poder adquisitivo de nuestro dinero y de nuestro trabajo, inflación que viola el derecho de propiedad privada al producto íntegro de nuestro trabajo y, por ello, al poder adquisitivo íntegro de nuestro trabajo y nuestro dinero. La inflación es una injusticia, una violación del derecho de propiedad privada, razón más que suficiente para que los bancos centrales no tengan metas de inflación.

ONU: parte de guerra

