El Gobierno de Estados Unidos se encuentra en organización interna para coordinarse en contra de los cárteles y de los funcionarios mexicanos.
Participan en ello diversos y fundamentales departamentos como el de Estado, del Tesoro, Justicia, Trabajo y de Guerra, con ellos agencias que nos tienen como clientes cotidianos: la DEA, FBI, ICE-HSI, OFAC, Comando Norte de Estados Unidos (NorthCom), así como la recién creada Unidad militar que integra al ejército de drones e Inteligencia Artificial con aplicación en el espacio.
El secretario de Defensa-Guerra, Pete Hegseth, ha sostenido mensajes contra los cárteles de la droga: “Durante demasiado tiempo, gente mala hizo cosas malas a gente buena dentro de EU y en toda América Central y del Sur”, “Vamos a empoderar a grandes estadounidenses y a grandes socios… para que tengan una enorme capacidad de ejercer violencia contra los cárteles de la droga y las organizaciones designadas como terroristas”. Estos discursos se han materializado en la Alianza Regional que EU ha construido en torno al denominado Escudo de las Américas.
Varias acciones directas contra México han provenido de la OFAC, Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de EU; sus recientes señalamientos de 46 sujetos (21 personas físicas y 25 personas morales) pertenecientes al Cártel de Sinaloa y vinculados al gobierno de Baja California que encabeza la gobernadora morenista Marina del Pilar han tenido impacto inmediato en decisiones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que decidió bloquear cuentas y activos de dichos sujetos, con el fin de proteger al sistema financiero mexicano.
El embajador de EU, Ronald Johnson, ha difundido en sus redes sociales que esta acción de la OFAC ha ido contra Ismael Zambada, El Mayito Flaco, líder del Cártel de Sinaloa y varios de sus colaboradores, por lo que la red del grupo se tambalea, atacando no sólo a los líderes, sino a los traficantes, lavadores de dinero, empresas fachada y funcionarios corruptos, por ello van contra “todos los que mantienen operando a estas organizaciones terroristas. Los estamos golpeando donde más les duele: su dinero”.
Esta situación ha coincidido con la detención del Capitán retirado Miguel Ángel Solano, El Capitán Sol, supuestamente la pieza clave de las operaciones de contrabando de combustible, el denominado huachicol fiscal, quien ha ligado a Andy López Beltrán como parte importante de este tráfico de combustible y que la Fiscalía General de la República (FGR) ha reiterado que esas referencias no tienen fuerza suficiente para abrir una indagatoria contra el hijo de López Obrador. Lo que en EU se revisa a fondo.
También ha cobrado relevancia la ubicación y huida de Amílcar Olán, operador financiero de Andy, quien es investigado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) por transferencias elevadas de dinero, y su red, con nombres y empresas asociados al huachicol fiscal y contratos de obras y proveeduría gubernamental asignados directamente.
Este cántaro puede romperse pronto por diferencias entre Palacio Nacional y el Palenque Macuspano. La presencia pública del expresidente López Obrador expone su interés por intervenir en las candidaturas de futuros gobernadores morenistas.
De la comparecencia (1/5)
