SPLIT FINANCIERO

La confirmación de compra de AT&T por Televisa

Julio Pilotzi. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Julio Pilotzi. *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón. Foto: La Razón de México

La compra de AT&T México por parte de Grupo Televisa y Fintech Holdings, valuada en 2 mil millones de dólares, era una operación más que anticipada en el mercado, ya descontada, después de las señales que dejó la televisora con la suspensión de dividendos y un aumento de capital por 7 mil 200 millones de pesos. Pero incluso en este espacio hablamos de la salida de esta empresa de México, en 2025, a lo que respondieron desde ese corporativo que no era así, que estaban firmes en nuestro país, ahora vemos que no era así. El negocio que ahora se compartirá al 50 por ciento incluye al segundo operador de telefonía móvil del país, con 24.7 millones de suscriptores al cierre de 2025, además de una infraestructura de red y espectro radioeléctrico. AT&T llegó a México en 2015 mediante la compra de Iusacell y Nextel, a las que sumó Unefon, y desde entonces invirtió en el despliegue de redes 4G y 5G, servicios de telefonía móvil, Internet móvil y soluciones de conectividad para empresas.

La adquisición también devuelve a Televisa al negocio móvil, luego de su participación histórica en Iusacell y de su relación con AT&T en Sky, aunque ahora el objetivo es complementar su presencia en televisión de paga e Internet fijo, principalmente con Izzi, con una operación celular de alcance nacional. Entonces adiós a AT&T, la venta representa la salida del mercado mexicano y la concentración de recursos en Estados Unidos; Televisa y David Martínez Guzmá, ahora tendrán que integrar los activos, financiar la operación y encontrar rentabilidad en un sector que también vive la retirada de Telefónica. El cierre está previsto para el primer trimestre de 2027, sujeto a las autorizaciones regulatorias, por lo que la reconfiguración del mercado todavía deberá pasar por la revisión de las autoridades de competencia que por supuesto lo aprobarán.

El monto de la transacción es relevante si se revisan los números del negocio. AT&T México generó ingresos por alrededor de 85 mil 400 millones de pesos durante 2025, pero su utilidad operativa fue de aproximadamente mil 400 millones de pesos. La diferencia deja ver que el tamaño de la cartera de clientes y la facturación no se traducen automáticamente en una rentabilidad elevada. Detrás de una red móvil hay inversiones constantes en infraestructura, mantenimiento, capacidad de transmisión, cobertura, atención a usuarios y actualización tecnológica, además de los costos comerciales necesarios para atraer clientes y evitar que cambien de compañía. ¿Tienen el dinero en Televisa?, por supuesto que es una operación planeada donde se tiene contemplados muchos de estos temas. Por eso, los compradores no sólo tendrán que administrar una base de millones de suscriptores, sino encontrar una fórmula para mejorar los márgenes y generar recursos suficientes para sostener el crecimiento.

La operación también confirma que Televisa busca ampliar el alcance de sus negocios de conectividad. La compañía ya participa en Internet fijo, televisión de paga y telefonía mediante Izzi, además de sus operaciones de televisión por satélite a través de Sky, y claro su plataforma ViX. Con AT&T México podrá entrar de lleno a la telefonía móvil con una plataforma de alcance nacional, lo que abre la posibilidad de integrar servicios fijos e inalámbricos y ofrecer paquetes que combinen Internet en casa, televisión y telefonía celular. Esa convergencia puede convertirse en una herramienta comercial para retener usuarios, aumentar el ingreso por cliente y competir con empresas que también comercializan varios servicios de telecomunicaciones.

Pero una cosa es contar con distintas plataformas y otra conseguir que funcionen como un solo negocio. Televisa y Fintech tendrán que determinar cómo se administrará la compañía, cuáles serán las prioridades de inversión y qué papel tendrá cada marca en el mercado. También deberán evaluar las condiciones comerciales de los paquetes, la integración de los sistemas de atención, la distribución de equipos y tarjetas SIM, la comercialización digital y los acuerdos con distribuidores y mejorar mucho de lo que está mal en AT&T México, malas decisiones se tomaron que lastimaron su penetración y amor por la marca. Cualquier estrategia para combinar servicios tendrá que considerar que los usuarios móviles no necesariamente son los mismos que contratan televisión de paga o Internet fijo, y que la decisión de cambiar de operador depende de factores como precio, cobertura, velocidad, atención y beneficios.

La asociación con David Martínez tampoco es un detalle menor. El empresario, a través de Fintech Holdings, ya tenía una participación cercana al 10 por ciento en Televisa, por lo que la compra de AT&T México profundiza una relación que ahora se extiende a uno de los activos más relevantes del sector. La distribución de la propiedad en partes iguales supone que ambos socios compartirán los beneficios y los riesgos económicos de la adquisición, pero también vuelve importante la forma en que tomarán decisiones sobre inversiones, endeudamiento, administración y estrategia comercial. David Martínez sabe dónde está el futuro del dinero y dónde invertir sólidamente. La capacidad para mantener una dirección definida será fundamental en un negocio que requiere desembolsos recurrentes y que no puede dejar de invertir sin poner en riesgo su competitividad.

El financiamiento anunciado contempla efectivo disponible y deuda garantizada sin recurso al consorcio. Esa estructura deberá observarse con atención porque la adquisición no termina con el pago inicial: el negocio móvil necesita recursos para ampliar su capacidad, actualizar equipos, fortalecer la cobertura y responder al crecimiento del consumo de datos. El despliegue de 5G, la modernización de las redes y la demanda de servicios digitales para empresas forman parte de las exigencias de una industria en la que la inversión no se limita a construir antenas, sino que también comprende sistemas, transporte de datos, seguridad y plataformas tecnológicas. Los compradores tendrán que equilibrar esos gastos con la necesidad de mejorar la rentabilidad y conservar una posición competitiva.

La desinversión responde ahora a una decisión estratégica de concentrar recursos en Estados Unidos, donde la compañía mantiene sus principales operaciones y sus planes de desarrollo de fibra, conectividad y nuevas tecnologías. En consecuencia, el cambio de propietario no implica que desaparezcan de inmediato los servicios ni la infraestructura: mientras no se cierre la transacción, AT&T seguirá operando en México con Mónica Aspe, y deberán definirse las condiciones de continuidad para los usuarios, trabajadores, proveedores y distribuidores.

Ya veremos las decisiones que se tomen, pero el consorcio tendrá que decidir si compite principalmente con precios, paquetes integrados, cobertura, calidad de red, servicios empresariales o una combinación de esos factores. También deberá responder a un mercado donde las promociones, las recargas y los planes con datos incluidos forman parte de una competencia cotidiana, y donde los consumidores pueden cambiar de compañía sin necesidad de adquirir un nuevo número telefónico, y claro con un registro telefónico que absolutamente nadie quiere y que ha apagado líneas en el imaginario, pero que siguen operando sustentadas en redes WiFi.

En los últimos años, los operadores móviles virtuales han ampliado las alternativas de servicio mediante acuerdos para utilizar infraestructura de terceros. Estos negocios pueden concentrarse en segmentos específicos, como usuarios de prepago, consumidores que buscan paquetes de bajo costo, clientes de tiendas comerciales, comunidades o nichos con necesidades particulares de conectividad. Aunque su escala individual suele ser menor que la de los operadores tradicionales, su presencia agrega presión competitiva en precios y distribución.

Bait, de Walmart; OXXO Cel, Soriana Móvil ,Virgin Mobile, FreedomPop, Diri, Newww, Oui Móvil y Pillofon son otras marcas presentes en el ecosistema de operadores virtuales, junto con propuestas como Megamóvil, de Megacable, y distintas compañías que utilizan la Red Compartida de Altán Redes. Su modelo permite comercializar telefonía y datos sin que cada marca tenga que construir una red nacional propia. La nueva compañía también deberá defender a sus usuarios ante las promociones de los OMV y la facilidad con que los consumidores comparan paquetes y cambian de proveedor. Un paquete de Internet fijo y celular puede resultar atractivo para un hogar, aunque no necesariamente para una persona que utiliza exclusivamente una línea móvil de prepago. La segmentación de clientes, por tanto, será determinante para evitar que la integración de servicios se quede en una oferta comercial sin suficiente impacto en los ingresos.

La lista de operadores virtuales incluye, además, marcas como Altcel, IENTC Móvil, JR Móvil, Netwey, Vasanta, Weex, Flash Mobile, Toka Móvil, Her Mobile, Bueno Cell, ComparTfon, CFE TEIT, TurboRed, Ultracel, GuruComm, Rincel, Redi, BroMóvil y otras propuestas registradas o comercializadas en México. Su disponibilidad, red anfitriona y actividad comercial deben verificarse de manera individual, ya que no todas las marcas tienen el mismo alcance, cobertura o nivel de operación. En conjunto, los OMV representan una parte cada vez más visible del ecosistema móvil y una alternativa adicional para los consumidores.

La adquisición de AT&T México, por tanto, no debe leerse solamente como el cambio de dueño de una telefónica. Es una operación que coloca a Televisa en una posición fuerte, distinta dentro de las telecomunicaciones, compromete a Fintech en un negocio intensivo en capital y confirma la salida de un participante internacional que durante años buscó competir con Telcel. El avance dependerá de la autorización regulatoria, de la forma en que se administre la nueva sociedad y de su capacidad para transformar una cartera de millones de usuarios en resultados sostenibles. Los 2 mil millones de dólares representan el valor anunciado de la transacción; la rentabilidad de los activos, la calidad de los servicios y el efecto sobre la competencia serán los indicadores que permitirán medir lo que realmente consiguió el consorcio.

juliopilotzi@outlook.com

@juliopilotzi

X: @juliopilotzi

Temas:

Google Reviews