Arturo Damm Arnal

La otra ayuda externa

PESOS Y CONTRAPESOS

*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

Por lo general por ayuda externa se entiende la ayuda que los gobiernos de los países ricos brindan, a través de los gobiernos de los países pobres, a los habitantes más necesitados de dichos países, ayuda que, por la politización que la misma implica, sobre todo en el país receptor de la misma, pierde mucha de la eficacia que debería tener. En muchos casos resulta contraproducente.

Pero hay otro tipo de ayuda externa, en el sentido literal de que viene del exterior, cuyo origen es distinto y cuya eficacia, precisamente por ese origen distinto, puede ser mayor. Me refiero a las remesas, los dólares que los mexicanos que viven y trabajan en Estados Unidos mandan a sus familiares en México, y que hasta ahora han resultado imparables. Centro la atención en los últimos cinco años,

de 2018 a 2022.

Remesas totales. 2018: 33,677.3 millones de dólares. 2019: 36,438.6 millones, 8.20 por ciento más que el año anterior. 2020: 40,606.5 millones, 11.44 por ciento más. 2021: 51,593.9 millones, 27.06 por ciento más. 2022: 58,497.4 millones, 13.38 por ciento más. Considerables aumentos

año tras año.

Promedios mensuales. 2018: 2,806.4 millones de dólares. 2019: 3,036.6 millones, 8.20 por ciento más que en 2018. 2020: 3,383.9 millones, 11.44 por ciento más que en 2019. 2021: 4,299.5 millones, 27.06 por ciento más que en 2020. 2022: 4,874.8 millones, 13.38 por ciento más que en 2021.

En términos mensuales fue en octubre de 2022, con 5,372.8 millones de dólares, cuando se alcanzó el que hasta ahora es el máximo histórico mensual. En términos anuales fue en el 2022, con los 58,497.4 millones de dólares ya mencionados, cuando se alcanzó el que hasta ahora es el máximo histórico anual.

Para darnos una idea de lo que dichos montos de remesas significan, tengamos en cuenta que en 2022 la entrada de dólares por concepto de exportaciones petroleras sumó 39,212.2 millones de dólares. Por entrada de remesas 58,407.4 millones, 19,195.2 millones más, 48.95 por ciento.

En 2022 el número de operaciones fue 149.97 millones (136.58 en 2021) y el envío promedio por operación fue de 390 dólares (378 en 2021), lo cual, con un tipo de cambio promedio de 20.11 pesos por dólar en 2022, resultó en 7,842.9 pesos mensuales: 8,029.71 el lunes 3 de enero y 7,593.89 el viernes 30 de diciembre, reducción en pesos consecuencia de la apreciación del peso frente al dólar, que pasó de 20.59 pesos por dólar, el 3 de enero, a 19.47, el 30 de diciembre, muestra de que la apreciación del peso frente al dólar, que muchos han confundido con un superpeso, perjudica a los receptores de remesas, a quienes lo que les conviene es la depreciación (más pesos por dólar) y no la apreciación (menos pesos por dólar).

¿Qué capacidad de generar ingreso tienen los mexicanos, que viven y trabajan en los Estados Unidos, para poder mandar, en promedio mensual, 390 dólares, 7,842.90 pesos, a sus familiares? ¿Qué falta en México para que se queden y lo generen aquí? Tal generación de remesas es un éxito de los mexicanos expatriados y un fracaso de la economía mexicana en general, y de los gobiernos mexicanos en particular, que no han sido capaces de aportar lo que legítimamente les corresponde para que esos mexicanos que emigran encuentren en México las oportunidades que van a buscar a los Estados Unidos y que encuentran, muchas veces en condiciones adversas, en los Estados Unidos.