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Arturo Damm Arnal

Bienestar, crecimiento

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

¿Bienestar o crecimiento? ¿Bienestar y crecimiento? ¿Se trata de realidades sustitutas: bienestar o crecimiento? ¿Se trata de realidades complementarias: bienestar y crecimiento? Ninguna de las dos: entre bienestar y crecimiento no se establece una relación, ni de sustitución, ni de complementariedad, sino de causalidad, por la cual el crecimiento es la causa del bienestar, que es su efecto. Y no puede haber efecto sin causa, y no cualquier causa genera el efecto determinado.

Por crecimiento me refiero al de la economía, que se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios para el consumo final, el Producto Interno Bruto, PIB. Se trata de una variable cuantitativa.

Por bienestar me refiero el de las personas, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que dispongan para satisfacer sus necesidades. Se trata de una variable cualitativa.

¿Por qué afirmo que el crecimiento (la producción de bienes y servicios), es la causa del bienestar (la disponibilidad, en cantidad, calidad y variedad adecuadas, de bienes y servicios), más allá del hecho de que no puede consumirse (bienestar) lo que no se ha producido (crecimiento)?

El crecimiento se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, que depende de las inversiones directas, que se destinan a la producción de satisfactores, a la creación de empleos, puesto que para producir alguien tiene que trabajar, y a la generación de ingresos, puesto que a quien trabaja se le paga por hacerlo, empleos e ingresos de los que depende el bienestar de la gente, que depende de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios de los que disponga, la mayoría de los cuales deben comprarse, para lo cual hay que pagar un precio, para lo cual se necesita ingreso, que es el producto del trabajo, sobre todo si aceptamos, como debe ser, que la persona debe vivir gracias al trabajo propio, no por obra y gracia de la dádivas gubernamentales, producto de la redistribución gubernamental del ingreso, por la cual el gobierno le quita a Juan lo que, por ser producto de su trabajo, es de Juan (parte de su ingreso), para darle a Pedro lo que, por no ser producto de su trabajo, no es de Pedro (parte del ingreso de Juan), lo cual es, como la llamó Federico Bastiat, una expoliación legal.

El bienestar (bienestar) de mucha gente depende de la creación de empleos y la generación de ingresos, relacionados con la producción de bienes y servicios, variable con la que se mide el crecimiento (crecimiento) de la economía, siendo éste (el crecimiento), la causa cuyo efecto es aquel (el bienestar), entre los que se establece una relación de causalidad, por lo que no puede haber bienestar si no hay crecimiento.