Avatar del Arturo Damm Arnal

Arturo Damm Arnal

Bienestar de las familias

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal
Arturo Damm Arnal 
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

El desempeño de una economía debe medirse a nivel de la economía familiar, del bienestar de sus miembros que depende, no de manera única, pero sí importante, de la cantidad, calidad y variedad de los bienes y servicios a su disposición para la satisfacción de sus necesidades, la mayoría de los cuales hay que comprar, por lo que el Indicador del Consumo Privado del INEGI, que mide la compra de bienes y servicios que realizan las familias residentes en el país, excluyendo la adquisición de vivienda y objetos lujosos, es un buen indicador de dicho bienestar.

En términos mensuales, comparando cada mes con el mes anterior, en octubre pasado (último mes para el que tenemos información), el consumo privado creció 0.2 por ciento, menos que en septiembre, 0.8, más que en agosto, 0.1, lejos de los máximos del año pasado, 1.8 en marzo y 1.7 en abril. Con estos resultados el nivel del consumo privado en octubre fue similar al de septiembre de 2017, y 3.47 por ciento por debajo del máximo histórico, que se alcanzó en julio de 2019.

Relacionado con el tema del bienestar de las familias, además del Indicador del Consumo Privado, está el Índice de Confianza del Consumidor, también del INEGI, que mide dicha confianza a partir de las respuestas a estas cinco preguntas: situación económica actual de la familia comparada con la de hace un año; situación económica esperada de la familia dentro de un año, comparada con la actual; situación económica actual del país comparada con la de hace un año; situación económica esperada del país dentro de un año, comparada con la actual; posibilidades de la familia, en el momento actual, para comprar muebles, televisores, lavadoras, otros aparatos electrodomésticos, etc. El Índice de Confianza del Consumidor va de cero a cien, siendo cero total desconfianza y cien confianza total.

En agosto, septiembre y octubre del año pasado la confianza de los consumidores fue, respectivamente, 42.7, 43.4 y 45.8, confianza creciente que debería haberse traducido, sobre todo tomando en cuenta el retroceso ocasionado por la recesión en 2020 y parte de 2021, en una mayor compra de bienes y servicios, que tuvo lugar en septiembre, pero no en octubre.

Como ya vimos, en términos mensuales, la compra de bienes y servicios creció 0.1 por ciento en agosto, 0.8 en septiembre, y 0.2 en octubre. En septiembre la confianza de los consumidores (43.4), fue mayor que en agosto (42.7), y la compra de bienes y servicios creció más (0.1 agosto, 0.8 septiembre). Pese a que en octubre la confianza de los consumidores (45.8), fue mayor que la de septiembre (43.4), el crecimiento en la compra de bienes y servicios resultó menor, 0.2 en comparación con 0.8 por ciento. Mayor confianza y menor consumo. ¿Ilógico?