Arturo Damm Arnal

Mises y México (5/5)

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Arturo Damm Arnal
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

Escribió Ludwig von Mises, en Problemas económicos de México, texto de 1943, que “lo que México necesita es libertad económica”, afirmación que, 80 años después, sigue vigente. Según el Índice Internacional de Libertad Económica 2023, del Instituto Fraser, la calificación de México es 7.02/10, y su lugar 68/165.

Para salir adelante, afirma Von Mises, hay que “reconocer los siguientes principios fundamentales:

1.- La civilización de una nación depende de su bienestar. Mientras más rica sea una nación, tanto más fácil será que sus hijos más talentosos logren grandes cosas en todos los campos de la vida humana. Mientr3as más rica sea una nación, más podrá gastar en mejorar la educación y en erradicar la enfermedad.-

2.- Sólo hay una manera de enriquecer a una nación: el incremento de la producción. Un hombre que logra producir más, mejor y más barato presta a sus conciudadanos un servicio más valioso que todos los promotores de planes falsos para reformas utópicas.-

3.- La acumulación de capital privado no es un mal, sino una bendición para la comunidad. Mientras más grande sea el monto de capital disponible, siendo iguales las demás condiciones, mayor será la productividad de la mano de obra y por lo tanto los salarios. Una política que resulte en el consumo de capital, o que impida la acumulación de capital, lastima seriamente los intereses de los asalariados.-

4.- La propiedad privada de los medios de producción y la libre empresa son los cimientos de nuestra civilización y de la democracia política. La motivación de las ganancias es el vehículo del progreso. La ciencia y la ingeniería modernas están vinculadas al capitalismo moderno. Ni el razonamiento apriorístico, ni la experiencia histórica, justifican la suposición que un sistema totalitario de administración económico (gubernamental) pueda iniciar mejoras técnicas.”

Y concluye Von Mises afirmando que “la aceptación de estos principios en el siglo XIX convirtieron a la Gran Bretaña y a los Estados Unidos en las naciones más ricas del mundo”, y que “México no tiene otra opción abierta”, algo que, dicho hace ochenta años, sigue estando vigente, pese a la etapa neoliberal, durante la que tuvimos, no la práctica de los principios liberales, que hubieran resultado en la economía de mercado en el sentido institucional del término, sino del pragmatismo liberalizante, cuyo resultado fue, y sigue siendo, el capitalismo de compadres, con mucho de socialismo (redistribución del ingreso), y de mercantilismo (limitación de la competencia).

En términos generales, el análisis que realizó Von Mises en 1942, y las recomendaciones que hizo, siguen vigentes, sobre todo en lo que a la participación del gobierno en la economía se refiere. Al respecto escribió: “La tarea del gobierno civil es garantizar la seguridad requerida para la operación constante y continua de la empresa privada”, para lo cual se deben reconocer plenamente, definir puntualmente y garantizar jurídicamente los derechos de los empresarios a la libertad individual para producir, ofrecer y vender, y a la propiedad privada de los medios de producción necesarios para poder hacerlo, todo lo cual es economía de mercado en el sentido institucional del término, que en México brilla por su ausencia.