Arturo Damm Arnal

Más del mundo laboral

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Arturo Damm Arnal
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

El bienestar, que es el fin de la economía, depende, en buena medida, del empleo, el ingreso y el poder adquisitivo del dinero.

Lo ideal: que todo el que necesite trabajar encuentre trabajo; que el ingreso generado sea suficiente para, por lo menos, satisfacer las necesidades básicas que, de quedar insatisfechas, atentan contra la salud, la vida y la dignidad de las personas; que el dinero aumente su poder adquisitivo para que, con la misma cantidad, al paso del tiempo, pueda comprarse una mayor cantidad de los mismos bienes y servicios, o, dicho de otra manera, para que, ceteris paribus, mejore el nivel de bienestar.

El bienestar depende, en buena medida, de la cantidad, la calidad y la variedad de los bienes y servicios de los que se dispone para satisfacer necesidades, la mayoría de los cuales hay que comprar (hay pocas excepciones como el aire que respiramos y la luz solar que nos alumbra, que son gratis), para lo cual hay que pagar un precio (relacionado con el poder adquisitivo del dinero), para lo cual hay que generar ingreso (que debe ser suficiente), para lo cual hay que tener trabajo (que debe ser lo más productivo posible). ¿Cómo andamos, en México, en materia de puestos de trabajo y remuneraciones?

Ya tenemos, publicadas por el INEGI, las Mediciones Trimestrales de los Puestos de Trabajo y sus Remuneraciones por Entidad Federativa, para el segundo trimestre del año, con las que obtenemos parte de la respuesta.

En materia de la variación de los puestos de trabajo remunerados, por entidad federativa, las cinco con mayores aumentos fueron: Guerrero, 6.2%; Oaxaca, 6.1%; Chihuahua, 5.1%; Baja California Sur, 4.5%; Hidalgo, 4.4%. Las dos con decrementos fueron: Sonora, 1.1% y Nayarit, 0.3%. Las tres con menores aumentos fueron: Tamaulipas, 0.2%; Veracruz, 0.4%; Guanajuato, 0.9%. Promedio nacional, 2.7%.

En lo que a la variación de las remuneraciones de los asalariados se refiere, calculada a precios corrientes (no descontado el efecto de la inflación), los cinco estados con mayores incrementos fueron: Oaxaca, 13.6%; Quintana Roo, 13.5%; Baja California Sur, 11.8%; Yucatán, 11.5%; Puebla, 11.1%. Los cinco con menores incrementos fueron: Sonora, 4.5%; Tamaulipas, 5.3%; Zacatecas, 5.5%; Veracruz, 6.0%; Aguascalientes, 6.6%. Promedio nacional, 8.4%.

La primera conclusión del análisis de los datos es que La Economía Mexicana es una abstracción, y que lo que existe son las economías mexicanas, con grandes diferencias entre ellas. Compárense los resultados estatales (las economías mexicanas), con el promedio nacional (La Economía Mexicana).

¿Qué se requiere para que se creen más empleos y se generen mayores ingresos? Más y mejores inversiones directas, que son las que se destinan a la producción de bienes y servicios, a la creación de empleos (para producir alguien debe trabajar), y a la generación de ingresos (a quien trabaja se le paga), inversiones que dependen de la confianza de los empresarios para invertir directamente, confianza que depende, en resumidas cuentas, de la aplicación del Estado de Derecho en la economía. ¿Cómo anda la confianza de los empresarios para invertir directamente en el país? En escala de cero a cien, según el Indicador de Confianza Empresarial, para octubre, del INEGI, en 44.2 unidades, más cerca de cero que de cien.