Bibiana Belsasso

Demoras y conflictos por el rediseño del espacio aéreo

BAJO SOSPECHA

*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Bibiana Belsasso

Ha viajado recientemente desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y su vuelo está demorado? ¿Ha llegado de viaje y lo tienen horas en la pista? 

Operaciones en desorden

Tras el incidente del pasado 7 de mayo, Víctor Hernández renunció como responsable de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam).
Tras el incidente del pasado 7 de mayo, Víctor Hernández renunció como responsable de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam).Foto: Cuartoscuro

Esto se debe en gran medida al rediseño del espacio aéreo. Hoy hay menos operaciones en ese aeropuerto que antes de la pandemia y parece estar saturado. La realidad es que consciente o inconscientemente nos quieren hacer creer que ahí se opera con excesos de vuelos y no es así.

Lo mismo sucede cuando se quiere pasar migración y las filas son enormes, es un tema de falta de personal. De austeridad. Los últimos tres años del gobierno de Enrique Peña Nieto casi no se le invirtió nada de dinero a ese aeropuerto, porque ya venía el de Texcoco y ahora en este sexenio tampoco se le ha dado mantenimiento.

Por ejemplo, ¿ya se dio cuenta que el aire acondicionado, al llegar, funciona a medias? ¿Que una parte de ese aeropuerto, sobre todo en la Terminal 2, se está hundiendo. (Ahora intentaron hacer una pequeña mejora, pero ha sido sólo un parche en ese hundimiento)? Es poco decoroso tener un aeropuerto así, cuando es el sitio de llegada de turistas e inversionistas al país. Pero eso no es lo grave, los aeropuertos se construyen del cielo para abajo, estamos hablando de la importancia del espacio aéreo que se hizo sin los estudios necesarios.

Hoy las demoras son por el diseño del nuevo espacio aéreo que se hizo según expertos para menos tráfico aéreo.

En las últimas semanas hemos visto imágenes de incidentes aéreos que nos asustan. El rediseño del espacio aéreo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México muestra deficiencias, debido a que se han forzado los cambios para buscar que deje de ser la principal terminal en el Valle de México y dar paso al nuevo Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA).

Como reportera he estado en 4 ocasiones en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y les aseguro que está muy bien construido con pistas muy sólidas, pero no se han hecho las vías para poder llegar sin tardar horas. Estos días platiqué con los expertos y por espacio no pude meter todas las entrevistas. Hoy quiero retomar esta conversación porque es muy compleja e interesante.

Para entender lo que ocurre con el AICM platiqué con Rosario Avilés, periodista investigadora, especialista en temas de aviación.

“Este desorden no existía antes de la pandemia por Covid-19, pues el AICM contaba con mil 400 operaciones diarias y las quejas no eran como las que actualmente registra la terminal aérea, ahora hay 950 operaciones”, dijo.

Rosario Avilés detalló que el rediseño del espacio aéreo entró en operación en marzo del 2021, a partir de ahí hubo problemas, porque no se capacitó de forma eficiente a los controladores, porque no se consensuó con la industria y este tipo de cambios siempre llevan tiempo.

Los cambios deben ser probados en in situ, es decir, en el lugar, y en un simulador para estar seguros de que efectivamente los controladores saben cómo guiar a las aeronaves en caso de que lo requieran y que, además, los sistemas estén perfectamente bien preparados para eso, como control de aproximación, control de torre, todo tiene que estar perfectamente bien estructurado. Pero esto no ocurrió, a la hora de iniciar los procedimientos para el AIFA éstos no se publicaron, lo cual, incluso, fue externado por los pilotos.

La Federación de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional mandaron cartas en las que documentaban varios incidentes. Además, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) advertía la categoría en la que México estaba en esta materia, que es la dos, una que cataloga como malas las operaciones aéreas en nuestro país.

El Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (Sinacta) reportó que entre diciembre del 2021 y marzo de este año, hubo al menos 30 incidentes aéreos “graves” en México, de ellos 10 fueron en el AICM.

Los incidentes, como los de hace unas semanas ocurrieron en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, fueron desestimados, porque no les permitían a los controladores reportarlos, debido a los problemas entre el sindicato y Víctor Hernández, director de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam), presentó su renuncia tras esos hechos.

Es una buena noticia, porque están regresando a los operadores expertos, quienes llevaban años en ese trabajo y habían sido suplidos por unos con mucha menos experiencia.

Durante su gestión hubo controladores despedidos o suspendidos, a otros se les cambió de lugar, cuando los controladores con más experiencia son quienes tienen que estar en el AICM.

Una de las cosas que más ha resultado perjudicial es el cambio de ruta, buscar entrar por el sur de la Ciudad de México, desde Cuernavaca. Los aviones entran por el Ajusco, un espacio aéreo que orográficamente es complicado, y al que se suman los fenómenos meteorológicos.

Algo que comentan los controladores aéreos es que, a la hora de estar más cerca del obstáculo, y por ejemplo hay una tormenta, el rango de decisión es menor debido a la orografía.

El tema también lo subraya María Larriva, quien comenzó como controladora aérea desde 1977. También conversé con ella, su experiencia en este ramo nos ayuda a tener una visión más amplia.

Nos dice que la primera regla internacional que se debe obedecer es: “Si no hay necesidad, no acerques los aviones a la orografía”, y que fue algo que no se respetó en un intento por separar los flujos del AICM y del AIFA.

Relata que nunca se podrá resolver, porque algo que no se puede cambiar es la orografía, elevación y condiciones meteorológicas.

Dice que cuando las autoridades vieron que el mayor volumen de tráfico aéreo seguía en el AICM, buscaron este nuevo procedimiento de llegada por el sur, pero eso tiene consecuencias para la seguridad de los vuelos.

De hecho, uno de los aspectos que denuncian los organismos internacionales es que a los pilotos se les activan las alarmas de proximidad con el terreno, porque están volando muy cerca de la orografía y eso, para el controlador de tráfico aéreo, también es una complicación, en caso de que se reduzca la separación o haya un problema no tiene a dónde moverlos, porque ya están muy cerca del límite.

María Larriva dice que el actual rediseño provoca demoras a las salidas en vuelos y también a la llegada, porque está pensado para menos capacidad, es decir, para una carga menor de tráfico, porque se busca que la mayor carga estuviera en el AIFA, el cual hasta el momento cuenta con menos de 10 vuelos diarios.

Una de las causas puede ser la falta de personal y la otra, más grave, por una decisión política, lo que genera desorden.

A todo esto, sumamos que no existe personal de migración suficiente para las revisiones de los pasajeros de vuelos internacionales, lo que provoca que muchos esperen por varias horas en una sala.

Actualmente no hay orden ni en el aire ni en tierra. Para María Larriva, antes de cambiar de aeropuerto, se deben revisar los puntos rojos que especialistas han dado a conocer en sus reportes sobre el uso de tres aeropuertos en el Valle de México, porque no sólo se trata de obligar a las aerolíneas a trasladarse al AIFA.

Indica que parte del tráfico aéreo actual es porque hicieron rutas muy largas, que genera más combustible, más tiempo de vuelo y menos eficiencia del avión, que también hicieron unas llegadas mucho más largas que las anteriores, y eso también es más consumo de combustible.