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Bibiana Belsasso

La salud del Papa Francisco

BAJO SOSPECHA

Bibiana Belsasso
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Por:
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“Recen por mí. Estoy un poco anciano y un poco enfermo, pero no mucho, ¿eh?”. Así, el Papa Francisco pidió el apoyo de sus feligreses antes de someterse a una cirugía de colon.

Hace dos días el pontífice fue operado por un padecimiento denominado estenosis diverticular sintomática en el hospital Policlínico Gemelli, de Roma.

Desde el Vaticano se informó que el Papa Francisco se recuperaba favorablemente y que va a permanecer una semana en el hospital para su recuperación.

Ésta es la segunda vez que se enfrenta a un quirófano. La primera ocurrió en 1936, cuando tenía 21 años. En aquella ocasión perdió parte del pulmón derecho. Aunque es de destacar que, desde su elección en 2013, es la única vez que se le ha internado. Sin duda, la prensa de todo el mundo siguió con atención los resultados de su cirugía. Pero quizá no como en febrero del año pasado, cuando suspendió un oficio religioso por un resfriado, en el marco de un nuevo brote de Covid-19 en Italia.

La sospecha del posible contagio de coronavirus estaba en boca de todos, luego de que esta enfermedad afectara a colaboradores del Vaticano. Nuevamente, en marzo de ese mismo año, por un fuerte resfriado anuló su participación en los ejercicios espirituales que se celebraron en un convento a las afueras de Roma. Por fortuna, en ambas ocasiones, sólo se trató de eso, un resfriado.

Estas situaciones también se suman a algunos problemas en su movilidad. En dos ocasiones sufrió varios tropiezos mientras oficiaba un servicio religioso. Inmediatamente, el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, restó importancia a estas situaciones y afirmó que el Papa ya recibía varias sesiones de fisioterapia.

Si bien el pontífice acaba de cumplir 84 años, con la afectación del pulmón, que lo ha acompañado casi toda su vida adulta, es un hombre fuerte y con mucha lucidez mental.

Por eso quizá esta operación no le quita tanto el sueño como aquellos problemas que tienen que ver con la actual crisis de la Iglesia católica.

Una Iglesia que el Papa Francisco ha adaptado a los nuevos tiempos, pero no sin enfrentarse a los sectores más conservadores.

El escándalo de los abusos sexuales, el aborto, la población homosexual, el rezago de las mujeres y la reforma de la curia romana son temas en los que ha mostrado gran interés, pero todavía no hay cambios sustanciales.

En 2014, el pontífice se vio envuelto en una controversia en cuanto a los escándalos de abuso. Un reportaje de la agencia de noticias AP reveló que el Papa habría reducido las sanciones de un grupo de religiosos basándose en su pensamiento de una Iglesia misericordiosa.

Una Comisión Vaticana comenzó en junio de este año una investigación por presuntos casos de pedofilia y encubrimiento en la diócesis de Colonia.

Hay fuertes sospechas de que el cardenal arzobispo Rainer María Woelki y al exarzobispo de Hamburgo, Stefan Hesse, encubrieron casos de abusos a menores entre 1975 y 2018.

En medio de esta crisis, el cardenal Reinhard Marx presentó su renuncia. Sin embargo, Francisco la rechazó, pues se trata de uno de los prelados más influyentes de Alemania, además de ser su estrecho colaborador.

Se recupera

Jorge Bergoglio saluda a los fieles desde la Plaza de San Pedro, el 4 de julio, previo a su intervención. El Vaticano informó que el pontífice se recupera satisfactoriamente.Foto: AP

Las recientes modificaciones al Libro VI del Código de Derecho Canónico sobre las sanciones penales en la Iglesia católica, para castigar abusos sexuales contra menores y adultos, representan un gran avance. De hecho, es considerada la revisión más fuerte en las leyes de la Iglesia católica en décadas.

Ya era hora, desde hace años se habían venido dando casos de abuso sexual dentro de la Iglesia católica.

La revisión del Código de Derecho Canónico comenzó en 2017, con el Papa Emérito Benedicto XVI. Este 2021 llega a su fin con un documento que sanciona algunas nuevas figuras delictivas, de acuerdo con el propio Francisco.

Los cambios más significativos están en dos artículos, 1395 y 1398, los cuales abordan las principales deficiencias en el manejo del abuso sexual. Otro punto a destacar es que también se reconoce que los adultos pueden ser victimizados por sacerdotes, además de establecer castigos para los laicos con responsabilidades dentro de la iglesia si abusan de menores.

Será después del 8 de diciembre, fecha en la que entra en operación este nuevo código, cuando observemos sus primeros frutos.

Otro polémico tema al que se ha enfrentado Jorge Mario Bergoglio es al de la unión de personas del mismo sexo, asunto en el que se ha mostrado abierto. La primera vez que fue así, ocurrió en 2013. Esa vez, en un vuelo hacia Roma, luego de visitar Brasil, dijo: “si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?”.

Por supuesto que estas palabras causaron escozor en el sector más conservador de la doctrina católica. Tampoco han faltado sus gestos a favor de las uniones civiles entre homosexuales. Bergoglio aseguró en octubre del año pasado que tenían derecho a tener una familia.

Su más reciente muestra de apoyo ocurrió a finales de junio, al enviar una carta al sacerdote jesuita estadounidense James Martin, para agradecerle por su labor pastoral con la comunidad lésbico, gay, bisexual y transexual creyente.

Aunque esta misma forma de pensar no la traslada hacia el interior de la Iglesia.

En lo que sí ha sido enfático el Papa Francisco, es en su postura antiaborto.

Durante el Congreso Internacional “Sí a la vida”, se declaró en contra del diagnóstico prenatal para abortar. Aseguró que "ningún ser humano puede ser jamás incompatible con la vida, ni por su edad, ni por su salud, ni por la calidad de su existencia”. Incluso, señaló que esta práctica era similar a la de recurrir a un sicario.

Tras la aprobación del aborto en su natal Argentina, en diciembre del 2020, mostró su descontento.

También ha sido muy claro su rechazo a la ordenación de mujeres en el sacerdocio. Así lo expresó después de un encuentro con la arzobispa luterana de Suecia, Antje Jackelen.

A sus casi 85 años, a pesar de sus problemas de salud, en plena división ideológica en la Iglesia católica y la polémica generada en algunas de sus redes sociales, Francisco continúa compartiendo su mensaje de paz, como por ejemplo, hace unas semanas, cuando envió un mensaje de solidaridad para las familias de las víctimas masacradas en Tamaulipas.

Desde aquí, deseamos una pronta recuperación para el Papa Francisco.

*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.