Carlos Urdiales

Más huracanes a la vista

SOBRE LA MARCHA

Carlos Urdiales*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Carlos Urdiales
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
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  • Carlos Urdiales

Semana de definiciones en varios frentes, desde el presupuesto federal que vacila con declaratorias de emergencia equívocas, hasta la suspicacia por etiquetar fondos sin reglas de operación, vamos del voluntarismo oficial al sospechosismo social.

Banderazo norteño con el anuncio-ratificación del gobernador de Nuevo León, Samuel García, que buscará ser candidato de MC a la Presidencia. En Monterrey, panistas y priistas quieren quemar esa machaca con candados legales y políticos que hagan pagar caro la promesa de no imitar el sendero de El Bronco.

Para el mandatario regio, Marcelo Ebrard es factor que pronto dará color. Por más que busca ganar horas, al excanciller la definición política más importante de su zigzagueante trayectoria partidista, lo apremia.

O deja vestida y alborotada a su fanaticada o cierra el trato con Dante Delgado, aquel del que muchos hablaban y pocos daban por cierto. El partido naranja como navío salvavidas en medio de la tormenta y la implosión del círculo más cercano del Presidente López Obrador.

La interrogante se mantiene: ¿Ebrard atraerá más votantes que Samuel para MC? Las cuotas y exigencias de uno y otro son distintas, el primero tiene que entregar incentivos —curules, escaños y coordinaciones— a sus cercanos para que puedan operar. El segundo opera con la promesa y expectativa con una tropa más joven y confiada en un proyecto de largo aliento.

En la Ciudad de México la expectativa por las candidaturas —en vía de mientras llamadas coordinaciones para la defensa o el ataque a la 4T— se centra en Morena. Omar o Clara. Nada en firme para nadie a tres días de un anuncio que ya fue postergado. ¿Podrá Mario Delgado patear más —y para qué— el anuncio? Veremos.

Resulta que ahora la norma de equidad de género que impuso el INE para nominar a cinco mujeres y cuatro hombres a las 9 gubernaturas en disputa el próximo año, podría ser la coartada política que cubra apariencias —¿frente a quién?— y explicar que si la defensoría morena no es para Harfuch sería por un asunto de paridad y no de debilidad en el bastón de mando de la jefa Sheinbaum.

Encuesta tras encuesta, queda claro que el perfil que más aglutina a clases medias en la capital, es el del exmando policiaco. Que la militancia y radicalismo de Brugada pondrían en vilo la elección en lo que ha sido bastión perredista-morenista desde 1997.

Como sea que Morena explique su aritmética de cuota y género, expondrá sin disimulo cómo se acomodaron los pesos y contrapesos entre moderados y radicales de un movimiento que, a pesar de su éxito en las urnas, denota no estar preparado para el destete de su creador y líder, del político que pasará a situación de retiro en menos de un año.