Carlos Urdiales

Los strikes

SOBRE LA MARCHA

Carlos Urdiales *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Carlos Urdiales 
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Carlos Urdiales

El deporte favorito del Presidente presta su nomenclatura para revisar tres episodios que pueden cantarse como strikes por parte de un equipo que no cuida a su bateador, pitcher y catcher en jefe.  

AMLO ha cargado en contra de la Organización Mundial de la Salud (OMS), brazo sanitario de la ONU, por su demora en validar algunas vacunas contra el coronavirus SARS-CoV2.

Escaló el reclamo al decir que sería muy preocupante que en la vital OMS prevalecieran intereses comerciales o políticos por encima del apremio global por ampliar el catálogo de biológicos reconocidos para su uso de emergencia.

La falta de aval a ciertas vacunas cobra forma cuando Estados Unidos y Europa no dan por buenas la rusa Sputnik V con las que 7 millones de mexicanos han sido inmunizados ni de la china de Cansino, otros 4 millones de compatriotas inoculados, total, 11 millones potencialmente discriminados por la marca de su vacuna.

Incluso la OPS, el capítulo panamericano de la OMS, ha considerado pernicioso este criterio, sin embargo, tanto Estados Unidos como la Europa comunitaria se mantienen en lo dicho, no dan por buenas esas vacunas en tanto la OMS no las integre al inventario oficial junto con las de Moderna, Johnson & Johnson, Pfizer y AstraZeneca.

Primer strike. Anunciar que enviaría a la OMS un reclamo por escrito urgiéndola a validar más biológicos. La OMS respondió en voz de su titular Tedros Adhanom Ghebreyesus que México envíe a expertos para conocer a ciencia cierta —nunca mejor dicho— el procedimiento de ensayo y aprobación, dos, que del gobierno mexicano hasta 24 horas después del anuncio de Palacio Nacional, el organismo no ha recibido ningún comunicado oficial ni queja formal. Decir y hacer es un binomio indispensable para cuidar la palabra presidencial. ¿Alguien está atento a conectar la palabra con la acción?.

Segundo strike, en la brega eterna de nuestro mandatario en contra del neoliberalismo, el Presidente cargó doblete contra la UNAM, gloria nacional e insignia de la educación superior y la investigación académica al decir que la Universidad perdió su esencia y se convirtió en una defensoría del marchito neoliberalismo. Se derechizó, hay que sacudirla.

¿Y el sustento fáctico? Primera respuesta llegó del Senado donde reclamaron la afirmación del hombre de Palacio Nacional, zarandeando a nuestra máxima casa de estudios. Desde la Cámara alta primero y de otras instancias después se escucha fuerte el emotivo ¡Goya, goya, cachún-cachún ra-ra, goya, Universidad! ¿Se midió bien esa doble bola?

Tercer strike; a “espontánea” pregunta mañanera sobre la renovación de la concesión a la empresa Telmex dentro de dos años, AMLO buscó batear.

Comenzó con que hace 30 años el neoliberal Carlos Salinas de Gortari entregó —privatizó mediante pago— la empresa. Segundo, que no es partidario de revocar la concesión al conglomerado, que en su momento revisará el tema, pero también se le puede consultar a la gente si el gobierno debería hacerse cargo del servicio y recuperar ese sector. Reconoció que lo mejor sería refrendar la concesión y ajustarla para mayor beneficio popular con tarifas contenidas e Internet para todos, etcétera.

Más tarde, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) emitió comunicado en el que precisa; sólo el IFT resuelve lo relativo a concesiones y permisos; que desde 2016 el expediente Telmex fue resuelto en definitiva y la concesión se extenderá irrevocablemente 30 años más.

Durante el primer trimestre de 2023 el IFT entregará el nuevo título de concesión a los dueños de Telmex. Nada más. ¿Ante ocurrente pregunta, no valía primero indagar? ¿En la telepática empatía entre algunos preguntadores mañaneros y la gestión oficial de la comunicación social, no hubo reparo en semejante curva baja? Parece que no.

La racha terminó con el Presidente macaneando durante una de sus gustadas cascaritas beisboleras en la cual, luego de tocar bola hacia primera, corrió y se desgarró. Cojeó. Está bien, estará mejor.

AMLO mandó buenos deseos a los Dodgers y ganaron el quinto de la serie con los Bravos de Atlanta. Así las cosas en las ligas mayores y nuestras grandes ligas de la política doméstica.