David E. León Romero

Cruzada por la salud

JUSTA MEDIANÍA

David E. León Romero*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
David E. León Romero
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • David E. León Romero

H ace algunas semanas, la revista Science eligió como el avance científico más importante del año que apenas concluyó, al descubrimiento de una serie de medicamentos para combatir la obesidad.

Los avances de la ciencia brindan esperanza; sin embargo, no serán suficientes, y los intereses particulares de ciertas instituciones rondan sobre los de por sí debilitados pacientes. La crisis de salud por la que atravesamos amerita una gran cruzada para recuperarla.

La obesidad nubla nuestro presente y futuro, y afecta la salud de nuestro cuerpo y mente. Sus implicaciones trascienden a la familia y la comunidad, trastocando su desempeño y resultados, adicionando retos que parecen muy difíciles de sortear. La afectación se registra a distintos niveles, desde el pesar que produce a un niño, hasta el abatimiento de un sistema de salud de por sí cansado que deberá enfrentar la carga de millones de enfermos agravados por su sobrepeso.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) difundió a finales del año 2023 que el sobrepeso reduce el Producto Interno Bruto mexicano en un 5.3 por ciento, siendo México el país con la afectación más profunda de todas las economías analizadas. La OCDE también sostiene que uno de cada tres mexicanos tenemos obesidad, lo que reduce aproximadamente 4 años de nuestra esperanza de vida.

Mi atención la roban nuestros niños. Los niños mexicanos ocupan el primer lugar a nivel mundial en obesidad. Las afectaciones son profundas y dolorosas. La Cruzada Nacional por la Salud debe tener como uno de sus principales objetivos reducir la obesidad, para con ello quitar peso a los mexicanos pero también, a los grandes retos que tanto a la economía familiar, a las empresas y a los gobiernos afecta con sus consecuencias.

La Cruzada debería incluir políticas públicas transversales que permitan una nutrición saludable y suficiente, atención a la salud mental, y la actividad deportiva permanente como un detonador de la fortaleza física, mental y emocional.

La obesidad y el sobrepeso son padecimientos que afectan en mayor o menor medida a todos los sectores y niveles de nuestra comunidad. Sus afectaciones impactan de manera prácticamente general a nuestro país y resulta urgente una combinación de estrategias por parte del sector público, privado y social para lograr prevenirlos y contrarrestarlos.

Nuestro sistema de salud en franca transformación lucha contra los problemas estructurales y además deberá prever recursos y acciones en la búsqueda de atender a una población afectada por el sobrepeso que por su propia condición incrementa el riesgo de sufrir una serie de padecimientos sumamente peligrosos y costosos.

México debe emprender una Cruzada Nacional por la Salud que tenga como su primer objetivo disminuir el sobrepeso de su población y con ello, detonar su potencial sin el lastre que la epidemia de nuestros días representa. El Covid-19 nos ha enseñado que la profundidad de sus efectos están directamente relacionados con la salud y características de población a la que afecta. Un México con un peso saludable será un México mejor.