Rafael Rojas

Nuevo mapa electoral en Colombia

VIÑETAS LATINOAMERICANAS

Rafael Rojas*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Rafael Rojas
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
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  • Rafael Rojas

Las elecciones legislativas en Colombia trazan el nuevo mapa electoral de ese país suramericano, dos meses antes de la contienda presidencial. La maquinaria bipartidista, que sobrevivió al ascenso del uribismo a principios de este siglo, no desaparece sino que se repliega a dos tercios de las preferencias electorales.

La emergencia de una nueva corriente de izquierda que, desde el Pacto Histórico, encabezan Gustavo Petro y la joven líder afrodescendiente y ambientalista Francia Márquez, divide en tres fuerzas el campo político colombiano. Aunque el Partido Liberal fue la corriente con más curules en la Cámara de Representantes, la plataforma progresista que lidera Petro fue la más votada.

Tampoco el desempeño del Partido Conservador habría sido deficiente, aunque el resultado favorable al exalcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, producirá un reagrupamiento del polo de la derecha. Ya el candidato del uribista Centro Democrático, Oscar Iván Zuloaga, anunció su respaldo a Gutiérrez, con lo cual el desenlace más probable será el enfrentamiento, en primera vuelta, entre Petro, Gutiérrez y Sergio Fajardo, exgobernador de Antioquia, líder del Centro de la Esperanza, que salió debilitado.

De manera que la vieja maquinaria bipartidista colombiana, de antes y después del Bogotazo, sigue ahí y vuelve a reinstalarse en posición decisiva frente a las próximas elecciones presidenciales. Dado que el conservadurismo se decantará a favor de Gutiérrez, queda en pie la incógnita de qué hará el liberalismo, ahora encabezado por César Gaviria, que carece de candidato propio en la contienda presidencial, pero cuenta con una base social poderosa.

Petro ha ganado cuatro millones y medio de votos en una consulta dentro de su propio electorado. Para ganar en primera vuelta necesitaría el doble de votos, cerca de diez millones o más. No es una ruta fácil, pero probablemente menos difícil que ganar en una segunda vuelta, frente a una alianza de liberales, conservadores y centristas, alineados contra su candidatura.

Los próximos meses serán de los más intensos en la historia política contemporánea de Colombia. Desde 1998, cuando culminó el periodo de Ernesto Samper y llegó al poder Andrés Pastrana, todos los presidentes colombianos han sido conservadores. No todos han sido uribistas, ya que Juan Manuel Santos, Ministro de Defensa de Uribe, rompió con su predecesor, siendo presidente, al restablecer relaciones diplomáticas con Venezuela en 2012 y luego impulsar los acuerdos de paz con las FARC en 2016.

De llegar Petro a la presidencia no sólo se quebraría la larga hegemonía conservadora en la política colombiana, en lo que va del siglo XXI, sino el propio modelo de alternancia liberal-conservador que siguió a la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla desde la Guerra Fría. Se trataría de un cambio profundo en la vida política interna de Colombia y también un giro más, a favor de la izquierda en la región.