Con 183 años de tradición, la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa alcanza en 2026 un hito histórico tras recibir el título de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
Lo que inició en 1833 como una manda al Señor de la Cuevita para frenar una epidemia de cólera, es hoy el “teatro masivo más grande del mundo”, enfrentando el reto de validar su prestigio internacional aspirando a romper un récord.
La alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Ruiz, proyecta que la cifra de asistentes supere los dos millones de personas, superando el millón 300 mil del año anterior.

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Para gestionar esta magnitud, se ha desplegado un operativo coordinado con el Gobierno de la CDMX y la Secretaría de Seguridad Ciudadana que incluye 14,500 elementos para rondines y control de tránsito.
Además de la presencia de servicios de emergencia con la asistencia del ERUM, puestos de hidratación y unidades clínicas para atender incidencias por calor o aglomeraciones.
El reconocimiento de la UNESCO
Consolidada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO desde 2023, la Pasión de Iztapalapa trasciende este 2026 su carácter religioso para reafirmarse como el máximo símbolo de identidad del oriente de la capital.
La Secretaría de Cultura destacó que esta tradición, nacida de la gratitud comunitaria tras el cese de muertes por cólera hace casi dos siglos, es un ejemplo vivo de identidad y cohesión social que hoy goza de su mayor proyección global.
Esta es la decimocuarta manifestación mexicana en entrar a esta lista de reconocimientos junto al Mariachi, la cocina mexicana y el Día de Muertos.

