Dogor, como lo llamaron los científicos que lo descubrieron y que en Yakut significa amigo, es una cría de dos meses de edad que murió hace 18,000 años en la región este de Siberia y que aún es un misterio para la ciencia, debido a que no es clasificado todavía ni como perro ni como lobo. Su cuerpo entero, el pelo grueso, los bigotes y las pestañas se preservaron gracias a que permanecieron enterradas en el permafrost, únicamente la parte de la columna vertebral estaba expuesta, según comentó el Dr. Sergey Fedorov, un experto canino de la Universidad Federal del Nordeste.