En Abogadas de las Mujeres encontró protección

Lidia recibe asesoría y apoyo tras ser agredida por… su hijo

Daniela, otra persona violentada, llama a las capitalinas a “quitarse la venda”; el acompañamiento institucional del gobierno de la Ciudad de México la anima a seguir con su proceso

Colectivos feministas lanzaron ayer un dirigible al cielo de la Ciudad de México previo al Día Internacional de la Mujer.
Colectivos feministas lanzaron ayer un dirigible al cielo de la Ciudad de México previo al Día Internacional de la Mujer. Foto: Cuartoscuro

El de Lidia, una mujer que recibe apoyo del programa Abogadas de las Mujeres del Gobierno de la Ciudad de México, es un caso “particular”, ya que ella fue violentada por su hijo, quien sufre de una discapacidad auditiva, lo que también lo convierte a él en una persona con vulnerabilidad.

“Debido a eso decidí no presentar una denuncia formal y que se le iniciara un procedimiento legal, sino iniciar en la Secretaría de las Mujeres un proceso administrativo para solicitar medidas de protección”, cuenta la víctima, en entrevista con La Razón.

Aunque el proceso lleva apenas un par de semanas desde que inició, ella reconoce que el apoyo y orientación que ha recibido ha sido favorable, por lo que deberían ser más las mujeres que se acerquen, ya que la violencia es “una cultura”.

“Mi hijo llevó a su pareja a la casa, ella también tiene una discapacidad; yo decidí no tenerla en la casa porque mis ingresos no alcanzan. Le pedí que se fuera, y eso fue lo que provocó la agresión ( me dijo que yo me fuera, y al otro día, en su lenguaje de señas me dijo que me iba a matar”, lamenta.

En tanto, para Daniela, separarse de su esposo y agresor no ha sido sencillo, pero reconoce que la terapia y el apoyo legal que ha recibido por parte de las Abogadas de las Mujeres, ha aportado para que salga adelante.

“Ahora ya sé reconocer a mi agresor”, explica la mujer, quien salió de su hogar hace unos meses luego de sufrir violencia psicológica y amenazas por parte de su marido y padre de sus dos hijos.

Ahora si lloro no es por amor y tristeza, si lloro es por mí, porque él es una persona muy mala. Ya reconozco muchas cosas y he aprendido hasta (su) vocabulario
Daniela, Víctima de violencia familiar

Entrevistada en las inmediaciones de la Secretaría de las Mujeres, Daniela, cuyo nombre fue sustituido por seguridad al igual que el de Lidia, advierte que el proceso legal ha sido “pesadísimo” no solo en términos de la burocracia que implica, sino emocionalmente.

“Lo acabo de ver, después de seis meses, y como él está actuando, porque él es completamente narcisista, necesita eso de llenarse de mujeres, de gente que le suba el ego, entonces también él es muy vengativo. Hasta me decía, acuérdate que conmigo por la buena, porque por la mala soy el mismísimo diablo, aunque seas mi esposa, y eso lo tenía clavadísimo en mi cabeza. Y efectivamente, ahorita va con todo en los juzgados”, explica.

Perder a sus hijos es lo que más teme actualmente, pues reconoce que su expareja sentimental tiene recursos para quitárselos. Sin embargo, a la vez, es lo que “la mueve” y parte de lo que la ha fortalecido para enfrentar el proceso.

“Él metió la controversia familiar, diciendo que no ha visto a sus hijos, que yo soy quien está cometiendo el delito, que los estoy violentando. Entonces traté de proteger mucho a mis hijos”.

Su agresor, de quien recibió infidelidades y amenazas, mantiene a la mujer “siempre con miedo y en alerta”, ya que asegura, “tiene un poder de manipulación muy fuerte” por ello, reconoce que el proceso nunca es algo sencillo.

“Yo tendiendo medidas de protección se acercó y como tiene dinero, le pagó a dos policías para que entraran a la fuerza y sacaran a mis hijos, ha habido eventos que digo, estoy trabajándole, pero de repente hace eso”, lamenta.

Es gracias al apoyo institucional que ella ha aprendido a “darse su valor”, y a entender todas las violencias que tenía normalizadas.

“No sabes cuánto me hice chiquita, gris, lo empoderé muchísimo, y muchas cosas -como me decía la psicóloga- las normalicé y otras veces decía ‘no le voy a hacer caso’ porque si me embronco de que le encontré cosas sexuales de sus mujeres, voy a estar llore y llore, normalicé mucho.

“Ahora si lloro no es por amor y tristeza, si lloro es por mí, porque él es una persona muy mala. Ya reconozco muchas cosas y he aprendido hasta (su) vocabulario”, cuenta, con un nudo en la garganta.

Daniela reconoce que su proceso “no sería el mismo” sin el apoyo que recibió. En el marco del 8M, la mujer llamó a otras capitalinas que viven situaciones similares de violencia a informarse para retirarse “la venda” de los ojos y salir adelante.

  • El dato: Abogadas de las Mujeres es un programa implementado en la CDMX para brindar asesoría legal y apoyo emocional a las víctimas de violencia de género.