En el 501 aniversario luctuoso del último huey tlatoani quedará su imagen en el cruce de las calles Argentina y Guatemala, en el Primer Cuadro de esta capital. “Aunque pasen los siglos, aquí seguirá resonando el canto de nuestro pueblo”, asegura mandataria capitalina.
En el marco de la ceremonia de honores fúnebres por el 501 aniversario luctuoso de Cuauhtémoc, la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, afirmó que recordar al último tlatoani mexica es un acto de memoria histórica y de reafirmación de identidad para la ciudad y el país, y devela su busto en calles del Centro Histórico.

Durante el acto solemne, realizado a un costado del Templo Mayor, destacó que la escultura develada guarda un mensaje profundo: “aunque pasen los siglos, aquí seguirá resonando el canto de nuestro pueblo”, y afirmó que su figura representa “la resistencia de un pueblo en su hora más oscura y la dignidad de una civilización que nunca traicionó su origen”.

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Acompañada por representantes del Gobierno de México, de pueblos originarios e integrantes de su gabinete, Brugada Molina destacó que el sitio donde se realizó la ceremonia no sólo es un espacio arqueológico, sino un territorio simbólico que concentra la memoria ancestral.

Señaló que se trata de “tierra sagrada donde confluyen los rumbos del universo, donde habita la memoria y donde el canto guarda la verdad”, aludiendo a la tradición oral indígena como fuente viva de identidad colectiva.
Durante la develación del busto del tlatoani, la titular del Ejecutivo local resaltó que la capital del país es hoy una metrópoli global, pero también “un territorio ancestral, lugar de encuentro de grandes civilizaciones”, y afirmó que el reconocimiento histórico fortalece la conciencia social contemporánea.

La mandataria capitalina recordó que el año pasado se conmemoraron siete siglos de la fundación de México-Tenochtitlan y señaló que estos actos forman parte de una política cultural que busca visibilizar la herencia indígena, como base de la identidad nacional.
Añadió que la conquista no logró romper el vínculo histórico con las raíces originarias, por lo que la memoria colectiva continúa viva en las comunidades y en la vida pública de la ciudad, y afirmó que el legado de Cuauhtémoc permanece vigente en los pueblos originarios, así como en la conciencia histórica del país.

El asesor político de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia de la República, José Alfonso Suárez del Real, dijo que el retorno del busto de Cuauhtémoc al espacio público es la prueba manifiesta y compromiso de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la jefa de gobierno, Clara Brugada, de integrarse a la memoria de la ciudad.
“Hoy, Cuauhtémoc, te puedo decir: mi señor, yérguete en el sitio donde, quizá por un momento, por un día en el hogar de su cacle, al lado izquierdo de la cercanía y de la proximidad de quien es hogar, es casa, es señor único, o meteo. Tú, a quien sirves de cacle, a cuya izquierda estás, a quien asisto, a quien prestas servicios, tú lo representas’”, indicó el funcionario.

Agregó que a 500 años de haber trascendido, el rostro y corazón de Cuauhtémoc regresan al lugar que defendió, al lugar portento de la fundación de la ciudad que persiste, de la ciudad fraterna, de la ciudad transformadora, la Ciudad de México.
“Quede tu efigie como recuerdo permanente de tu legado y, por tanto, del legado de los migrantes que fundaron este portento”, concluyó Suárez del Real.

La directora del Museo del Templo Mayor, Patricia Ledesma Bouchan, manifestó que acciones como la develación del busto para conmemorar el legado del Tlatoani Cuauhtémoc, al pie del Templo Mayor, el edificio más importante para la antigua ciudad de Tenochtitlan y sus habitantes, refrendan el compromiso del gobierno capitalino por defender y conservar el patrimonio arqueológico.
Al evento también asistieron el director general del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, Adelfo Regino Montes, y el subsecretario de Grandes Festivales Comunitarios de la Ciudad de México, Argel Gómez Concheiro.
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