“Se echan la bolita entre ellas”

Denuncian descoordinación en dependencias para búsquedas

Olivia Rosales, madre de Ximena López, señala que el CAIBP no ha cumplido con fortalecimiento para localizar a desaparecidos; destaca carencia de personal en Fiscalía para atender los casos; sin rastro de su hija, desde 2025

Protesta para exigir a Tlalpan apoyo en la búsqueda, en 2025.
Protesta para exigir a Tlalpan apoyo en la búsqueda, en 2025. Foto: Especial

Hace más de cinco meses la familia de Ximena López Rosales, de 17 años, la reportó como desaparecida. Un mes después, las autoridades capitalinas inauguraron el Centro de Atención Integral de Búsqueda de Personas (CAIBP) para fortalecer la coordinación entre instituciones, pero para la madre de la joven, Olivia Rosales, afirmó que sólo “se echan la bolita” mientras ella espera el hallazgo de su hija.

Con una inversión de 43 millones de pesos, el centro fue uno de los 20 compromisos del Gobierno capitalino para atender la crisis de cinco mil personas desaparecidas y no localizadas.

  • El Dato: La diputada del PRI, Tania Larios, explicó a La Razón en diciembre su propuesta para prohibir temporalmente el acceso al Ajusco hasta la localización de 64 personas.

Esto la convierte en la entidad con más casos en el país, de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.

Si bien el CAIBP lo coordinan la Comisión local de Búsqueda de Personas, la Fiscalía General de Justicia y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses (Incifo) y el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), a consideración de Olivia Rosales, poco ha cambiado este centro para buscar a Ximena.

“Están ahí (las instancias), pero no hay una coordinación ni siquiera una comunicación entre ellos. Están ahí las dependencias, pero a medias. No hay una coordinación entre Comisión y Fiscalía. Cada quien trabaja por su lado.

  • 126 mujeres han sido reportadas como desaparecidas en Tlalpan desde los años 60

“Se echan la bolita entre ellos. Yo le comento algo a la Comisión, pocas veces interviene y me responde: ‘A mí eso no me lo ha informado la Fiscalía’. Y al revés, voy con la Ministerio Público, y me dice: ‘Ellos no se han acercado con nosotros’”, comentó a La Razón.

Ximena López Rosales estudia el quinto semestre en la vocacional 11 del Instituto Politécnico Nacional y su madre la describe como una chica reservada, tranquila y hogareña.

La tarde del 16 de octubre de 2025 la joven salió de su casa, en la Magdalena Petlacalco, alcaldía Tlalpan, para recoger a su hermano menor de la escuela.

“De nuestra casa a la primaria son 15 minutos de camino en auto. Ximena salió a las 14 horas, pero la escuela nos reportó que recogió al niño a las 14:35. Damos por hecho, entonces, que se tuvo que haber visto con alguien antes de llegar”, relató su madre.

  • 43 millones de pesos fue la inversión para la creación del Centro de Atención

La estudiante llegó a su casa a las 14:45 horas, se cambió los tenis por unos Crocs, dejó el teléfono y salió a las 15 horas. Algunas cámaras del C5, detalló la madre, muestran cómo se va a un punto donde no pasa el transporte público, por lo que piensa que pudo ser raptada.

“Lamentablemente, las siguientes cámaras ya no funcionan. Yo venía del trabajo, mi esposo me avisó que Ximena salió y no había regresado. Desde entonces no sabemos nada de ella”, dijo.

Las pesquisas de la Fiscalía no dan cuenta de ninguna comunicación con alguien más previo a la desaparición. A cinco meses de este hecho, afirmó la madre, no hay avances en su búsqueda.

Desde entonces, Olivia Rosales y su familia sobreviven a la ausencia de Ximena. “Nos rompieron como familia. Esto no es vida, sólo es sobrevivir por ella y por mis demás hijos”, dijo.

La víctima explicó que entre las dificultades que ha vivido en torno a la coordinación entre autoridades para la búsqueda, es que la unidad del C5 tiene sólo unas pantallas que dependen del comando central para ver una cámara y el enlace es tardado. Dijo que hay gente a la espera para la revisión de cámaras.

También señaló la falta de tiempo y saturación de trabajo de la Fiscalía y la Comisión local para buscar a su hija, pues están rebasados con una ciudad de casi seis mil personas desaparecidas.

“La Fiscalía actúa muy lentamente y necesita más personal. La Policía de Investigación no sale a buscar a Ximena, pese a que he presionado. He hablado con la fiscala Bertha María Alcalde Luján en el Zócalo Ciudadano y sí me atendieron y ofrecieron una mesa de trabajo con directivos y jefes de Policía de Investigación.

“Más que entregar resultados, es como si me dieran una palmadita en la espalda, diciendo: ‘Sí, sí, sí, te estamos atendiendo’. A cinco meses de la desaparición de mi hija no hay resultados”, comentó.

TRAS SU RASTRO. La necesidad de justicia ha orillado a Olivia a convertirse en madre buscadora y participar en jornadas como la realizada por el colectivo Una Luz en el Camino este 24 de marzo en los bosques del Ajusco, punto crítico de desaparición de personas.

El Ajusco es una zona boscosa de más de mil hectáreas que conecta Tlalpan con el municipio mexiquense de Xalatlaco y el morelense de Huitzilac. Si bien es un Área Natural Protegida, de descanso y senderismo, también es conocido por la presencia de grupos criminales y por ser un epicentro de desapariciones y depósito de cadáveres.

De acuerdo con datos del RNPDO, analizados por este diario, de 2019 a 2025 han desaparecido 64 personas en el Ajusco que aún no han sido localizadas. El año pasado el grupo de mayores desapariciones en Tlalpan fueron mujeres de entre 15 y 19 años, como Ximena.

“Tengo que unirme a las búsquedas e ir aprendiendo, pero ninguna mamá tendría que buscar a sus hijos bajo tierra en las faldas del Ajusco”, comentó Olivia Rosales sobre su primera jornada.

LOS REPORTES
LOS REPORTES ı Foto: Especial