Rastreo en humedales de Tláhuac

En Tláhuac hallan cerca de 1,000 fragmentos de restos óseos

Colectivos critican el equipo utilizado por las autoridades; revisan tierra que cribaron servidores y hallan más fragmentos óseos; van más de mil restos encontrados

Una persona buscadora criba tierra de los humedales de Tláhuac para hallar restos óseos, ayer. Foto: Fernanda Rangel›La Razón

En la Zona de Humedales de Tláhuac, a la orilla del Lago de Chalco, madres buscadoras hallaron fragmentos óseos en la tierra previamente procesada por peritos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, lo que, a su consideración, demuestra las deficiencias en el proceso de cribado y en las herramientas de las autoridades para la búsqueda de personas.

En tierra ya revisada por peritos, las buscadoras Jaqueline Palmeros, Elena Jiménez y Rosa Guzmán, con apoyo del perito independiente solidario, Mirsha Quinto Sánchez, recuperaron fragmentos óseos que no registró la Fiscalía. Esto, con una criba de malla más fina proporcionada por la propia autoridad.

  • El Dato: Una perito explicó que, por el tiempo que los restos han permanecido en el sitio, el material se encuentra degradado, lo que facilita su fragmentación en piezas pequeñas.

“Fue tan simple como acercarse a ver esto y encontrar. Desestiman nuestra labor y es triste la verdad, porque como se los he dicho: ‘ustedes son especialistas y eso nadie lo va a poner en tela de juicio, pero nosotros estamos aquí por una necesidad’”, dijo Jaqueline Palmeros, quien a inicios de 2025 localizó algunos restos que, posteriormente, autoridades confirmaron que eran de su hija Montserrat Uribe Palmeros.

Buscar en esta chinampa ejidal de la alcaldía Tláhuac, privada de tierra salitrosa no es nuevo para las personas buscadoras, pues en agosto de 2025 llevaron a cabo trabajos de rastreo que resultaron en la localización de restos humanos con carácter pericial e indicios de posibles hechos criminales como la presencia de ropa de mujer.

En esta ocasión, la jornada comenzó el 7 de abril con el hallazgo de 49 restos e iba a terminar ayer, pero, a decir de las familias buscadoras, probablemente se extienda debido a que parte del terreno ya cribado no había sido revisado de forma adecuada por la Fiscalía local.

  • El Dato: Restos óseos contabilizaron los colectivos de búsqueda en la jornada de ayer

Hasta el cierre de esta edición, autoridades y víctimas encontraron cerca de mil restos óseos en esta zona de la alcaldía Tláhuac, que gobierna la morenista Berenice Hernández Calderón desde 2021. De esa fecha y hasta 2025, las desapariciones pasaron de 11 a 31, de acuerdo con la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB).

Jaqueline Palmeros advirtió que la duplicidad de esfuerzos se ha vuelto recurrente en las búsquedas de la Fiscalía.

“Nos preocupa que, otra vez, es un doble trabajo y no es la primera ocasión que nos pasa.

“Nosotras, todavía como familia, intentamos creer que el sistema puede funcionar, pero nos solemos encontrar con esto, entonces, ni modo ahora vamos a tener que hacer todo otra vez, el trabajo de ocho días”, cuestionó.

SIN SU RASTRO ı Foto: Especial

El proceso de cribado es físico y minucioso, consiste en colocar la tierra con posibles fragmentos sobre una malla metálica y, con las manos o palas, empujarla para tamizar lo más fino posible y detectar restos; uno de los principales retos es diferenciar entre fragmentos de hueso y elementos del entorno como raíces, minerales o pequeñas rocas.

En el lugar, este diario observó que la criba usada por los peritos estaba rota y apenas sostenida al marco; además, por sus esquinas salía tierra.

Cuando las buscadoras se sentaron a cribar, un perito de la Fiscalía local sacó de una camioneta una herramienta con malla fija y orificios de, aproximadamente, tres milímetros. Con ella comenzaron a detectar más elementos óseos.

La Razón cuestionó al director de Criminalística del órgano autónomo, Víctor Eduardo Garduño, sobre el estado de la criba de los peritos, pero esquivó la pregunta y luego de alrededor de 30 a 45 minutos, personal de la Comisión de Búsqueda capitalina arribó con tres cribas adicionales, sumando cinco en total.

El funcionario sostuvo que el personal del órgano autónomo no está más de 24 horas en campo y atribuyó las limitaciones a la coincidencia de que antes hubo dos búsquedas simultáneas: una en Tlalpan y la de Tláhuac.

“Nuestro equipo se tuvo que dividir. Lo que pudimos haber hecho de manera alternada, pues lo tenemos que hacer de esa manera, ¿no?”, dijo a este diario.

Para las familias, la búsqueda simultánea es un problema, porque la falta de recursos materiales y de personal complica los procesos.

“Eso también nosotros ya lo hablamos, que ya no se les junten las búsquedas. Ya se los hemos dicho, o le contratan más gente o no duplican y eso que ya no hay búsquedas individualizadas”, insistió Jaqueline Palmeros.

El 10 de noviembre, La Razón documentó la crisis forense en la Fiscalía local: hasta ese mes la autoridad contaba con sólo 23 peritos en genética, seis en antropología, cinco en odontología y topografía, y apenas tres en arqueología forense.

Una vez cribada la tierra, que previamente las autoridades revisaron, las familias resguardaron los fragmentos recuperados, tanto humanos como de animales, encima de un campo estéril.

De lo encontrado, Jaqueline Palmeros mencionó que observó de cerca fragmentos de la cadera, cráneo, pie, manos, dientes y hasta de costillas; todos ellos color café por la tierra y fragmentados.

RECHAZAN VERSIÓN. Mientras caballos y ovejas pastan a unos metros del área de búsqueda, la Fiscalía capitalina sostiene como hipótesis que los restos podrían ser de origen arqueológico, pero las buscadoras dudan de ello.

“El primer día nos manejan una narrativa de que es un hallazgo prehispánico o antropológico, ésas son palabras muy fuertes, no se pueden decir palabras tan fuertes, porque todavía no hay procesos, es una hipótesis. No puedes salir a decirle eso a las familias, deben de cuidar las narrativas que dicen los peritos”, reclamó Jaqueline Palmeros.

La madre buscadora también cuestionó la preparación del personal en campo, tanto de los peritos como de los agentes de la Policía de Investigación en la zona.

“Yo sí le puedo decir que a pesar de que ellos son Policía de Investigación, tienen mucho menos experiencia que nosotras y yo estoy segura porque ellos estaban cribando y ésta es la tierra que ellos cribaron. Ojo con las personas se contratan porque ni siquiera saben de qué se trata esto”, agregó.

En el campo, donde la tierra húmeda se desmorona entre las manos, las madres revisan lo que ya fue revisado.

“Espero que esta situación también quede como un precedente, porque imagínense ¿qué pasaría si realmente un día encuentran una fosa clandestina? No están preparados. Hoy nos demostraron que la ciudad no está preparada para hallazgos grandes”, comentó.