Asisten 100 mil al Fan Fest

Fiesta, piratería, desmayados y hasta basura marcan al Zócalo

Hasta vendedores extranjeros aprovechan para ofertar sus artículos en la calle; mexicanos y foráneos viven calorón, alta radiación y lluvia; trabajadores de limpia recogen residuos

Trabajadores de limpia barren la basura tras el partido y la lluvia en el Zócalo, ayer.
Trabajadores de limpia barren la basura tras el partido y la lluvia en el Zócalo, ayer. Foto: Jonathan Castro|La Razón

El grito de gol retumbó con un Zócalo y calles aledañas repletos. Los vasos con cerveza y regreso volaron por todos lados. Unos abrazaban a sus familias, amigos y hasta desconocidos. Otros más pasaron un mal momento al desmayarse por el calor, que luego lo opacó la lluvia y la gran cantidad de basura que los aficionados dejaron.

A las 10:00 horas las autoridades capitalinas permitieron el acceso a miles de aficionados al futbol al Fan Fest del primer cuadro de la ciudad. La afición hizo largas, pero al momento de pasar, muchos rompieron filas y se abalanzaron.

  • El Dato: Pasadas las 13:00 horas, la Secretaría del Medio Ambiente registró el pico más alto de radiación solar extrema en la ciudad, por lo que recomendó el uso de bloqueador.

“Mejor hay que salirnos, porque yo creo se va a poner gacho”, le dijo una mujer a su pareja, pues los dos, entre tumultos de una ola verde, querían pasar junto con sus dos hijos al Fan Fest. Ante el temor de los apretones y empujones abortaron la misión, la cual muchos otros cumplieron.

En la calle Venustiano Carranza muchos negocios estaban cerrados y otros prefirieron poner cadenas para evitar que la gente pasara sólo a los baños. En algunos, aunque sea un pan o chicles debieron comprar quienes querían ir al sanitario.

También hubo quienes aprovecharon para vender playeras pirata de la Selección en 100 pesos o llaveros del balón Trionda, por 10 pesos. Incluso unos brasileños pusieron su changarro de gorras, sombreros villeros, playeras, casacas y más, con precios de 50 hasta 300 pesos.

“Estamos vendiendo las playeras de Brasil, de las verdeamarela. México es una ciudad muy bella, estamos agradecidos de estar aquí. Muy agradecido de estar en la tierra del Chavo (del ocho)”, dijo a La Razón Mathias, uno de los vendedores, quien se esforzó para hablar un poco de español con su acento portugués.

  • 120 mil fans asistieron a eventos de la zona Centro de la ciudad

Una hora después de empujones, largas filas, mentadas de madre, Cielitos Lindos y hasta huélums, miles de mexicanos y extranjeros pasaron al Zócalo y lo llenaron a tal grado que la Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que ya estaba a su máxima capacidad: 100 mil personas, por lo cual invitó a los seguidores del Tri a ir al Fan Fest de Garibaldi.

Pese a ello, muchos aficionados aún entraban por los distintos accesos. Unos prefirieron sentarse a la sombra de los pequeños árboles que están frente al Palacio del Ayuntamiento por el intenso calor, ya que, según la Secretaría del Medio Ambiente, la radiación solar fue extrema.

Paramédicos que estaban ubicados en la esquina de 20 de Noviembre atendieron a varias personas a quienes se les bajó la presión y se desmayaron. De acuerdo con el personal, el golpe de calor fue la principal causa de sus atenciones, pues algunos no desayunaron.

Mujeres venden ilegalmente latas de cerveza en el Fan Fest.
Mujeres venden ilegalmente latas de cerveza en el Fan Fest. ı Foto: Jonathan Castro|La Razón

Esta situación no la desaprovecharon algunas personas, quienes accedieron al Fan Fest con mochilas con varios six-packs de cervezas para vender en 25 pesos la lata de 355 mililitros.

Durante la ceremonia para iniciar el partido entre México y Sudáfrica, quienes inauguraron un Mundial, como el de 2010 en el que quedaron 1-1, la transmisión de la FIFA mostró a su presidente, Gianni Infantino, y la bandera de Estados Unidos. y los mexicanos se hicieron sentir con estruendosos abucheos.

Al minuto 9 del encuentro, el bicampeón con Atlas y colombiano naturalizado mexicano, Julián Quiñones, marcó el primer gol de la justa deportiva y el Zócalo explotó, y las chelas y chescos volaron.

La banda no dejó de festejar a sus muchachos. Les coreó cada jugada, le mentaron la madre al árbitro por no marcar faltas y también insultaron a los Bafana Bafana, quienes terminaron con dos expulsados.

La algarabía se vivió de nuevo al minuto 67 cuando El Lobo de Tepeji, Raúl Jiménez, por fin marcó un gol en un Mundial. El rojinegro y el nuevo jugador del Wolverhampton salieron de cambio y el Zócalo se les rindió.

Con el silbatazo final, mexicanos y extranjeros empezaron la “huida” a otras zonas de la ciudad para celebrar, aunque se encontraron con la intensa lluvia.

Desde las 11:00 horas el Zócalo ya estaba a su máxima capacidad.
Desde las 11:00 horas el Zócalo ya estaba a su máxima capacidad. ı Foto: Jonathan Castro|La Razón

Una vez pasada la nube cargada de agua, el Zócalo lució no sólo mojado, sino con mucha basura, que los trabajadores de limpia comenzaron a barrer.

La Secretaría de Gestión Integral de Riesgo y Protección Civil ya advirtió en diversas ocasiones que la basura de la calle causa 50 por ciento de los encharcamientos en época de lluvias.

“Estuvo muy padre, pero, al mismo tiempo, vemos que hay un chorro de marchas, de problemas en la ciudad y se nota en la basura.

“Es triste, porque la educación no sólo viene del Gobierno, sino de nuestra casa y si no nos enseñamos desde pequeños que debemos recoger nuestro mierdero, así lo vamos a dejar”, dijo Alejandra, originaria de Reynosa, Tamaulipas.


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