“No me llama mucho la atención casarme. Es caro y no tengo intención de formar una familia”, dijo Luis Fernando, de 48 años. Su postura es parte de un escenario en el que los matrimonios en la Ciudad de México mantienen una tendencia a la baja desde 2022, pues desde año y hasta 2025 cayeron estos enlaces 19.3 por ciento.
De acuerdo con la Estadística de Matrimonios (EMAT), publicada ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la capital registró 27 mil 462 matrimonios en 2019 y, cuando llegó el Covid-19, las nupcias se desplomaron a 11 mil 938 en 2020.
- EL DATO: LA CIUDAD de México tiene la tasa de natalidad más baja de todo el país con un promedio de 0.8 hijos por mujer, de acuerdo con datos del Inegi.
En 2021 subió a 20 mil 131 enlaces y en 2022 llegó a 27 mil 249, pero desde ese momento fue en picada y 2025 cerró con 21 mil 966 emparejamientos.
Para el abogado e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México Alejandro González Reyna la pandemia pudo ser un factor en la caída de los enlaces, pero la baja posterior estaría ligada con cambios en la dinámica social, condiciones económica, entre otras.
“La pandemia fue un factor, pero esto ha evolucionado también, pues en la misma dinámica en que las personas han encontrado formas de realizarse como individuos, también las decisiones de contraer matrimonio cada vez han sido menos tradicionales”, explicó a La Razón.
En lo que respecta a los motivos económicos, el especialista destacó que la gente dificilmente puede costear una boda tradicional, sostener una familia con hijos y formar un hogar independiente.
“Las posibilidades de separarte de tu familia de origen no son las mismas que antes. Formar un hogar en una casa en donde tú puedas tener esa independenci es carísimo”, señaló.
Luis Fernando comentó en entrevista que el tema económico y el desinterés por tener descendencia son motivos por los cuales no busca contraer matrimonio con otra persona.
- 2 De cada 10 nupcias son de personas de 30 a 34 años
- 28.4 Por ciento de los matrimonios es entre profesionistas

“Vivir en pareja es complicado y como yo no busco tener hijos, no necesito casarme para darle protección legal o de salud a alguien. Confío en que mi pareja puede cuidarse sola y yo también puedo”, dijo.
Otro de los motivos para no casarse, dijo González Reyna, es que este enlace no es la única vía mediante la cual una pareja puede acceder a protecciones jurídicas, pues la unión libre también permite obtener ciertos derechos.
Pero esto es distinto para José, de 24 años, quien sí dijo que le gustaría casarse. Al ser cuestionado sobre por qué, el joven respondió que es “bonito” saber que se comparten gustos con otras personas, así como cuidados entre ellas.
Johana, de 25 años, también expresó que sí le gustaría casarse, aunque no consideró que el matrimonio sea indispensable para validar una relación.
“Sí (me casaría), para tener un pretexto de hacer una fiesta. Creo firmemente en que no necesito un papel que avale mi unión romántica con una persona, pero sí creo que puede ser una formalidad linda, no una obligación”, comentó.
- EL TIP: LA CELEBRACIÓN de un matrimonio en el Registro Civil cuesta mil 652 pesos, pero el costo sube a tres mil 319 si es en domicilio y a 10 mil 153 si es fuera de circunscripción.
Los datos del Inegi revelan que en 2022, el grupo que más se casó fue el de personas de 50 años y más con otras personas de 50 años y más, con tres mil 22 enlaces, ésta es la edad a la que se acerca Luis Fernando.
En segundo lugar se ubicaron las parejas de 25 a 29 años, con dos mil 850 matrimonios, en la edad de la entrevistada Johana; y en tercero las de 30 a 34 años, con dos mil 818.
González Reyna refirió que la edad en que las personas deciden casarse también se relaciona con las posibilidades de alcanzar independencia económica y formar un hogar propio.
El especialista agregó que en la capital también se impulsa una mayor independencia económica entre las parejas, pues existen matrimonios en los que ambos trabajan o desarrollan una actividad económica independiente.
BODAS IGUALITARIAS. Los matrimonios entre personas del mismo sexo tampoco escaparon a la caída registrada después de 2022.
Los datos del Inegi muestran que las nupcias entre parejas gay tuvieron un repunte en 2025 con 496, 43 más que un año antes; sin embargo, los casos de parejas lésbicas es distinto, ya que los enlaces mantienen una tendencia a la baja, con 461 casos, 89 menos que en 2024.
La escolaridad de los contrayentes, tanto heterosexuales como homosexuales, muestra otro rasgo de quienes sí deciden casarse, ya que en 2025 la mayor cantidad de matrimonios correspondió a parejas en las que ambos tenían escolaridad profesional, con seis mil 231 enlaces, equivalentes a 28.4 por ciento del total.



