Jueves 15.04.2021 - 06:50

Sequía en zonas del Cutzamala ya es “extrema”

Espera CDMX nueva ola de contagios con cada vez menos reservas de agua

Expertos llaman a utilizar alcohol en gel y toallitas de cloro para limpiar manos y no desperdiciar el líquido; almacenamiento de presas del sistema, en 46% de su capacidad

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El Gobierno de la Ciudad de México ha señalado la importancia de reparar fugas, para lo que al inicio de esta administración adquirió 150 equipos con ese fin.Foto: Cuartoscuro
Por:
  • Karla Mora

Cuando el país y la Ciudad de México se preparan ante la inminente llegada de una tercera ola de contagios de Covid-19, siendo la higiene una de las principales medidas para prevenir infecciones, el Sistema Cutzamala, que abastece de agua al Valle de México, está en condiciones de “sequía extrema” por primera vez en el año.

Víctor Javier Bourguett Ortiz, director del Organismo de Cuenca de Aguas del Valle de México, indicó que desde la segunda quincena de marzo, la cuenca del Sistema Cutzamala tiene “sequía moderada” en 5.5 por ciento de su territorio; “sequía severa” en 85.8 por ciento y, por primera vez en el año, tiene 8.7 por ciento de la cuenca en condiciones de “sequía extrema”.

Al respecto, Francisco Oliva, epidemiólogo de la Universidad Autónoma Metropolitana, consideró que el ahorro del agua no está peleado con mantener las medidas sanitarias.

En entrevista con La Razón, consideró que no se puede atribuir a la reducción en el caudal un posible aumento de los contagios, porque éste depende más del comportamiento que tienen los habitantes. Añadió que si los capitalinos tienen una cultura del cuidado del agua y saben administrar la cantidad de líquido que requiere para garantizar la sanitización, no habría mayor problema, además de que hay alternativas como el alcohol gel.

“Ambas cosas, higiene de manos y el uso del agua, dependen completamente de la cultura de la persona. Sería importante que las autoridades refuercen el mensaje sobre el cuidado del agua y las medidas sanitarias, porque su cuidado y mantenimiento de las medidas es cuestión de educación”, dijo.

Ambas cosas, higiene de manos y el uso del agua, dependen completamente de la cultura de la persona. Sería importante que las autoridades refuercen el mensaje sobre el cuidado del agua y las medidas sanitarias, porque su cuidado (...) es cuestión de educación

Francisco Oliva, Epidemiólogo de la UAM

En el mismo sentido, Jaime Bustos, investigador especialista en microbiología por la Universidad Autónoma Metropolitana, coincidió en que, si bien el agua es vinculante a medidas sanitarias como lavarse las manos, no hay razón para que sea un pretexto de relajamiento en la limpieza.

“Al no haber el agua, dirá la gente ‘ahora cómo me lavo las manos si no hay agua’; pero en ese caso, lo que habría que reforzar es informar del uso de geles, toallitas con cloro y otros medios para lavar las manos y desinfectarlas. De ahí en fuera no habría ningún otro problema”, indicó.

Sin embargo, advirtió que sí podrían verse repuntes en los contafios, principalmente porque muchos habitantes de la ciudad salieron de vacaciones y la difusión de las medidas sanitarias se ha relajado.

“Antes estábamos bombardeados con carteles, con mensajes en redes sociales o en televisión, ahora, al igual que las personas que salieron de vacaciones, la difusión del cuidado se relajó; pero no sería un motivo de aumento de contagios como sí lo será el que muchos salieron y que quizá no se cuidaron”, opinó.

El Sistema Cutzamala cuenta con tres presas de almacenamiento de agua: El Bosque, Valle Victoria y Valle de Bravo. Con un monitoreo constante, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) vigila que se mantenga el nivel requerido, así como las características de limpieza, ph y sabor agradable en el líquido.

Al no haber agua, dirá la gente ‘ahora cómo me lavo las manos si no hay agua’; pero en ese caso, lo que habría que reforzar es informar del uso de geles, toallitas con cloro y otros medios para lavar las manos y desinfectarlas

Jaime Bustos, Microbiólogo de la UAM

Al 5 de abril, el almacenamiento de las tres presas es de 361.8 metros cúbicos, explicó Bourguett Ortiz, lo que equivale a 46.6 por ciento de la capacidad total de las presas del Cutzamala. Así, la cantidad del líquido es 23.3 por ciento menor a lo que se registrado en años anteriores, cuyo promedio histórico para estas fechas era de 544.2 metros cúbicos (69 por ciento de la capacidad en las presas).

En la presa de Valle de Bravo, en lo que va de 2021 no se ha registrado ninguna precipitación, cuando en otros años el promedio histórico llegó a los 42 mililitros cúbicos de lluvia. Está al 56.1 por ciento de su capacidad, con 221.2 metros cúbicos, 300 metros debajo del nivel estimado.

El funcionario expuso que la presa El Bosque presenta un nivel más bajo de las tres, con 37 por ciento de su capacidad, 11 puntos porcentuales por debajo de otros años. El promedio histórico de ésta es de 50 milímetros cúbicos de enero a marzo, en 2021 lleva cero.

En tanto, la presa de Villa Victoria actualmente tiene una capacidad del 35.4 por ciento, cuando los niveles históricos deberían son del 65.2 por ciento.

De las extracciones al sistema, Bourguett Ortiz indicó que actualmente se dota al Valle de México de 14.175 metros cúbicos por segundo, de los que 9.5 metros son para el Sistema de Aguas de la Ciudad de México y 5.265 a la Comisión del Agua del Estado de México.

Aunado a lo anterior, en la Ciudad de México nuevamente se registraron incendios en territorio rural en el paraje Mi Capa, de la alcaldía Milpa Alta; en el paraje Maninal, alcaldía Tlalpan; y len el paraje Rancho Viejo, también localizado en la alcaldía Milpa Alta

“Desafortunadamente sigue avanzando este problema, así que mucho agradeceremos a todos, incluyendo a los propios empleados de la Conagua a que cuidamos el agua, porque siempre es importante y en estos tiempos de sequía, pues lo es mucho más”, comentó.

La semana anterior, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, informó que la cantidad de lluvia caída durante 2020 había sido una de las más bajas de las últimas tres décadas, lo que ha agravado la sequía.

Gráfico