La Bamba

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • javier_solorzano_zinser

Un fenómeno que poco o nada se atiende son las consecuencias de la lucha contra la delincuencia organizada. Se afecta la vida de muchas personas que sin tener nada qué ver con hechos delictivos ven sus vidas bruscamente transformadas.

Cuando se informa sobre operativos por lo general se reportan detalles de los enfrentamientos, decomisos y bajas de las partes. Poco o nada se sabe de la gente que involuntariamente se ve involucrada, de los vecinos o de quienes casualmente pasaban por la zona.

Las consecuencias para mucha gente pueden ser irreversibles. Puede cambiarle la vida de un momento a otro sólo por estar en el peor lugar en el peor momento.

Felipe Calderón de manera desafortunada lo llamó daños colaterales. Con ello se refería a quienes pudieran verse involucrados y que incluso pudieran perder la vida en medio de los enfrentamientos.

Es probable que existan muchos casos de esta naturaleza que no sean conocidos por la opinión pública. Es probable también que lo que suceda es que todo se concentre en los enfrentamientos entre unos y otros.

Poco o nada cuenta lo que ocurre en el entorno, tiende a pasar a segundo plano. Tanto las autoridades como los propios medios de comunicación tendemos a desatender el fenómeno. Se ve como algo secundario y a veces pasa cerca de la indiferencia.

Algunas circunstancias tienen grandes consecuencias para muchas familias.

Se puede perder la vida, se puede tener que dejar la vivienda o el trabajo, a lo que se suma la pérdida de los equilibrios que se necesitan para vivir. Son cada vez más los casos de personas que además de padecer todo esto tienen que dejar sus casas y verse obligadas a migrar porque quedarse donde viven significa vivir bajo el alto riesgo.

Las autoridades peinan las zonas en donde hay enfrentamientos de tal manera que en un primer momento todos los vecinos pueden ser sospechosos. Buscan a los presuntos responsables y se meten a casas, comercios y al lugar que esté a la vista, sea cual fuere.

Se pueden llegan a cerrar comercios, restaurantes, estacionamientos y todo lugar en que haya pasado algo. La gente se puede quedar por ello en la nada durante semanas, en el mejor de los casos.

Algo así sucede a los meseros del restaurante La Bamba en Cardel, Veracruz, en donde el 24 de junio fue asesinado impunemente Camilo Castagné Velasco, comisario de la Policía Federal.

Los meseros del restaurante llevan una semana sin trabajo. Las autoridades lo tienen cerrado como parte de la investigación. No se sabe cuándo La Bamba volverá a abrir.

Desde el lunes pasado los meseros se manifiestan en las afueras de La Bamba exigiendo que se abra de nuevo. “Es nuestra fuente de trabajo”, nos dice uno de ellos mostrando en una cartulina verde sus demandas, que más bien son exigencias.

¿Cuántas La Bamba habrá en el país? ¿Cuántas personas habrán perdido su trabajo tan sólo por estar en el peor lugar en el peor momento? Pero, sobre todo, ¿qué ha pasado con la vida de muchas y muchos, que sin tener nada qué ver con estos hechos terminan por quedarse sin nada, empezando por su empleo?

No son daños colaterales, más bien son víctimas de problemas que no tienen nada qué ver con ellas ni con ellos.

 RESQUICIOS. Así nos lo dijeron:

Cuando escuchan autodefensas se les relaciona con las armas, nosotros estamos en el marco jurídico; las armas son la última instancia. Lo que queremos hacer es vigilar a la autoridad, si viola o no las leyes. El gobernador de QR es el responsable de la seguridad y hasta ahora no ha hecho nada. El cambio de gobierno en QR es una farsa. No somos tontos, todos los partidos se burlan de nosotros, lo que hacen es repartirse el poder.

No soy del PRI. Carlos Joaquín está protegiendo a Roberto Borge, es un corrupto. La detención de Borge es otra farsa, no lo han tocado: Carlos Mimenza, empresario de Quintana Roo.

solorzano52mx@yahoo.com.mx

Twitter: @JavierSolorzano