La violencia, la discriminación y el racismo son temas que Elena Garro identificó en la sociedad mexicana hace más de cinco décadas, sin embargo éstos siguen marcando la vida de cientos de personas que habitan el país. El montaje de su obra de teatro El árbol, además de mostrar el dolor causado por estos problemas, sirve para reivindicar la figura de la escritora, quien sufrió rechazo y segregación.
“De alguna manera buscamos colocar a Elena al nivel de su grandeza. Era una extraordinaria escritora, tanto dentro de la novela como en el cuento o la dramaturgia. Desde el 68, después de su autoexilio, una gran parte de la comunidad artística le dio la espalda, por ello es importante volver a hablar de ella y darle su lugar”, señala en entrevista para La Razón Miguel Romero, director de la obra.
La pieza —protagonizada por Mahalat Sánchez y Ángeles Cruz y Myriam Bravo, que alternan funciones— aborda la historia de dos mujeres: Marta, una integrante de la alta sociedad, y Luisa, de origen indígena, que vive en un mundo áspero y carente de oportunidades, aderezado con un marido que la convierte en víctima de sus abusos.
Cuando la relación entre estas mujeres se vuelve profunda, brota un diálogo turbulento salpicado de heridas y sufrimientos.
El árbol es una pieza de 1964 para la cual la autora se basó en un cuento propio de 1958 con el mismo nombre. Esta obra amalgama los dos textos para conformar una puesta que explora los distintos niveles en los que estas mujeres se comunican.
“Para el montaje tomé elementos del cuento porque es más crudo. Lo que hice fue adicionar aspectos de éste para la dirección que vienen un poco perdidos en la dramaturgia, entonces los retomo y los hago más latentes en la puesta en escena respecto a cómo los maneja ella en el texto de 1958”, reveló Romero.
El cuento le dio al director aspectos para desarrollar los personajes en el estrato más sensorial. “En la obra de teatro el personaje de Luisa llega completamente sucio y las palabras que le dice Marta van en el sentido de alentarla; en cambio, en el cuento, Garro describe un olor pestilente que sale de la indígena que le causa náuseas a la otra mujer. Todos estos detalles no vienen tan explicados en la pieza, pero en el cuento lo hace de una manera maravillosa”, expresa el realizador.