Luis Felipe Fabre crea un diálogo esotérico con Rivera, Orozco...

5ed0cc6ec6d8f.jpeg
Foto: larazondemexico

Para el poeta Luis Felipe Fabre, las grandes obras de arte son aquellas que posibilitan la generación de nuevos sentidos, por ello, con la exposición El negro sol de la melancolía, busca generar un diálogo entre literatura y gráfica, a través de obras  de David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y José Clemente Orozco, entre otros, sentado en las bases de la astrología, con el fin de generar en el espectador un estado anímico, místico, emocional y esotérico.

“Es una curaduría mística, utilicé la astrología como estrategia de planeación. El título es un fragmento del poema “El desdichado”, de Gérard de Nerval, y una metáfora de Saturno, mundo que se relacionaba con este sentir en el siglo XIX, pues era el último planeta conocido. Este 2020 está marcado por varias conjunciones saturnianas muy importantes: Capricornio con Plutón y Acuario con Júpiter; éstas timbran cambios como movimientos sociales, luchas de poder y alteraciones en los valores. A partir de esta idea, creamos una especie de constelación plástica para generar nuevas significaciones que resonaran en el presente”, explicó a La Razón Luis Felipe Fabre.

Te puede interesar: Creadores ven en Cultura Comunitaria un programa de “buenas intenciones”

La exhibición reune 39 obras que forman parte del acervo fundacional del Museo de Arte Carrillo Gil (MACG) y es la primera vez que se comisiona una curaduría a un creador no plástico.

La muestra, que podrá ser visitada hasta el 29 de noviembre de 2020, también incluye pizas de Luis Nishisawa,  Beatriz Zamora, Perla Krauze y grupo Semefo, entre otros, las cuales se están yuxtapuestas a textos e imágenes provenientes de la biblioteca personal de Fabre.

[caption id="attachment_1070483" align="alignnone" width="696"] El muerto (1925-1928), de José Clemente Orozco; óleo sobre tela.[/caption]

Entre las piezas destaca Muerte y los funerales de Caín, de Siqueiros; retrata un pollo gigante sin vida y desplumado, siendo adorado por cientos de figuras diminutas. “Para mí, él es uno de los grandes maestros de la plástica nacional; su trabajo me resulta estremecedor y fascinante. Este cuadro siempre me ha generado interrogantes”.

También sobresale Lavatio Corporis, del colectivo Semefo, fundado por Teresa Margolles en 1990; es una escultura hecha con un feto de caballo embalsamado. “A través de estos artistas tuve mi primer acercamiento al arte contemporáneo nacional; ellos se adelantaron muchísimo a su tiempo, pues creaciones de hace casi 30 años te están hablando de este México repulsivo e hiperviolento en el que estamos ahora”.

Respecto a los textos que acompañan las piezas, Fabre destacó que buscó generar un diálogo entre la colección del MACG y su biblioteca personal; “quería se generaran posibilidades de sentido: no buscamos en ningún momento que la imagen ilustrara las palabras, sino que las significaciones se multiplicaran.

[caption id="attachment_1070482" align="alignnone" width="696"] La victoria (1944), de José Clemente Orozco; óleo sobre tela.[/caption]

El volumen que destaca es La tierra baldía, de T. S. Eliot, el cual el poeta relaciona con el lienzo Pedregal con figuras, de Siqueiros. También se incluyen trabajos de Giorgio Agamben y Rita Segato,  las cartas astrales de El Coronelazo, Rivera y Orozco, y ejemplares de la revista Poliéster.

El dato: Fabre es autor de Leyendo agujeros. Ensayos sobre (des)escritura, antiescritura y no escritura (FETA, 2005), Cabaret Provenza (FCE, 2007), La sodomía en la Nueva España (Pre-textos, 2010), Poemas de terror y de misterio (Almadía, 2013) y Declaración de las canciones oscuras (Sexto Piso, 2019), entre otros libros.

En mayo se realizará la primera rotación de las piezas de la exposición, por ello, Fabre define a la muestra como un mazo de tarot: “el orden de los arcanos altera el relato; por ello en los primeros cambios de obra se irán incorporando cuestiones del tiempo, referentes a lo que suceda en nuestra realidad”.

“Si esto fuera un gran mazo, los arcanos que lo representarían serían La Torre: una carta brutal que es como el fin del mundo y que se relaciona con el poema de De Nerval; el número 13, La Muerte, que también es Saturno y mi día de nacimiento, y La Rueda, porque esta muestra, como la  vida,  es algo cíclico y circular”, concluyó.

“El desdichado”

Gérard de Nerval

“Yo soy el viudo, el tenebroso, el sin consuelo, /

el príncipe de Aquitania, el de la Torre Abolida. /

Mi única estrella ha muerto, /

y en mi laúd constelado /

brilla el negro sol de la melancolía.”

Fragmento del poema

El negro sol de la melancolía

Dónde: Museo de Arte Carrillo Gil (Revolución 1608, San Ángel)

Hasta: 29 de noviembre de 2019

Cuánto: $50 pesos

Temas: