Convencido de la importancia que tuvo la historieta mexicana en la cultura popular del siglo XX y con el fin de traerla a nuevas generaciones, Luis Gantus se ha dedicado a rescatar la memoria de aquellos personajes que marcaron a la sociedad, desde Kalimán, pasando por Tawa, El Pantera y hasta El Pirata Negro.
Ha ido compilando este trabajo en la colección Tesoros de la Historieta Mexicana, en la cual se han publicado los tomos Kalimán, Tawa, Los Supersabios, El Cerdotado y Chanoc, pero también están por llegar los dedicados a Simón Simonazo, Los Supermachos de RIUS, El Pantera y El Pirata Negro.

- El Dato: EL PERSONAJE central de Los Supermachos es Juan Calzónzin, un indígena que tiene un conocimiento filosófico de la vida nacional e internacional.
“La historieta mexicana fue un referente cultural muy importante del siglo XX para nuestro país, y como mucho de lo que ocurre con la cultura popular mexicana, se está perdiendo. Mi interés es mantenerla viva o, por lo menos, que no se olvide tan fácilmente a estos personajes que fueron los referentes culturales de la población. Es traerlos a las nuevas generaciones, apoyándome un poco en esta nostalgia”, compartió en entrevista con La Razón Luis Gantus, estudioso de estas publicaciones.

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En cada tomo explica quién es el personaje, cuál fue su historia y quiénes fueron sus autores, además de añadir datos curiosos; por ejemplo, de Chanoc comparte que se hicieron muñecos y se filmaron ocho películas, convirtiéndose en la historieta con más adaptaciones en el séptimo arte.
Conseguir la información para cada uno de los libros de la colección no ha sido una tarea sencilla. Luis Gantus se ha encontrado con un acervo precario de la historieta en el país.
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“Ha sido complicado preservar esta memoria. Lo más complejo es que no hay un acervo histórico de historietas. El que pudiera existir, que es el de la Hemeroteca Nacional, es muy incompleto por diversas cuestiones. En otros países donde la cultura de historietas también fue muy importante, se han dado la tarea de preservar esta memoria; aquí en México es muy difícil, porque no hay acceso”, compartió Luis Gantus, quien durante varios años organizó la CONQUE, la convención de historietas de la Ciudad de México.

Para el especialista es importante traer a la actualidad estos personajes que marcaron a generaciones para que quienes actualmente se dedican a hacer historietas en el país vean que la sobrevivencia de este medio está en lograr hablarle al público nacional.
“Estas historietas se están haciendo ahora de forma independiente, en rebeldía, en supervivencia del medio. Me parece que es momento de seguir narrando esas historias que conectaban con el público mexicano.
“Esta colección puede mostrar un poco a los nuevos creadores lo que leía la gente”, resaltó.
Dijo que, en el caso de Simón Simonazo, fue una historieta que le habló a los jóvenes que eran reprimidos en la década de los años 80.

“Es una revista que sale junto con este renacer del rock mexicano underground, que empieza a salir de los barrios, de los jóvenes, una especie de rebeldía hacia los temas establecidos. Se vuelve totalmente contestataria y habla de lo que sentían los jóvenes urbanos de una clase social no beneficiada económicamente. Esta rebeldía también se vio reflejada en la historieta.
“Era la época de Three Souls in My Mind, de Botellita de Jerez, de estos grupos que daban toquines en ciudades perdidas”, añadió el también autor de El Ja-já de Rius”.
O en el caso de Chanoc, cómo este proyecto, no solamente fue mero entretenimiento sino que educó a los lectores. “Carlos Monsiváis y Rius la consideran una historieta que además de entretener, educaba. Nos podíamos enterar de la fauna, de la vida de los pescadores en el sureste mexicano, de las costumbres; una serie de cosas que no eran cercanas a la gente de las ciudades o a cierto público que no tenía la oportunidad de viajar”, resaltó Luis Gantus.

La idea es seguir publicando tomos de esta colección o continuar con libros que enriquezcan la memoria de la historieta. “De los personajes en la lista confirmada ya hay un trato con los herederos, ya tengo la autorización. Me encantaría seguir desarrollando otros trabajos alrededor de la historieta, buscar que se amplíe la bibliografía”, dijo.

