Los recintos culturales de la Ciudad de México abrieron ayer sus puertas para sumarse a la fiesta futbolística por el arranque de la Copa Mundial FIFA 2026. Recibieron a miles de aficionados que se dieron cita en los museos Anahuacalli y Jumex, así como EN la Aldea Global. Las playeras verdes, las banderas, los sombreros monumentales y las máscaras de luchador fueron parte de la parafernalia que llevaron los aficionados para celebrar no sólo el inicio de la justa deportiva, sino también la tercera vez que nuestro país es sede de este evento de talla internacional.
En el Museo Anahuacalli se colocó una pantalla monumental cerca de la fachada del inmueble, lo cual brindó otra experiencia que unió deporte, cultura y arquitectura. Al recinto acudieron tres mil 800 personas, de acuerdo con cifras proporcionadas por el equipo de comunicación del inmueble.
- El Dato: En la Aldea Global se presentaron María Candela, de Colombia; Busiswa, de Sudáfrica, y el cierre fue con La Mejor Sonora Dinamita de Lucho Argaín, cuya cita fue a las 17:15 h.

Durante la transmisión de la inauguración y el partido de la Selección Nacional que logró su primera victoria con un marcador de 2-0 frente a Sudáfrica, se ondeó una bandera mexicana enorme; además, predominaron las sombrillas para cubrirse del intenso sol que hubo, principalmente, durante el juego.
Mientras que en el Museo Jumex, la instalación Tribunas, del colectivo Tercerunquinto, fue ocupada por 500 asistentes, que disfrutaron de la primera jornada del Mundial. Ahí celebraron cada jugada con entusiasmo. Además, como la pantalla estaba en la explanada del inmueble, no sólo llegaron aficionados que planearon llegar ahí, sino que se fueron uniendo transeúntes que pasaban por el lugar.
Por su parte, en la Aldea Global, que une la cultura y tradición de los 48 países que participan en la justa deportiva, desde temprana hora, aproximadamente a las 8:00 horas, comenzaron a arribar los mexicanos que buscaban un lugar para disfrutar de la inauguración y el primer partido. Hubo connacionales, como Paola, originaria de Guerrero, que una noche antes hicieron un recorrido para elegir cuál era la mejor sede mundialista.
“Es muy cómodo, hay techo, sillas y además estamos muy cerca del Ángel de la Independencia para ir a festejar si ganamos”, contó a La Razón.
También hubo otros que tuvieron que recorrer varios lugares de último momento hasta encontrar el sitio ideal para disfrutar de la fiesta deportiva.

“Vengo de Atizapán de Zaragoza (Estado de México). Estuvimos de sede en sede; pensamos que iba a haber en el Monumento a la Revolución, fuimos al Ángel de la Independencia, pero están instalando el escenario de un show que habrá”, compartió a este diario.
Mientras esperaban la inauguración, en la Aldea Global los visitantes conocían parte de la gastronomía y cultura de las naciones participantes, ya sea al tomar un café colombiano, degustar un vada pav de la India, bolitas de papa con pan y salsa, beber una bebida mágica paraguaya o incluso hacer un viaje virtual en el stand de la Unión Europea para conocer algún país de ese continente o tirar un penal con un portero robot.
Cuando el espectáculo inaugural comenzó, casi todos estaban sentados o parados cerca de las tres pantallas que se colocaron, y algunos llegaban corriendo para no perderse ningún detalle. En cuanto apareció en la transmisión Lila Downs, gritaron emocionados “¡Viva México!”, y al subir Maná a la cancha del Estadio Ciudad de México, cantaron a todo pulmón “Oye mi amor”, en ese momento, incluso una mujer originaria de Chihuahua, pero radicada en Alemania, lloró de emoción, pues se encontraba en casa y en una fiesta que unía deporte, música y raíces de nuestro país.
Aunque se esperaba más emoción conforme avanzaran los minutos, el ánimo se fue apagando. Sí les emocionó el grito de Los Ángeles Azules de “Iztapalapa para el mundo”, pero la canción “Por ella”, interpretada con Belinda, no conectó con la mayoría de los asistentes, ni la presentación de Danny Ocean, J Balvin ni siquiera Shakira; eran pocos los que entonaban “Dai, Dai”.
Cuando terminó la ceremonia volvieron a echarle porras a México y algunos aprovecharon para recorrer los stands de la Aldea Global en lo que iniciaba el partido entre México y Sudáfrica. A pesar del ambiente futbolero, se vio a personas ingresar al Museo de Arte Moderno o al Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, algunas incluso con sus camisetas de la Selección Mexicana.
Ya para el partido, los alrededores de las pantallas lucían abarrotados y la gente aplaudía cada jugada, reaccionaba a cada falla de los jugadores nacionales, pero cuando vino el primer gol saltaron de emoción y mucho más al llegar el segundo: Gritaron, alzaron las manos, sonaron las trompetas y brincaron.
Al terminar el juego, varios decidieron seguir recorriendo los stands de la Aldea Global, pero la mayoría se fue directo al Ángel de la Independencia, pues este día era para celebrar la primera victoria.

Jumex y Anahuacalli dan el pitazo inicial


