Alista edición de Despertares

Isaac Hernández ...en su mejor momento

El bailarín principal de American Ballet Theatre, lleva una propuesta inédita al Auditorio Nacional; el artista asegura que vivir en Nueva york fortalece su vínculo con México

EL BAILARÍN, en una presentación.
EL BAILARÍN, en una presentación. Foto: Nir Arieli, cortesía of American

Desde su llegada al American Ballet Theatre de Nueva York como bailarín principal, Isaac Hernández se siente más cerca de México. En la reciente temporada que presentó con la histórica compañía, no faltaron los entusiastas connacionales que le gritaron “¡Viva México!” o llevaron banderas de nuestro país. Su tierra natal está también en las noches que va a comer tacos después de cada función y se encuentra a algún paisano que acudió a verlo al Metropolitan Opera House o cuando escucha la playlist de Carín León antes de cada presentación.

Estar en la llamada “ciudad que nunca duerme” no sólo lo hace sentir como en casa, sino que lo ha revitalizado. En entrevista con La Razón comparte que es por este motivo que esta edición de Despertares, la cual tendrá lugar el 29 de agosto en el Auditorio Nacional, decidió cambiar casi todo el programa y tomar riesgos técnicos y artísticos, tanto con él mismo como con los bailarines que formarán parte de la gala.

“Esa energía sólo la he sentido en el Auditorio Nacional ante 10 mil personas y en casa. Es bonito sentirse también así aquí, en Nueva York”, expresa.

  • El Dato: Recientemente, el artista interpretó la emblemática variación de las copas, creada por el legendario Mikhail Baryshnikov para su histórica producción de Don Quijote.

¿Cómo se logró esta magia en el Met Opera House, similar a lo que vives con Despertares en el Auditorio Nacional? Mucho tiene que ver la cantidad de mexicanos que han venido a mis funciones. Creo que eso hace que el ambiente cambie completamente. Muchas veces, al final, me sacan banderas de México. Es algo muy bonito, pero también estoy pasando por un momento extraordinario y la compañía también. Estoy bailando con una gran intérprete, Catherine Hurlin. Tenemos a excelentes bailarines; hay una generación que está asumiendo roles de mayor responsabilidad. Todos estamos muy motivados, creyendo en la visión artística de la directora que entró hace justo tres años. Eso hace que todos estemos emocionados. Yo sentía eso cuando venía a los 11, 12 años; ver a mis bailarines favoritos en escena era muy emocionante. Ahora soy uno de ellos, usando esos vestuarios.

Tu papá ha tenido oportunidad de irte a ver en estas funciones… Para Don Quijote estuvo mi papá en el debut de esta nueva producción; estuvo también mi hijo Mateo. Corrió hasta donde está la orquesta y gritaba: “¡Ese es mi papi!”. Es algo mágico lo que estoy viviendo y que me conmovió muchísimo. Hay un ambiente excelente en la compañía y me siento fuerte, muy capaz artísticamente. Salgo al escenario a vivir cada momento sin estrés.

ISAAC HHERNÁNDEZ en  Otelo: una danza en tres actos, de  Lar Lubovitch.
ISAAC HHERNÁNDEZ en Otelo: una danza en tres actos, de Lar Lubovitch. ı Foto: Nir Arieli, cortesía de American Ballet Theatre.

Después de la temporada vuelves a casa con Despertares. En esta edición, ¿cuáles fueron los riesgos? La mayoría del programa es casi completamente nuevo, entonces hay muy pocas piezas del repertorio clásico. Tengo en realidad dos nada más: Don Quijote y El corsario. El riesgo está también en un proyecto alternativo de dos bailarinas inglesas con un DJ británico, que normalmente se presenta en festivales de música electrónica. Llevarlo a un entorno como Despertares es un riesgo, pero me ilusiona hacerlo. Traer a una bailarina como María Kochetkova también. Voy a bailar El corsario con ella; es emocionante, porque me interesaba que el público la viera bailar clásico, no solamente la pieza contemporánea con Roberto Bolle. Lo que me estoy pidiendo físicamente en este programa es enorme, estoy bailando muchísimo y piezas muy complejas. Todavía estoy trabajando en el ritmo emocional del programa, porque eso también es importante para mí.

Ya nos habíamos habituado a ver El corsario con tu hermano Esteban. Será interesante verte. La última vez que lo bailé fue en la segunda edición de Despertares. La última vez que bailé como Alí fue en la Ópera de París, entonces, es emocionante. Estoy en un gran momento técnico, queriendo también retarme. En la función de Don Quijote hice una barbaridad que nunca nadie ha hecho en el escenario del Metropolitan Opera House, que es hacer un doble tour (giro) y un triple tour, consecutivamente. Estoy en ese momento de mi carrera en el que digo: “Si no lo hago ahora, si no me reto técnicamente en mi mejor momento físico y artístico, ¿cuándo?”. Va a ser un buen reto para mí técnicamente frente al público .

EL BAILARÍN preparándose para salir al escenario.
EL BAILARÍN preparándose para salir al escenario. ı Foto: Natalia Sánchez

¿Por qué estás con la idea de tomar todos los riesgos físicos y técnicos posibles? Me aterra conformarme y dejarme ir, porque estoy en un momento de mi carrera en el que ya tengo suficiente experiencia para sentirme tranquilo en el escenario, enfrentando cualquier situación. Todos mis shows, artísticamente hablando, son buenos, técnicamente también; para la mayoría de los bailarines sería suficiente, pero curiosamente, estar aquí en Nueva York me renovó una energía, primero por tener el privilegio de pisar estos escenarios y, después, por sentir la responsabilidad de estos grandes artistas que han estado aquí, que veo, que sigo viendo constantemente.

Vine recientemente a Turandot; cuando ves a estos artistas darlo todo, dar las mejores funciones de su vida, retarse, entregarse en absoluto, me ha inspirado también, y entender que todo pasa. Viendo la carrera de tantos artistas que han pisado estos escenarios, hay un punto clave siempre donde dan un paso atrás, ya sea por comodidad, por miedo a las lesiones, por tratar de manejar la última etapa de su carrera profesional, y yo no me quiero permitir eso todavía. Me siento increíblemente físicamente, técnicamente, artísticamente.

Ahora es cuando están los jóvenes en el público como cuando yo veía a Julio Bocca (Argentina) o a Carlos Acosta (Cuba). Quiero que sepan que mínimo deben hacer un doble triple, que en el mejor momento en el que me sentía realizado estuve dispuesto a tomar esos riesgos enormes.

  • El Tip: La presentación de Approach 17. Opening. The unreachable suspension point, es de las más esperadas.

Veías a Julio Bocca, a Carlos Acosta. Ahora, quienes sean niños, y, sobre todo, mexicanos, verán a un connacional en el Metropolitan Opera House. ¿Qué sientes? Eso es algo que es mágico y que cambia toda la energía de las noches en mis funciones, porque hay tantos mexicanos en Nueva York. Sacan banderas, me dicen: “¡Viva México!”, se ponen hasta adelante al final de la función. Es algo que da una energía completamente diferente. Es algo muy mágico, terminar las funciones y salir, ver a tantos niños mexicanos que vienen a ver los shows es algo muy bonito.

Cambia la historia del país, de tantos jóvenes. Que ahora se puedan ver o imaginar en mi posición en el Metropolitan no tiene precio, porque finalmente es el primer paso. Yo antes me aferraba a imágenes como las de Julio o Carlos, pero veníamos de entornos, vidas y tradiciones diferentes. Es curioso que los jóvenes puedan tener un mexicano y que, cuando me voy a comer tacos todas las noches después de mis funciones en el Met, me encuentro a gente en el puesto de tacos que ha ido a ver el show. Es mágico compartir esos momentos y vivirlos en una ciudad como Nueva York.

En Despertares vas a hacer un estreno, Sinatra Suite. Es una pieza que se creó para Baryshnikov y Sinatra decía que era una de las mejores interpretaciones de su obra. ¿Qué responsabilidad sientes al bailarla? Es una pieza histórica, tiene una gran responsabilidad también porque la persona que la creó sigue viva, Twyla Tharp; es una relación de trabajo importante, le tengo muchísimo cariño y respeto. Baryshnikov sigue vivo, es alguien que es de cierta manera intimidante, pero es emocionante atraer ese tipo de piezas al público mexicano.

Sería totalmente contrario a un escenario como el de Despertares, porque técnicamente tiene sus cosas, pero no es El corsario. Es algo que va mucho más profundo, muy artístico. El público me ha sorprendido en los últimos años, por eso me doy permiso de ofrecerle contenido con mayor profundidad artística. Muchas veces se pensaba: “No va a entender algo que es tan sutil o que sea más artístico y menos técnico”; quiere ver las piruetas, los saltos, y habrá quienes sí, pero tenemos un público tan diverso. Me ha sorprendido que donde más conecta es en las emociones y piezas como La dama de las camelias; ha sido, desde mi punto de vista, uno de los momentos más importantes con Despertares, porque 10 mil personas se entregaron en absoluto a esta pieza tan fantástica.

Hablando del público. Tal vez hubo quienes empezaron a ver Despertares siendo niños y ahora son jóvenes o adultos. ¿Has visto los frutos que ha dado este proyecto? Sí, es tremendo para mí. Empecé muy joven, conozco mucha gente. Me ha pasado en Nueva York que estoy en el parque y viene una muchacha o un muchacho de veintitantos años, me dicen: “Veía Despertares cuando era niño”. Qué maravilla de proyecto que ha durado lo suficiente para tener esas experiencias y también ha creado oportunidades a una nueva generación de bailarines mexicanos, ha inspirado a jóvenes que se han graduado de grandes escuelas, que han entrado a grandes compañías. Es algo que tiene muchísimo valor para mí. Como público, la percepción de este tipo de espectáculos y la carrera y la vida de un bailarín es diferente a como era cuando empecé a bailar e iniciamos este proyecto. Efectivamente y, sin miedo a equivocarme, cambió la historia de una generación completa sobre cómo perciben el ballet y qué esperan de un espectáculo así.

¿Ha sido punta de lanza para preparar a profesionales en cuanto a espectáculos de este tipo? Siempre lo he dicho, cuando hablaba con diferentes administraciones, con secretarios de Cultura. Me decían: “Cómo te ayudamos?”, yo respondía, “no, en realidad no quiero que me ayudes en lo particular, necesito que me ayudes a que cada vez sea más factible que este tipo de proyectos existan en México, que haya más producciones similares, que no sólo sea una noche, que no sea un milagro que este tipo de proyectos sucedan”.

Espero que haya inspirado al público y a jóvenes, a artistas, a entender que estos escenarios nos pertenecen a todos, porque muchas veces somos muy raros con otros intérpretes de otras disciplinas y decimos: “No, sólo bailarines clásicos y un bailarín de hip hop no va con nosotros”. Hay tantas cosas dentro de nuestra misma industria que Despertares lo ha tomado en consideración y ha hecho hincapié en que estos grandes escenarios nos pertenecen a quienes perseguimos la excelencia. Todos merecen un espacio para su lenguaje, su creatividad. Al final, los únicos beneficiados son el público y eso ha hecho que el proyecto sea único en el mundo. Eso tiene mucho valor.

Hemos visto recientemente artistas utilizado aspectos del ballet, Rosalía en sus conciertos o cantantes en sus videoclips. Esto ha generado conversaciones. ¿Cuál es tu opinión? Es un gran privilegio que artistas que están persiguiendo la excelencia, buscan crear experiencias únicas como Rosalía, hayan incluido tantos aspectos del ballet en sus proyectos. Cuando hablan de Rosalía u Olivia Rodrigo, siempre pienso en Freddie Mercury, que hizo uno de sus videos con el English Ballet, bailó e interpretó con la compañía, logrando algo hermoso.

Algunas estrellas

Bailarines de reconocidas compañías serán parte del espectáculo.

· Roberto Bolle

· Alina Cojocaru

· Natalia Osipova

· Tiler Peck

· María Kochetkova

· Marie-Agnès Gillot

· Germain Louvet

· Mr. Kriss

· Bayley Taps

· Olivier Mathieuz

Despertares

Cuándo: 29 de agosto

Dónde: Auditorio Nacional

Horario: 20:30 horas


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