Más de un siglo de hallazgos en torno al juego de pelota en Tenochtitlán se reúnen en una muestra en el Museo del Templo Mayor. Se exponen más de 100 piezas, algunas por primera vez.
En El juego de pelota en Tenochtitlán se da cuenta de la importancia de las canchas entre los pobladores de aquella época, como lugar destacado en la vida política y social de los mexicanos, además de ser el espacio donde se reunían nobles, gobernantes, practicantes profesionales y espectadores, lo cual guarda paralelismos con lo que ahora se genera en cada Mundial.
- El Dato: La exposición también incorpora una referencia comparativa con el juego de pelota en Tula.
“Al ser Tenochtitlán la última capital cultural del mundo prehispánico, no podían faltar sus canchas, que fueron arrasadas tras la derrota a manos del ejército de Cortés por considerar el juego una práctica herética contraria a las creencias católicas. Tuvieron que pasar siglos para que pudieran surgir poco a poco los restos de esta práctica milenaria en el Centro Histórico de la Ciudad de México”, explicó ayer en la inauguración de la exhibición que estará hasta septiembre, Patricia Ledesma Bouchan, directora del Museo del Templo Mayor.
Aunque los hallazgos sobre el juego de pelota, conocido como Teotlachco, datan de los años 20 del siglo pasado, enfatizó que el descubrimiento de 2014 en Guatemala 16, en el Hotel Catedral, aportó “una parte más de este rompecabezas”. Había una esquina de la cancha y parte de las escalinatas.
Los trabajos en ese lugar desde 2009 dieron origen a la exposición, agregó el arqueólogo Raúl Barrera, quien formó parte de ese proyecto y es curador de la muestra junto a Lorena Vázquez Vallín y Eduardo Matos Moctezuma. Parte de lo que se logró preservar ahora se exhibe.
“Tenemos mucha información que se ha recuperado ya desde años atrás, desde principios del siglo XX, cuando se construyó un colector a lo largo de la calle de Guatemala. El arqueólogo Leopoldo Batres hizo un rescate arqueológico. Fueron muchos los hallazgos, pero destaca una serie de ofrendas, porque, en la parte superior encuentra una esfera de piedra”, explicó.
De esos trabajos derivó el hallazgo de cinco esferas que representan pelotas de hule, que por primera vez se muestran, pues están bajo el resguardo del Museo Nacional de Antropología.
También se exponen los descubrimientos del arqueólogo Jordi Gu-ssinyer, entre 1967 y 1968, durante la construcción de la Línea 2 del Metro. “Hicieron una serie de hallazgos, como el de una ofrenda muy importante que se compone de 10 objetos, que también se exhibe”, agregó Raúl Barrera.
La muestra se complementa con dos pelotas de hule del sitio olmeca El Manatí, en Veracruz, que datan de tres mil 700 años y se consideran las más antiguas del mundo. Ha sido uno de los más significativos hallazgos en su tipo, porque se encontraron 14 formas esféricas.
Finalmente, el coordinador nacional de Desarrollo Institucional, Antonio Huitrón Santoyo, resaltó la importancia que tuvo el juego de pelota.
“Aparte de su dimensión sagrada y política, permitió tejer redes entre diferentes pueblos, facilitando la difusión de tradiciones, creencias y formas de organización en toda la región mesoamericana. De esta manera, cumplía una función vital que hoy el futbol nos sugiere de manera directa”, resaltó.
El juego de pelota en Tenochtitlán
Cuándo: hasta el mes de septiembre
Dónde: Museo del Templo Mayor
Horarios: martes a domingo de 9:00 a 17:00 horas
