El fotoperiodista Daniel Aguilar es enfático al decir: “El Mundial termina este domingo, pero el futbol llanero sigue”. La prueba de esto la encontró en las canchas asimétricas e improvisadas de las periferias de la capital del país y del Estado de México: Ecatepec, Xochimilco, Texcoco, Iztapalapa y Nezahualcóyotl, por mencionar algunos, donde este deporte se vive con pasión, con pactos de honor y entre familias, amigos y vecinos.
Lo que se vive en estos lugares ahora lo comparte en la exposición Llanero: Pasión por el fútbol, que ayer inauguró en la estación Candelaria, en la Vitrina Cultural de la Línea 1 del Metro de la Ciudad de México, la cual se compone de 19 fotografías.
- El Dato: Daniel Aguilar inició su trayectoria en el fotoperiodismo a los 14 años, cuando documentó los daños ocasionados por el terremoto de 1985 en la capital.
“El Mundial, por el costo de los boletos, no fue para el verdadero aficionado del futbol. Del lado contrario, en el futbol llanero persiste la pureza. Ellos mismos pagan sus arbitrajes, se cooperan para la cal para pintar las líneas de la cancha. Cuando hay que hacer cierta limpieza, lo asumen como parte de esa comunidad. En el día a día hay ciertas fricciones, pero en la cancha se aclaran. Los códigos de honor se ven ahí”, compartió en entrevista con La Razón Daniel Aguilar.
Con estas imágenes, el fotoperiodista quiso mostrar el ambiente pambolero más allá del Mundial, fuera de los estadios y donde muchas veces se juega con porterías casi desechas o en el lodo, pero con una enorme pasión.
“¿Qué se respira en todos estos sitios? Una pasión por el deporte, por el futbol. El deporte, como es, no por un negocio, no es el show que está cayendo ahorita en la comercialización”, expresó el fotoperiodista.
La muestra inicia con Cancha de los Dioses, una imagen tomada con dron en el Volcán Teoca, en Xochimilco, donde el espacio donde se juega está rodeado de abundantes árboles, algo inusual en la Ciudad de México.
“Hay unas canchas que tenían ligeros desniveles, que, dependiendo del momento en que te tocara disparar a una portería, tenías a favor o en contra. En Texcoco encontré una cancha por la zona que le llaman Las Minas, que parece un cráter; juegan en piedra. Cuando fui, hubo lluvias, se ve el recorrido del agua. Cada lugar tenía su magia, pero sí, la de Xochimilco es mística y mucha gente duda que sea en la Ciudad de México”, contó.
Otra foto que resalta es la de un joven caminando entre las vías cargando su balón y sus tacos en la colonia Jardines de Casa Nueva, en Ecatepec, Estado de México.
“Ese lugar es una locura. La cancha está rodeada por fábricas, por contenedores, por vías del tren. Es una zona que pareciese complicada. Dentro del caos, me encantó este momento muy íntimo de los muchachos que llegaban a jugar algo que les gusta”, dijo Daniel Aguilar a este diario.
En las imágenes que se exhiben están fotos panorámicas de canchas, muralistas con sus obras referentes al futbol con símbolos prehispánicos, reñidos partidos bajo la lluvia o porterías en las que alrededor hay tacos viejos como testigos de los juegos que se han vivido.
“Era muy bonito porque había partidos muy rudos, la gente se entregaba, pero al final de cuentas estrechaban la mano; eran rivales, pero no enemigos. Había familias, se gritaban de cosas, pero cuando se iban, todos se despedían. Eso me deja de enseñanza el paralelismo que hay en un juego con reglas, como deberíamos ser nosotros como sociedad”, resaltó el fotoperiodista.
Exhibir estas imágenes en la estación Candelaria, donde transitan diariamente 12 mil personas, para Daniel Aguilar es significativo. Espera que más de una persona se identifique con los protagonistas de las fotos.
“He tenido la oportunidad ya un par de ocasiones de exponer en el Metro y ha sido la galería más importante para mí, porque realmente ahí la gente juzga tus fotos. Muchas veces ni les importa el autor; les interesa ver al personaje que está retratado, el lugar que retratas, lo que quieres transmitir y es lo que me gusta. Aquí no importa el fotógrafo, sino lo que están viendo. Son muy padres luego los comentarios”, externó el ganador del World Press Photo en 2005 sobre la exposición que estará abierta hasta el mes de agosto.
Otra particularidad que tiene la muestra Llanero: Pasión por el fútbol es que por primera vez Daniel Aguilar colaboró con su hija, Bianca Aguilar, quien estuvo a cargo del diseño y de las ilustraciones.
LLANERO: PASIÓN POR EL FÚTBOL
CUÁNDO: Hasta el mes de agosto
DÓNDE: Estación Candelaria, Vitrina Cultural de la Línea 1 del Metro de la CDMX
