La dualidad del ser humano, entre lo racional y la parte animal, es un tema recurrente en la creación de Miguel Mancillas, director de la compañía sonorense Antares Danza Contemporánea, quien en su más reciente obra, Pagano, vuelve a este tópico para explorar las contradicciones y la liberación de los cuerpos en un mundo regido por condicionantes y dinámicas que cada vez más oprimen o buscan no dejarnos sentir.
“Lo pagano tiene que ver con algo que no está dentro de una religión principal. Entonces, me gustó la idea de entrar con esa parte de la combinación entre el razonamiento e instinto, la parte animal, porque lo que quiero –en esta obra— es liberar el cuerpo”, compartió Miguel Mancillas, en entrevista con La Razón.
- El Dato: Otras coreografías del artista Miguel Mancillas son Ángel, Cielo en rojo, Pliegues, Los descalzos y Que no descubran tu nombre.
La puesta en escena de reciente creación también tiene que ver con lo ritual, pero no en el sentido antropológico, sino con lo que vivimos día a día. “Es cómo el cuerpo resuelve lo práctico y lo cotidiano. Me quise ir más en esa cuestión de las pulsiones primarias, cómo hoy, aunque tenemos un montón de condicionantes sobre el cuerpo, seguimos en el conflicto de permitirnos sentir o no”, comentó.

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El coreógrafo quiso abordar estos aspectos en Pagano, ya que considera que en la actualidad hay un puritanismo que castiga a los cuerpos.
“Cada vez más se le ponen al cuerpo una serie de exigencias, de comportamientos, de obligaciones; hemos llegado a un puritanismo en torno al cuerpo de la mujer o del hombre. Me impresiona mucho, porque vamos hacia atrás, al extremo. A través de Pagano es, al contrario, liberar esa parte y tratar de entender la pulsión cotidiana, que en esa peligrosidad del instinto y la animalidad tenemos que aprender a encontrar quiénes somos”, detalló el también coreógrafo de la obra Las buenas maneras.
Esta exploración, añadió, la hace “tratando de evidenciar hasta las tripas, la parte interna del cuerpo, el sonido de la respiración, cómo la mirada se va transformando. Tiene muchas sutilezas, por eso me parecía importante que fuera un público reducido para que les permita ver esas pulsiones muy íntimas del cuerpo y que sólo desde la cercanía se pueden apreciar”.
En esta coreografía busca que cada persona construya su propia interpretación y, al mismo tiempo, que se “comparta la energía de quien está en el escenario y la de la gente, no desde el razonamiento o el intelecto, sino de la memoria del cuerpo, del instinto, del reconocer el miedo, la atracción y seducción”.
Otro aspecto importante dentro de la obra es cómo Miguel Mancillas experimentó a partir del propio lenguaje y cuerpo de las tres bailarinas que alternan en las funciones que serán desde hoy y hasta el próximo domingo en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario de la UNAM. Eunice Hidalgo, Xitlali Piña y Gabriela Medina se convierten en el centro y en el detonador.
“Me gustó construir ese diálogo entre cada mujer de diferente manera. Quería, desde la admiración que les tengo, sostener su presencia y dialogar con su historia corporal y escénica. Que se genere esa sinergia entre el equipo de bailarines con la mujer, como un elemento que transforma, que revela. Verán un diferente Pagano en cada función”, concluyó.
En las funciones, hoy estará la bailarina Euniceo Hidalgo.
Pagano
Cuándo: del 14 al 16 de agosto
Dónde: Sala Miguel Covarrubias del CCU de la UNAM
Horarios: viernes a las 20:00, sábado a las 17:00 y domingo a las 12:30
Localidades: $100


