Fue asesinado en 1936

García Lorca y la lucha contra el reduccionismo en su vida y obra a 90 años de su muerte

Andrew A. Anderson, quien participó en la edición anotada de Poeta en Nueva York, dice a La Razón que el legado del autor es “mucho más complejo”; destaca que reactivó el interés por la poesía

Federico García Lorca
Federico García Lorca Foto: Especial

En las décadas recientes se ha visto un fenómeno con relación al poeta y dramaturgo Federico García Lorca: “Esta idea de un Lorca para todos los gustos: un Lorca político, un Lorca homosexual, un Lorca andaluz, un Lorca feminista”, advierte en entrevista con La Razón Andrew A. Anderson, estudioso de la obra del autor y quien ha participado en múltiples publicaciones, como la edición anotada de Poeta en Nueva York.

También observa cómo se tiende a desdibujar la línea entre la vida y obra de Lorca, lo cual ha llevado a un “reduccionismo y a un biografismo simplista”.

  • El Dato:  En 1929 viaja a NY, plasmando este viaje en Poeta en Nueva York, que se publicaría ya fallecido el autor español en 1940. 

Hoy que se cumplen 90 años del asesinato de Federico García Lorca, el catedrático emérito de Literatura Española de la Universidad de Virginia, en Estados Unidos, resalta la importancia de remarcar que “su obra literaria es mucho más compleja, sutil y matizada, calidades que demasiado a menudo se pierden, calidades como ver el mundo con ojos frescos o penetrar mejor en las profundidades de la condición humana”.

La primera dimensión que Andrew A. Anderson destaca es la poesía de Federico García Lorca, quien reactivó el interés por este género literario.

“Desde el momento del éxito del Romancero gitano (1928) en adelante, la popularidad de Lorca reactivó el interés y el entusiasmo por la poesía. Muchísimas personas que antes no prestaban atención a la poesía han leído y leen a Lorca. Muchos de sus versos se saben de memoria y se citan en muchos contextos. Representa un poeta y un dramaturgo genial, el igual de cualquier escritor europeo del siglo XX”, apunta quien es uno de los especialistas más reconocidos de la obra del autor de Poema del cante jondo y Bodas de sangre.

Andrew A. Anderson destaca que Lorca fue un poeta que todo el tiempo quiso reinventarse y la muestra más clara es el libro Poeta en Nueva York, la segunda ocasión en la que intentó renovarse.

“No es la primera vez que se reinventó: podríamos decir que es un proceso casi constante en su obra. Después del Libro de poemas, cambia su estilo en los tres libros que siguen: Suites, Poema del cante jondo y Canciones. El Romancero es un cambio parcial en comparación con esos tres. Inmediatamente después de éste ensaya el género de la oda de arte mayor: estrofas y versos alejandrinos”, explica Andrew A. Anderson, quien junto con Christopher Maurer, es autor de Federico García Lorca en Nueva York y La Habana, libro que reúne cartas, entrevistas y retratos.

Apenas el año pasado se publicó Poemas en prosa, de García Lorca, textos de 1927 y 1928 que durante décadas estuvieron perdidos entre sus obras completas. Andrew A. Anderson, quien escribió el epílogo, apunta que es un libro clave para entender parte de la obra del autor.

“Faltaba la clave para comprender cómo Lorca llegó de los romances del Romancero gitano (publicado en 1928, pero terminado el año anterior) a los poemas de Poeta en Nueva York, que empezó a componer en el verano de 1929. La explicación la encontramos en los Poemas en prosa, en los cuales vemos el impacto de las ideas artísticas y teóricas de Salvador Dalí, de los movimientos de vanguardia de esos años”, detalla.

En esta obra, agrega, “Lorca intenta no sólo una reforma del lenguaje poético, sino de cómo un poema (o poema en prosa) ‘funciona’, cómo el lector interactúa con el texto. De una manera u otra, son un puente al estilo que luego encontramos en Poeta en Nueva York”.

Otra dimensión que destaca el experto es la faceta de García Lorca como dramaturgo. Su primera obra fue El maleficio de la mariposa (1921), a la que le seguirían La zapatera prodigiosa (1930), Bodas de sangre (1933), Yerma (1934), La casa de Bernarda Alba (1936) y La destrucción de Sodoma (1936), por mencionar algunas.

“Su primera obra teatral estrenada, El maleficio de la mariposa, estaba escrita en verso y todos los personajes eran insectos, la mayoría cucarachas (Curianas). Después, él aprende que hay que hacer ciertas concesiones si uno quiere que su obra llegue a las tablas. Pero siempre metía ciertos elementos poco convencionales en textos que no eran vanguardistas o experimentales. Por ejemplo, hay que leer cuidadosamente el prólogo que pone a La zapatera prodigiosa para darse cuenta de su complejidad y de cómo rompe la ‘cuarta pared’”, comenta Andrew A. Anderson.

Al ver que los empresarios o actrices no estaban dispuestos a tomar riesgos, García Lorca comenzó a hacer propuestas fuera de lo convencional, pero más sutiles.

“Al final de la década de los 20 encontramos una especie de bifurcación en su producción: las obras experimentales como El público o Así que pasen cinco años son lo que realmente quiere escribir, pero se da cuenta que en la España de los años 30 ningún empresario y ninguna primera actriz va a arriesgarse. Por eso escribe Bodas de sangre, Yerma, etcétera, que rompen las convenciones más sutilmente. Todo el tercer acto de Bodas de sangre, con los personajes simbólicos en el bosque oscuro, o la misma temática de Yerma y la estructura lineal que conduce a un fin inevitable”, remarca el especialista.

A 90 años del asesinato del dramaturgo y poeta, Andrew A. Anderson también es crítico ante meses previos al aniversario luctuoso en los que “hemos visto de todo”.

“Un cantante flamenco, Miguel Poveda, anuncia que ha ‘descubierto’ un poema desconocido de Lorca en el dorso de un manuscrito (una copia en limpio autógrafa, que es efectivamente del poeta).

“La gente repite la noticia sin ver la evidencia; pero al examinar el dorso de la hoja de papel se ve inmediatamente que la letra del supuesto poema no es de Lorca ni tiene semejanza alguna, y que el ‘poema’ es una serie de líneas apuntadas que podrían ser el principio de un primer borrador, líneas escritas por otra persona, pero nada más que eso”, afirma.

Su paso por las letras

1915. Inicia sus estudios en la Universidad de Granada, matriculándose en Derecho y en Filosofía y Letras. Ese mismo año conoce a Antonio Machado.
1915. Inicia sus estudios en la Universidad de Granada, matriculándose en Derecho y en Filosofía y Letras. Ese mismo año conoce a Antonio Machado. ı Foto: Especial

1918. Escenifica con Ángel Barrios, Miguel Pizarro y Manuel Ángeles Ortiz un juego teatral que titulan La historia del tesoro.

1919. Se va a una residencia de estudiantes a Madrid, ciudad donde inicia una amistad con Luis Buñuel, José Bello y José Moreno Villa.
1919. Se va a una residencia de estudiantes a Madrid, ciudad donde inicia una amistad con Luis Buñuel, José Bello y José Moreno Villa. ı Foto: Especial

1920. Estrena El maleficio de la mariposa pero fracasa. Obligado por su padre, retoma los estudios, matriculándose en la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid.

1923. Vuelve a la Residencia de Estudiantes, donde inicia su amistad con Salvador Dalí.
1923. Vuelve a la Residencia de Estudiantes, donde inicia su amistad con Salvador Dalí. ı Foto: Especial

1933. Aparece entre los firmantes de un manifiesto contra Hitler. Ese mismo año estrena Bodas de sangre en el teatro Beatriz de Madrid.

1936. El 16 de agosto es detenido y conducido al Gobierno Civil. Pese a las gestiones que en su favor hacen Manuel de Falla y Luis Rosales, es conducido a Víznar, donde es asesinado días después.

Federico García Lorca

Poeta y dramaturgo

nació: 5 de junio de 1898, en Granada

Murió: 18 de agosto de 1936, en Granada

Reconocimientos: en Fuente de Vaqueros, España, hay un monumento, al igual que en Córdoba


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