Publica La piel hembra

Elaine Vilar Madruga: En América Latina los dictadores ya no están enmascarados

LA ESCRITORA aborda en su más reciente libro los peligros de los mesianismos y pone en el centro a las mujeres; afirma a La Razón: “Me gusta que las historias subalternas ya no lo sean”

LA ESCRITORA cubana en sesión fotográfica.
LA ESCRITORA cubana en sesión fotográfica. Foto: Cortesía|Hay Festival

Para la escritora cubana Elaine Vilar Madruga (1989), los mesianismos y la fe ciega son “el padre de todos los males”. De eso va su novela, La piel hembra (Alfaguara, 2026), en la que un pueblo pobre y desafortunado espera un gran milagro. En el centro de la historia están las mujeres llenas de deseo y de furia, lo monstruoso, lo que está fuera de la norma, como dos mujeres que se aman o Rosalía, la puta de la comunidad con quien todas acuden en busca de consejo. Está la memoria, el olvido, la guerra, la paz, la vida, la muerte, la fe y la incredulidad.

En entrevista con La Razón, Elaine Vilar Madruga comparte cómo esta novela no sólo es el espejo de una realidad que vivimos, sino también un libro en el que están sus padres y madres literarias: Juan Rulfo, Elena Garro, Isabel Allende o el colombiano Gabriel García Márquez.

LA PIEL HEMBRA
AUTORA: Elaine
Vilar Madruga
GÉNERO: novela
EDITORIAL:
Alfaguara
AÑO: 2026
LA PIEL HEMBRA AUTORA: Elaine Vilar Madruga GÉNERO: novela EDITORIAL: Alfaguara AÑO: 2026 ı Foto: Especial

El punto de partida es con mujeres poseídas por el deseo y la furia. ¿Qué son ambos aspectos para ti? La furia para mí es uno de los materiales de la ficción. Estas cosas enquistadas, calladas de forma milenaria, que de pronto encuentran un agujero por el cual salir. El agujero muchas veces puede ser un estallido social o el hecho de un cuerpo que reclama su derecho a decir o una noche áurea. En el caso de La piel hembra, este momento en que las mujeres del pueblo reclaman sus propios cuerpos, sus propias identidades y se largan a la montaña para regresar transformadas, ya no son las mismas.

Cargan primero con una idea, que es que todas son las madres del mesías, pero luego sus cuerpos también están transformados, están cubiertos por este polvo de oro. A partir de ahí comienza la gran lucha de la novela, entre los vivos y los muertos o las vivas y las muertas, entre la fe y la incredulidad, entre la memoria y el olvido, entre la guerra y la paz.

Libros destacados  │ EL CIELO DE LA SELVA
(2023) Una obra inscrita en
el terror polifónico y la distopía
que le valió galardones
como el Premio 42.
Libros destacados │ EL CIELO DE LA SELVA (2023) Una obra inscrita en el terror polifónico y la distopía que le valió galardones como el Premio 42. ı Foto: Especial

¿Por qué imaginaste una transformación a través de un embarazo? Porque tiene que ver con lo mesiánico. La idea de un embarazo que no está condicionado a la experiencia carnal, sino a una experiencia, en apariencia, ascendente. Un poco, la gran pregunta de la novela se establece desde ese primer disparador: ¿En realidad fue una experiencia trascendente o que las mujeres imaginaron trascendente o quisieron convencerse de que lo era? Lo importante no es tanto la respuesta, sino cómo ese hecho es la piedra que se lanza dentro del lago y va creando estos círculos concéntricos que cada vez se hacen más grandes, porque los embarazos de estas mujeres van a gestar a los supuestos mesías de ese sitio.

¿Cuáles consideras que son los peligros del mesianismo? La fe ciega siempre es peligrosa, porque es colocar todo el poder en algo o en alguien y quedarse uno sin ese poder, sin esa agenda, sin ese derecho a elegir. La fe ciega es algo que siempre me ha dado mucho miedo, porque además conduce a los fanatismos, que para mí son el padre de todos los males, para no echarle la culpa a las madres. Eso es algo que también habla la novela, donde nos puede conducir creer en algo con los ojos vendados sin mirar la realidad de forma crítica, sin desear palpar las cosas.

Es cómo depositamos o cómo colocamos toda la responsabilidad en ser salvados por alguien, cuando en realidad deberíamos tejer quizás redes comunitarias, de salvaguarda colectiva. A veces es mucho más fácil colocar la responsabilidad en el afuera. Vivir como una especie de vida anestesiada.

Libros destacados  │ LAS CAVIDADES (2023)
La pieza destaca por ser una
exploración cruda, visceral
y marcadamente erótica de
temas tabúes.
Libros destacados │ LAS CAVIDADES (2023) La pieza destaca por ser una exploración cruda, visceral y marcadamente erótica de temas tabúes. ı Foto: Especial

¿Qué opinión te merece el hecho de los virajes en algunos países de América Latina hacia el mesianismo? El peligro de entregar nuestro poder a otros es que ese otro juegue y haga malabares con el poder que le entregamos, con nuestra confianza, con la fragilidad humana y con nuestro tiempo de vida. Muchos virajes políticos en América Latina están jugando con el tiempo de vida de la gente y, hasta donde se ve, sólo tenemos una vida, que a veces es malgastada pensando en la supervivencia cotidiana, en no ser aplastado por las ruedas de la historia, en intentar sobrevivir un día siguiente.

Se vive un momento de mucha fragilidad e inestabilidad en toda nuestra región y de nuevo como este viraje hacia las figuras dictatoriales, tiránicas. Ya ni siquiera enmascaradas, ya están al aire libre. Vivimos un tiempo especialmente difícil, de mucha incertidumbre. Para mí, que soy una persona que, aunque escribo y trabajo desde la incertidumbre, la zozobra siempre me genera esa sensación de no tener tierra firme. A mí la tierra firme, cuando me falta, tiendo a buscarla desesperadamente.

Libros destacados  │ LA TIRANÍA DE LAS
MOSCAS (2021) Es la novela
que la catapultó a la relevancia
internacional y con la que
ganó el Premio Cálamo al
Mejor Libro del Año.
Libros destacados │ LA TIRANÍA DE LAS MOSCAS (2021) Es la novela que la catapultó a la relevancia internacional y con la que ganó el Premio Cálamo al Mejor Libro del Año. ı Foto: Especial

¿Y de alguna forma esta novela fue como buscar esa tierra firme? Por lo menos algo de tierra. Es una novela que se estremece bajo los pies de una, que no te ofrece certeza. Es una preocupación por la memoria histórica, por el presente histórico que estamos viviendo. Sí, la novela tendrá realismo mágico, horror, distopía, tendrá géneros, pero para mí está muy afianzada en los territorios de lo real, explorados de otra manera, vistos de otra forma.

Eso me parece que es interesante o que es importante que los escritores y las escritoras hagamos en nuestro tiempo esa fotografía de lo real, esa crítica de lo real.

Saliste de Cuba, ¿cómo ahora ves la situación y cómo es estar fuera de tu tierra? Regreso a finales de año; voy a volver a estar en mi isla por un par de meses. Es un poco difícil la experiencia del cuerpo nómada, cortar el hilo umbilical con la tierra y con la gente que dejas hacia el otro lado. Y quizás no sea cortar, sino que sea como elongar demasiado.

Libros destacados  │ SALOMÉ (2018) Una historia
de ambición y deseo que
traslada el mito clásico de
Salomé hacia un escenario
futurista y de ciencia ficción
Libros destacados │ SALOMÉ (2018) Una historia de ambición y deseo que traslada el mito clásico de Salomé hacia un escenario futurista y de ciencia ficción ı Foto: Especial

No es secreto que Cuba está viviendo uno de los peores momentos de su historia reciente. El pueblo está sufriendo muchísimo. Está atrapado entre dos fuegos. La gente siempre es la que sufre en todos los procesos históricos, es la que paga el precio por lo que sea, por decisiones políticas, por los diálogos que no llegan a ser, sino una especie de conversaciones entre sordos. El pueblo es el que siempre está bajo fuego.

No estoy viviendo ahora en las circunstancias de mi país, pero mis amigos siguen allá; mi madre vive en Cuba. Siempre me llegan todas las historias de los apagones, de la carencia de agua, de todo, de la sensación de zozobra. Es la primera vez en la historia, desde que yo nací hasta ahora, que no sabemos para dónde va el barco, hacia dónde nos llevan los aires. Lo más terrible de todo es el hecho de que no ves un horizonte ni a largo ni a mediano ni a corto plazo. No se ve nada. Esa incertidumbre creo que de alguna forma es lo que está corroyendo un poco también los tejidos de mi país ahora mismo.

Regresaré a fin de año. Tengo mucha esperanza de estar de nuevo en la casa donde nací, reencontrarme con el sillón vacío de mi abuela. Quiero ver esos lugares, que son mis espacios de afecto, de pérdida, de duelo. Abrazar a mi madre, oler a mi perro, esas cosas cotidianas que al fin y al cabo son la patria de mi presente y ojalá sean la parte de mi futuro.

Libros destacados  │ LA HEMBRA ALFA (2013)
El libro destaca por entrelazar
la realidad cotidiana con
lo fantástico, lo freak y lo
absurdo a través de relatos
narrados con un estilo audaz
Libros destacados │ LA HEMBRA ALFA (2013) El libro destaca por entrelazar la realidad cotidiana con lo fantástico, lo freak y lo absurdo a través de relatos narrados con un estilo audaz ı Foto: Especial

¿De qué manera lo monstruoso y el horror te sirven para abordar las violencias? A mí me interesa mucho lo monstruoso. Todos mis personajes de alguna forma tienen algún rasgo monstruoso en su naturaleza. Por lo general, graves fallas de carácter, grandes venganzas; se transforman en monstruos sin darse cuenta de que lo son y luego a uno le toca esta labor arqueológica y desenterradora, de tener que mirar a sus pasados para encontrar ese punto donde se torció el río, donde se torció el destino y este ser humano se transformó en una criatura monstruosa.

Siempre me han permitido hablar de la monstruosidad del mundo que vivimos, de la distopía. Hablar de las colonizaciones, esas violencias estructurales que conforman lo humano, que quizás sean los rasgos más perdurables y con los que convivimos constantemente, es demoledor.

¿Cómo llegas a estas narraciones que dejan a los lectores con una imagen perturbadora por mucho tiempo? A mí me gusta jugar con la literatura. Mis libros son como terrenos de juego donde siempre estoy invitando a las lectoras que entren. Luego pueden ser terrenos de torneo muy resbalosos o muy peligrosos, porque al mismo tiempo que compites con el lenguaje o que empiezas a descubrir un personaje o un universo, también te das cuenta de que esos personajes y esos universos están escritos en la zona del claroscuro, de que pueden ser monstruosos y provocarnos rechazo o terror.

De repente aparece una imagen intervenida de un cuerpo intervenido por el body horror o por la violencia o de una memoria muy mal enquistada en las raíces de un pueblo que va gestando una especie de cáncer social, que pudre todo lo que toca, o que llena de maizales del olvido todo lo que toca.

A mí, en cualquier caso, siempre me ha gustado que las lectoras formen parte de esto. De que puedan construir este pueblo a su imagen y semejanza, de que vean reflejadas en los personajes que habitan este pueblo y, sobre todo, que puedan hacer un ejercicio de memoria histórica, colectiva, pero también individual, de quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.

¿Qué tomaste de inspiración para crear esta atmósfera en la que ese poblado asfixia? Conozco bastante la sensación siendo isleña. Sé como es estar en un lugar y a veces desear no estar ahí y escapar. Todo el mundo ha tenido esta experiencia del cuerpo, no querer estar en un sitio, tratar de buscar otro. Esa sensación del escape, de la necesidad de ser nómada cuando estamos fijos en un territorio o en un momento de la historia.

Me interesa explorar la claustrofobia. Creo que es una sensación poderosísima y la ficción la puede transmitir muy bien. Y no sólo eso, también las criaturas claustrofóbicas, condenadas a habitar espacios cerrados. Todas mis novelas hablan sobre lugares limitados. Siempre es el territorio que me ha interesado explorar.

Creas nuevas palabras para nombrar a los tipos de patriarcado. ¿Todavía nos falta lenguaje? Espero que no nos falte lenguaje, que busquemos el que nos falta. Tengo la fe de que se sigue moviendo y que cambia con los tiempos. Creo en la evolución del lenguaje y por eso pienso que las novelas, que los textos ficcionales, son también una gestación de lenguaje, un reflejo del mundo real. Tengo toda la fe depositada sobre el lenguaje, como un elemento transformador de la naturaleza humana y de la realidad.

Incluyes a una pareja lésbica y una anciana que es madre. ¿Buscas a personajes fuera de la norma? Hace mucho me dejaron de interesar los personajes hegemónicos. A mí me interesan los cuerpos en los márgenes, las historias en el límite, las que no han sido consideradas en las narrativas, lo que se encuentra en los bordes. Me interesa que esa zona periférica sea ahora el centro. En mis novelas lo son.

Luego también está el tema de la maternidad queer, lésbica, que siento que, aunque ya empiezan a aparecer en la ficción contemporánea, todavía no es suficiente. Me gusta eso, la idea de que las historias subalternas ya no lo sean.

¿Qué representaciones lésbicas quieres plasmar? La pareja de mi novela es la Sagrada Familia; es el origen de todo el bien, de toda la lumbre; son las madres de la verdadera mesías de la historia. Conforman un vínculo sagrado y también incendiario, porque es que de alguna forma el amor de ellas es lo que cimienta todo el bien, toda la lumbre dentro del texto.

 ¿El amor es subversivo? El amor es siempre una fuerza subversiva y poderosa que está en todo lo que hacemos. Creo en esa posibilidad subversiva del amor y en el amor que revoluciona a todos, que rompe las estructuras y los moldes viejos, el que está por debajo de la tierra haciendo temblar todo lo que tenemos a nuestro alrededor, el que puede destruir, pero luego construir un mundo nuevo. Creo en el amor como una cosa viva, un cuerpo que está en constante metamorfosis.

Veo en tu novela a Juan Rulfo, a García Márquez, a Elena Garro. ¿También reconoces toda la herencia de la literatura latinoamericana? Están ahí, son padres y madres literarias. Crecí nutriéndome de ese realismo mágico, de esas otras realidades, mirándome en ese espejo de las ficciones, aprendiendo cómo hacer literatura también a través de la lectura.

Todos estos nombres que mencionas forman parte de las raíces que de alguna forma están debajo de las montañas de La piel hembra. Ahí están Macondo, Comala, Los recuerdos del porvenir, La casa de los espíritus. Está ahí en mi memoria, en la zona ancestral; es el maíz en el cual se cuece mi propia narrativa.


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