En 1988, mientras Raúl Zurita recibía el Premio Pablo Neruda de Poesía, las Yeguas del Apocalipsis cabalgaron por primera vez. El dúo integrado por Francisco Casas (1959) y Pedro Lemebel (1952-2015) le dio una corona de espinas al autor. Ese mismo año, desfilaron sobre una yegua junto a las poetas Carmen Berenguer, Carolina Jerez y Nadia Prado, e ingresaron a la Universidad de Chile, en plena toma de la institución educativa por parte de la dictadura de Augusto Pinochet. Reclamaban el ingreso de las minorías.
Lo que sobrevive de estas acciones —fotos, artículos de prensa o testimonios— es parte de lo que se presenta en la exposición Yeguas del Apocalipsis Desbocadas. Retrospectiva, que llegó ayer al Museo Universitario del Chopo, en la Ciudad de México.
La muestra, organizada por el Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, es la primera en gran formato que se le dedica a esta dupla que denunció la dictadura, se pronunció contra la represión y la homofobia, además de apoyar a familiares de desaparecidos y personas que vivían con VIH.

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“No sólo es la primera retrospectiva, sino una de las poquísimas exposiciones que se les ha dedicado. Por un lado, porque ellas en su momento no tenían interés en documentar su trabajo ni presentarlo en galerías o museos. Por otro lado, las instituciones tampoco les daban la bienvenida.

“Se han convertido en un mito, pero es curioso, no se tiene un conocimiento del corpus de su trabajo artístico”, dijo a La Razón el curador de la muestra Gerardo Mosquera.
La dupla fue un parteaguas al llevar a sus acciones la sexualidad queer o la disidencia trans. “Fue muy importante lo que ellas hicieron al defender los derechos y reafirmar las sexualidades no normativas. La mayor parte de sus acciones eran travestidas o desnudas. Siempre reclamaban ese espacio para la sexualidad queer”, explicó.
La exposición será la oportunidad para conocer a fondo su quehacer artístico, más allá de Las dos Fridas (1989), en la que escenifican el cuadro de Frida Kahlo. Aparecen tomados de la mano, conectados por una sonda de transfusión de sangre.
“La gente ha visto Las dos Fridas, quizás La conquista de América, pero se ha visto muy poco de su obra en realidad. La retrospectiva busca que se continúe investigando el trabajo de estas importantes artistas”, compartió.
En la exposición se verá, por ejemplo, lo que sobrevive de La conquista de América, el performance que presentaron en la oficina de Derechos Humanos en Chile, donde ambas bailaron la cueca —danza tradicional de Chile—. Lo hicieron en el rol de la mujer como aquellas que bailaban solas para denunciar la desaparición de sus esposos e hijos.
Se apreciarán fotos del homenaje a Sebastián Acevedo, obrero que se inmoló frente a la Catedral de la Santísima Concepción para que la policía de la dictadura liberara a sus hijos. Las Yeguas del Apocalipsis se acostaron desnudas sobre cal y usaron fuego.
“Hay una cantidad de trabajos muy atrevidos que denunciaban todos estos problemas políticos y sociales en Chile al final de la dictadura y al comienzo de la compleja transición hacia la democracia”, comentó Gerardo Mosquera.
Como el breve, pero intenso, trabajo que hicieron se documentó poco, porque no tenían la intención de guardar un registro o hacían acciones espontáneas, el curador recurre a una descripción de la acción.
“Una gran parte de su trabajo no se documentó”, señaló.
Yeguas del Apocalipsis Desbocadas. Retrospectiva se presentará hasta el 4 de abril de 2027 en el Museo Universitario del Chopo.
Yeguas del Apocalipsis Desbocadas. Retrospectiva
Cuándo: hasta el 4 de abril de 2027
Dónde: Museo Universitario del Chopo
Horarios: de miércoles a domingo, de 11:00 a 18:00 horas (miércoles, entrada libre)

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