En Guanajuato, Guanajuato
En una época en la que la Inteligencia Artificial irrumpe en la industria musical con canciones generadas con esta tecnología, la noche de ayer en la clausura del Festival Internacional Cervantino con Dabeull Live Band, el proyecto francés no sólo revivió la era dorada del funk, sino que también demostró que lo análogo resiste en el tiempo.
Los artistas no necesitaron motivar al público a pararse a bailar. Desde las primeras canciones, grupos de amigos se pararon en las gradas para dejarse seducir con la música del proyecto francés.
Las mezclas de música electrónica con teclado, sintetizadores, percusiones y saxofón pusieron a bailar a los asistentes en cuanto sonaron los temas “Sweet Baby”, “Give Me Your Heart” y “Don´t Stop”.
- El Dato: Con The Lemon Bucket Orkestra, la explanada de la Alhóndiga de Granaditas lució semivacía. Pese al frío, el público bailó al ritmo de las fusiones de ritmos tradicionales.
Al cierre de esta edición el ambiente prometía una clausura del festival con broche de oro. Todavía faltaban por escucharse canciones como “Dance Floor” y “Shadow of Yours”.
En la última jornada del festival, en la tarde, el colectivo francés (LA)HORDE presentó la versión mexicana de Room with a View, una obra que confronta al espectador a través de una danza en la que los cuerpos reclaman libertad y se manifiestan. Interpeló tanto, que en una de las escenas principales —con representaciones de violencia y desnudos— hubo público que se salió del Auditorio del Estado, por su fuerte expresión.
Una estructura que parecía estar como en un edificio abandonado se montó sobre el escenario. Ahí ocurrió la primera parte de la puesta en escena, que pasó de la fiesta rave con DJ en vivo y una bailarina en un trance dancístico a un teatro físico que representó escenas frontales: una mujer violentada física y sexualmente por un hombre.
A la violencia siguió el derrumbe del patriarcado, cuando después de que la mujer violentada tomó justicia por su propia mano, cayó parte de la estructura y ella levantó el puño triunfante.
- 215 Funciones hubo en esta edición del Festival
Después, todo en Room with a View fue una revolución, la evocación de la protesta, que, aunque esta obra se creó antes, inmediatamente remitió a las imágenes que han circulado en redes sociales de las manifestaciones de muchos jóvenes en Francia.
Uno de los momentos clave fue cuando los bailarines avanzaron como en cámara lenta, como si estuvieran en una protesta, ofreciendo imágenes que recordaban a pinturas barrocas. Al final, el público aplaudió efusivamente.
El último fin de semana del Cervantino estuvo lleno de contrastes y propuestas que apostaron por los temas sociales y la belleza. El sábado, la Gratte Ciel presentó RoZéO en la Plaza Allende, ante un público que llegó de improviso o que acudió especialmente para este montaje, como contaron a este diario dos personas originarias de la Ciudad de México, que viajaron al Cervantino para verla.
El clima, que en la mañana se caracterizó por un vendaval, cambió cuando comenzó la pieza; salió el sol y el cielo en Guanajuato era de un azul radiante.
Los tres acróbatas, cada uno estaba suspendido sobre varillas metálicas que oscilaban lentamente, parecían ser parte del paisaje natural de Guanajuato: a veces se movían lentamente como si las nubes siguieran sus cuerpos, y en otras extendían los brazos y giraban con rapidez.
Casi al final, los artistas tomaron un plástico blanco que parecía un velo que volaba en el aire dejando estampas llenas de belleza. Luego se envolvían con éste y los artistas parecían capullos. Hubo un momento en el que se invitó al público sentarse en el espacio escénico que se delimitó y eso generó una experiencia todavía más conmovedora. Escuchar a la artista cantar casi como haciendo una respiración profunda provocó suspiros.
Fue una obra que permitió tomar un respiro, parar nuestra acelerada cotidianidad para disfrutar de la belleza de la naturaleza y de la vida. Por la noche, la salsa se hizo presente con Grupo Niche, que abarrotó la explanada de la Alhóndiga de Granaditas y la calle Manuel Leal. Ni con Mike Patton ni con la The Lemon Bucket Orkestra se vio esa cantidad de público. Aunque había poco espacio, algunos se animaron a bailar al ritmo de “Gotas de lluvia” y “Una aventura”.
Hubo asistentes que acudieron de otros estados como Veracruz y Puebla especialmente para este concierto.
Casi a la misma hora, pero en el Teatro Juárez, la Compañía Nacional de Ópera fue ovacionada con una nueva producción de Tosca, con Alfredo Daza (Scarpia), Arturo Chacón-Cruz (Cavaradossi) y María Fernanda del Castillo (Tosca) como protagonistas.
Con la dirección escénica de Luis Miguel Lombana y musical de Stefan Lano, el dispositivo escénico que incluyó una pantalla, la representación del estudio de Cavaradossi con una pintura de gran formato y un coro dispuesto en tres niveles, le otorgaron frescura a esta clásica ópera, incluso entre el público presente, alguien le dijo a su acompañante que no parecía compuesta esa pieza hace más de 100 años por Puccini.