Publica Yorch y el dragón

Bef crea ficción inspirada en el mediático caso de Paco Stanley

Hace una crítica de la manera en que se informa en los medios de comunicación; el autor afirma que es importante valorar la literatura fantástica

El también historietista en una imagen de archivo.
El también historietista en una imagen de archivo.Foto: Archivo
Por:
  • Raúl Campos

Cuando Bernardo Fernández Bef tenía 27 años fue testigo del asesinato del conductor de televisión Paco Stanley, no porque estuviese comiendo en El Charco de las Ranas, sino porque dicho suceso se transmitió tan rápido en los medios de comunicación, especialmente la TV, que todos en la Ciudad de México sabían casi con precisión cómo se estaba desarrollando la cobertura mediática. Este viajar de la información lo impactó tanto que concibió el libro Yorch y el dragón (FCE, 2020). 

El relato se ubica en una ciudad gobernada por políticos corruptos, “resguardada” por una fuerza policial inepta cuyo jefe es adicto a los clubes de table dance y cuyos medios de comunicación son altamente amarillistas. Súbitamente llega un dragón que, para no rostizar a una rehén, pide un cargamento de salmón y Coca-Cola. Ante todo esto, Yorch, un patineto punk, se convierte en el héroe que nadie esperaba, pero que todos necesitaban. 

“Este cuento se me ocurrió a raíz de la cobertura que los medios le dieron a la muerte de Stanley, pues se generó una cultura demencial en torno a ese acontecimiento, a donde fueras la gente decía: ‘mataron a Paco’. Fue la primera vez que vi cómo se seguía una nota paso a paso y en vivo, antes de las redes sociales y los celulares. Eso cambió profundamente la manera en que nos relacionamos con la información en la ciudad, y por ello este relato es una reflexión punk de ese bombardeo noticioso, que además  pretende no informar nada”, explicó a La Razón

Parte de las ilustraciones que complementan el cuento.Fotos: Facebbok Bef y FCE

Para escribir el texto, el cual concibió hace años, pero que acaba de publicar en la colección Vientos del pueblo del FCE, Bef partió del supuesto de cómo sería la cobertura si la CDMX fuera invadida por extraterrestres que secuestraran a una doncella. Con esto en mente se propuso hacer una reelaboración del mito de San Jorge, en clave punk, y por ello los aliens se convirtieron en un reptil alado. 

Por eso, Yorch y el dragón, expresó, es también un homenaje a la universalidad de los mitos, pues consideró que desde los años 90 la literatura mexicana se ha inclinado a reflejar su contexto inmediato, “hay casi una consigna de hacer un realismo social muy fuerte... creo que es herencia de la Revolución Mexicana”, apuntó.

Lo de Stanley fue una premonición de lo que se convertiría la industria de la información y el entretenimiento”

Bef / Autor

Bef aseguró que esta recontextualización del mito de San Jorge la pensó similar a lo que la autora estadounidense trans Rachel Pollack hizo en sus trabajos en los que llevó a los cuentos de hadas clásicos a un ambiente urbano.

“Por ello quise escribir acerca de un dragón en la Ciudad de México; además porque también me cuestioné por qué únicamente estas bestias habitan los territorios imaginativos de Alemania o de los gringos y con este cuento fue darme el gusto de traerlas a una tradición que aparentemente no los tiene”, abundó.

HAY TALENTO, FALTA APOYARLO. Bef resaltó que en México existe una gran producción de literatura fantástica y de ciencia ficción, la cual, lamentó, no ha encontrado los canales adecuados para salir a la luz. Por ello celebró que Yorch y el dragón lograra ser publicado tras más de 20 años de haberlo concebido y que un sello como el FCE, esté abriendo espacio para textos de estos géneros.

“Cuando escribí este cuento era impensable que se publicara en alguna de las editoriales grandes, incluso en el mismo FCE; y ahora salen Yorch y Ruido Gris, de Pepe Rojo, en la misma colección; esto permite que vayan saliendo más cosas de autores de fantasía y géneros especulativos”, dijo.

Fernández aseguró que en el país existe una gran producción de literatura de estos géneros, por ello invitó a los autores a aventurarse a tocar puertas.

“Hay muchas autoras jovencitas haciendo literatura fantástica, ciencia ficción, que son muy interesantes, pero no llegan a los canales de publicaciones formal y eso sería importante”, abundó.

“La ciencia ficción y fantasía son géneros que están presentes en todas las tradiciones literarias, justo en África hay un boom del afrofuturismo. Por ello se está perdiendo cada vez más este prejuicio en la literatura en español hacia todas las formas de la escritura de la imaginación, como la llama Alberto Chimal”, finalizó.