Publica Nadie nos vio partir

Tamara Trottner relata en novela su secuestro infantil

La autora cuenta desde la ficción cómo su padre los sustrajo a ella y a su hermano para vengarse de su madre; el libro “me obligó a tomar conciencia de aquellas incidencias”, afirma

Tamara Trottner
Tamara TrottnerFoto: Especial
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Hay dos epígrafes en el pórtico de Nadie nos vio partir (Alfaguara, 2020), la más reciente novela de la mexicana Tamara Trottner: “La vida es un acontecimiento momentáneo” (Olga Tokarczuk); “Somos nuestra memoria, somos ese museo quimérico de formas cambiantes, ese montón de espejos rotos” (Jorge Luis Borges). Dos exergos que resumen la trama de una fábula de amores extraviados. Evocar un atajo de la infancia y exorcizarlo: los merodeos de una pasión excedida se revelan en el desagravio empapado de un atribulado polvo que las estaciones no pudieron esparcir.

“Miro hacia arriba, a esta edad todo se mira hacia arriba. Mi hermano y yo escuchamos angustiados las palabras que nuestro padre dice al auricular. Yo paseo la mirada de uno al otro sin entender muy bien lo que sucede. Acabo de cumplir cinco años. Éste es el último día de mi infancia”, dice la narradora al inicio de esta autoficción vibrante, triste y luminosa. Dos niños arrastrados por un padre en una travesía como desquite en contra de la madre.

“Yo tenía cinco años de edad: estaba en el ajetreo familiar de la celebración por mi cumpleaños. Mi papá me secuestró, junto con mi hermano, en represalia y venganza. He tardado más de diez años en la elaboración de un texto que me obligó a tomar conciencia de aquellas incidencias; pero, también han transcurrido cuatro décadas para asimilarlas. Esta novela es resultado de todo eso: tenía que escribirla como catarsis y también como algo necesario para estar en paz conmigo misma”, comentó en conversación con La Razón, Tamara Trottner.

¿Historia donde se entrecruzan muchos amores: desde los pasionales hasta los errados? Sí, entrego un testimonio de amor familiar, verdadero; y también, un catálogo de razones equivocadas que bordean a ese amor. En realidad, es una novela de amor.

¿Dos niños separados de su madre por un padre que se escuda en el amor? El padre ama para separar, por deseo de venganza y para lastimar a la madre en una justificación de cariño desbordado por los hijos. Me resumo como hija de los afectos y también del desagravio.

¿Relato de formación sentimental? Los personajes se van transformando, van creciendo en medio de esta beligerancia entre dos familias. Viajan con el padre, para ellos todo es como unas largas vacaciones de episodios sorprendentes hasta que llegan a Sudáfrica y después a Israel.

¿Autoficción, autobiografía y fabulación en reconciliación con el pasado? Hay de todo un poco. Lo que cuenta la protagonista está basado en el secuestro real; pero, hay una intención novelística, literaria, por encima de cualquier pretensión. No quería escribir fragmentos autobiográficos: me refugié en los espacios de la ficción, desde ahí extendí los eventos.

¿Identidad y verdad? Verdad, pasado y búsqueda de la identidad constituyen la médula de esta historia. La verdad de la madre y la verdad del padre. Hoy, estoy reconciliada con ambas verdades. Nací con un apellido: crecí con otro; me casé con un tercero: finalmente, he decidido seguir caminando el trecho que me falta con uno diferente.

¿Dilema entre padre biológico y padre que educa? Un padre engendra y otro decide ser papá y te emplaza en la vida. En mi caso no hubo coincidencia. Tuve que escribir la novela. La literatura se nutre de disyuntivas y contradicciones, no de complacencias.

¿Prosa de improntas poéticas concluyentes? Trabajo la escritura desde la certeza de un reflujo que nace adentro. Algunos pasajes de la voz de la narradora son producto de un habla contigua a la poesía, que se nutre de mi experiencia de lectora.

Nadie nos vio partir
Nadie nos vio partir
  • Autora: Tamara Trottner
  • Género: Novela
  • Editorial: Alfaguara
  • Año: 2020
Tamara Trottner
  • Nacimiento: Ciudad de México
  • Estudios: maestría en Apreciación y creación literaria y doctorado en Investigación y creación literaria, ambos por Casa Lamm.
  • Otros libros: Un último pedazo de bruma, relatario y Siempre las jacarandas.

Nadie nos vio partir

Por Tamara Trottner 

Ahora nada la puede detener, se va a ir a Nueva York, a la universidad de Columbia a estudiar odontología. En su tiempo libre aprende inglés con libros que el profesor le presta a escondidas.

Si realmente te quieres ir tendrás que aprobar los exámenes. Es casi imposible que acepten a una mujer y mucho menos rusa, pero podemos tratar. Tengo un amigo que está dispuesto a ayudarnos con los trámites. Me imagino que el profesor hizo esto para quitarse la culpa de haber metido ideas revolucionarias en la cabeza de una niña sin derecho a sueños propios.

Meses después, llega una carta. Ana está aceptada.

El profesor la abraza, llora. Quisiera ser él quien emprenda el viaje sin regreso. Para los viejos es demasiado tarde.

Ahora el problema es decirles a sus papás. Ana tiene dieciséis años, edad de encontrar marido, no una carrera universitaria.

Fragmento del libro