Miércoles 2.12.2020 - 21:51

TEMPUS INSANIAM

TEMPUS INSANIAM
TEMPUS INSANIAM
Por:

Si consideras que la fantasía es solo un género literario o parte de tus sueños o, la serie de un servicio de streaming, es que vamos ganando la guerra. Sé que te preguntas ¿Qué guerra? ¿De qué habla este sujeto? La verdad es que no importa lo que creas, lo importante es que puedes creerlo, esa es la posibilidad que te estamos entregando a cambio de esta sangrientamente lucha.

Seguramente leíste o viste en alguna ocasión el romántico relato de guerreros humanos desenvainando espadas para enfrentar orcos, dragones, de magos soltando conjuros, pequeños pero macizos seres barbudos portando mazos y arcos cortos o, los gráciles pero maquiavélicos elfos de belleza engañosa. Seguramente creíste que eran producto de una imaginación febril o el compendio idealizado de tradiciones orales. Seguramente nunca pensaste en que mientras bebes tu carísimo café, justo a lado tuyo, sin que te des por enterado, están estas razas degollándose con singular alegría y denodado placer.

No, no estoy loco, en todo caso serías tú el ignorante y como dice el dicho “lo peor de la ignorancia es que mientras más se prolonga, más confianza adquiere”. Y aquí estamos, yo que lo sé pero, que da igual que lo sepa y tú, que no lo sabes o no lo crees y no obstante, aunque antes funcionaba así, ahora no da igual que no lo sepas. Déjame contarte y luego decide, si estás, o no, sea como sea, tendrás algo para escribir.

Hace casi 1400 años el planeta cruzó por una anomalía estelar. A poco no te parece maravilloso que parezca que metemos ciencia ficción dentro de la fantasía. Disculpa, el sarcasmo no se me quitará de un momento para otro. Como te decía, el planeta cruzó una anomalía, nada fuera de lo común o anormal, la tierra cruza anomalía dos veces por semana al menos, sin embargo, pasan en un cronón o tiempo de Planck así que ni por asomo, alcanzamos a medirlo y esto, como todo lo demás, tendrás que aceptarlo por el momento. En fin, el caso es que cruzamos por ella y créeme podría enredar más el asunto con cuestiones del multiverso pero, no lo haré, existen múltiples universos y eso es todo y en esta anomalía, uno se entrecruzó y unos extraños seres colonizaron nuestro planeta (aunque también existe la teoría opuesta), no los vimos, no supimos nada y seguiríamos sin saberlo si no hubieran empezado a extraer los recursos de lo que ellos consideraban territorio inhabitado, verás, estos seres “fantásticos” se mueven a una frecuencia diferente, para que me entiendas, están en algo similar a un plano astral y por supuesto, sus extracciones se reflejan en nuestra frecuencia, es como si de repente, alguien le quitara la sal y la pimienta a tu comida favorita, la comida seguiría ahí, olería igual, se vería igual, babearías igual hasta que claro, la probaras y supieras que algo estaba mal, muy mal.

En principio de la Edad Media, eso fue lo que nos alertó y a diferencia de estos tiempos, ahí creías hasta lo más inverosímil y esa, es siempre una virtud para poder ver lo invisible. Disculpa que me distraiga, en resumen, experimentaron con ciertas pociones alquímicas y descubrieron, quizá por accidente, la forma de “resolver” la falta de esencia, lo que no esperaron ni unos ni otros fue que por unos instantes, estas razas se encontraron de frente y, bueno, digamos que ahí empezó la carrera armamentista de la que nos hemos vuelto adictos aunque sea entre nosotros.

Hay ciertos lugares donde es más fácil cruzar, las intersecciones de las líneas ley o los vórtices viles, ahí se ralentiza o se acelera, ve tu a saber cual de las dos pero, se tocan, se abren portales y, a veces, algunos cruzaban y de ahí surgen las leyendas. Ya no lo hacen, ya no les interesa, ya descubrieron que extrayendo esencias, destruyen nuestra realidad y no es que nosotros seamos distintos pues hacemos lo mismo con nuestro planeta y quien sabe, así como nosotros cruzamos para atacar, quizá algún día otros crucen a hacerlo con nosotros.

Ya, perdón, es que es raro hablar de esto con alguien que no tiene conocimiento previo, sintetizaré, disculpa.

Se mueven en otra frecuencia así que el tiempo no es lineal, es extrañamente curvo, a veces pasan centenas de años en un minuto, a veces pasamos años peleando y nos damos cuenta que aquí no ha pasado ni un día, cruzar es olvidarse de todo y de todos para el bien de todos, creímos que las armas de fuego cambiarían el impasse pero no funcionan, así que arco y flecha siguen siendo el descubrimiento armamentista de mayor importancia y claro, la espada, parece que es por algo de la cinética atemporal Inter universal. En fin, como te decía, te necesitamos ¿Cómo? ¿No te he dicho? Creo que he pedido más veces perdón en este breve intercambio de palabras de lo que hice durante toda mi vida, así que qué más da, perdón de nueva cuenta. Te necesitamos porque perdemos hombres más rápido de lo que los entrenamos y si bien, vamos ganando, no nos estamos entendiendo, habitamos tiempos distintos, pensamos distinto, y no estamos trabajando en unidad, antes nos llegaban caballeros en cruzadas personales, nos enviaban reclutas para “apaciguar” a los dioses, entraban por accidente, el caso es que teníamos un flujo constante de material trabajable para defensa de la humanidad pero, algo cambió, en los últimos, en los que entran por accidente, vemos una blandura inusual, una adicción a ese aparato negro que llevan a todos lados en la mano y que no se asemeja a ningún arma, esa apatía que exudan pero, lo peor, una maldita incredulidad a lo que ven, prefieren llamarlo “mal viaje” que ver al inmenso Orco partiendo con su porra a indolentes hombres...

Antes te dije que íbamos granando y así era, habíamos impedido el cruce, creíamos que con nuestros castillos allá y los que cruzaban que siempre llevaban alguna magia nueva, “tecnología” le dicen, seguiríamos haciéndolos retroceder. Pero, hemos perdido terreno y lo que nos llega ahora no suma, nos lastra, de que sirve un sujeto hecho ovillo incapacitado por su miedo y hediendo a orina o tipos que sacan su aparato y sacan fotos antes de caer fulminados, te soy sincero, antes creía que era un nuevo tipo de arma que les capturaba el alma pero, no, me explicaron que son las fotos y de imbe... ok, de eso no los bajé.

No puedo perder más tiempo, te necesito y antes de que el resto de tu sangre abandone tu rostro y te desmaye. Déjame decirte que ahí si puedes labrarte una reputación y un futuro, corto quizá pero, eso es relativo pues la última vez que cruce a este plano era 1669 y eso fue hace apenas tres años para mí. No, eso de la temporalidad no la entiendo pero Marlini pasará gustoso toda la madrugada explicándote todas las inutilidades que requieras. La humanidad te necesita.

¿No? ¡Acaso no escuchaste lo que dije! Si se roban la esencia, la temperatura aumenta, los vientos cambian, las mareas suben, habrá huracanes, plagas, pandemias... Todo está relacionado.

¿Cómo atreves a negarte bellaco? Tu descendencia, si tienes a bien, te maldecirá por toda la eternidad.

¡No estoy loco!

El gesto para tomar una espada inexistente y la postura de ataque que le traía a la memoria las películas de artes marciales le hizo dudar un poco de la locura del sujeto y si estaba loco, acababa de convertirse en un loco peligroso. Mejor sería levantarse lentamente de la cafetería e irse. Pensaba hacer una reverencia, digo, era lo menos que podía hacer por el que le acababa de narrar la más descabellada y extraña historia y que agradecía haber grabado para poder transcribir el cuento y enviarlo a edición y no quedar mal por bloqueo de musa como hacía dos semanas. Escarbó en su memoria y ante la mirada atónita e incrédula de su interlocutor, recitó: “Que la tierra se vaya haciendo camino ante tus pasos, que el viento sople siempre a tus espaldas, que el sol brille cálido sobre tu cara, que la lluvia caiga suavemente sobre tus campos y, hasta tanto volvamos a encontrarnos, que Dios te guarde el la Palma de sus manos” “Non nobis Domine non nobis sed Nomini Tuo da gloriam”.

La cabeza baja y la lágrima le dijo que había dado en el blanco, el loco se creía Templario. El hecho es que la violencia ante la negativa se había diluido y mejor se iba que tenía que transcribir lo grabado.

Mientras se alejaba pensaba en el título, quizá...locura temporal... Tempus insaniam.