Miércoles 23.09.2020 - 10:23

Pumas muestra la garra y se cuela a la final.

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Por:

Foto Especial

mauricio.alvarado.razon@gmail.com

Un enérgico regaño de Paco Palencia a Javier Cortés marcó el inicio de un épico triunfo auriazul. Al minuto 43 el joven universitario no atendió una indicación de Memo Vázquez, quien le ordenó cobrar un tiro libre en zona de alto riesgo. Cortés dio la espalda al balón y caminó hacia la banda derecha; al ver esta acción el Gatillero reconvino al canterano para que hiciera caso al llamado de su técnico… el resultado fue un preciso derechazo del camiseta 15, el cual encaminó a los felinos a la final del Clausura 2011.

El trabajo con los jóvenes, aunado a un sistema basado en el orden y en la ofensiva, comienzan a rendirle frutos al club UNAM que ayer hizo vibrar al estadio olímpico luego de vencer 2-0 a las Chivas, para obtener su boleto a la final.

A pesar de la victoria, el cuadro del Pedregal tuvo una tarde difícil en su cubil. La necesidad rojiblanca de un gol, convirtió al Rebaño en un rival incisivo y muy peligroso, que desde el silbatazo inicial, del árbitro Roberto García, ofendió al local.

La consigna del visitante fue incomodar al arquero Alejandro Palacios con disparos de media distancia. El Pikolín superó el trago amargo de la ida y se convirtió en la figura del conjunto felino, al salvar, al menos, cuatro jugadas claras de gol.

Al 6’ Marco Fabián filtró para Omar Arellano, quien ganó en el mano a mano contra Palacios, sin embargo, el balón no le quedó a modo y lo echó afuera. Instantes después Fabían puso a prueba al guardameta auriazul con un riflazo que no terminó en gol gracias a una espectacular salvada del Pikolín, que arrancó los gritos de ¡portero, portero! de los miles de aficionados auriazules que abarrotaron el recinto de Ciudad Universitaria.

El Rebaño agobió a su rival, pero la contundencia no estuvo de su lado, desperdició cada oportunidad generada o se encontró con la imponente figura de Palacios. Antes de terminar la primera mitad Pumas le arrancó el último hilo de esperanza a Chivas, el golazo de Javier Cortés desató la locura en CU y silenció a la nutrida grada rojiblanca. Un minuto después del tanto, el poste salvó a los rojiblancos, Dante estuvo cerca del segundo, pero la mala fortuna se lo impidió.

Para el complementario el trámite del juego se niveló y el gol le permitió al cuadro de Memo Vázquez terminar con la insistencia de Chivas.

Una doble pared entre Darío Verón y Dante López liquidó el encuentro. El zaguero guaraní inició un contragolpe en el que su compatriota lo asistió. Ya en el área Darío recortó a Christian Álvarez y sirvió para López, quien con el marco abierto mató al chiverío.

El buen futbol se impuso a lo largo de una temporada y Pumas está en la final. El cuadro del Pedregal quiere ponerle la séptima estrella a su escudo y lo hecho a lo largo de la campaña le da sólidos argumentos para conseguirlo.