La consumación de la novela total

En este número de El Cultural celebramos, con una segunda entrega, el aniversario 85 del nacimiento de Fernando del Paso (1935-2018). Abundamos en la indagación sobre esa obra capital, Noticias del Imperio, el trayecto de su autor en la ruta que lo llevó a consumar una pieza narrativa polifónica y desbordante que tal vez no ha sido valorada en su dimensión verdadera. En la herencia de las grandes novelas del siglo XIX y XX, recrea un amplio marco histórico donde imperan los motivos, así como las sinrazones, de la comedia y la tragedia humanas.

Fernando del Paso
Fernando del Paso (1935-2018).Foto: Autor no identificado
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Fernando del Paso se caracterizó por reunir una vasta obra en la que desarrolló prácticamente todos los géneros literarios: la poesía, el cuento, la entrevista, la investigación histórica, el ensayo, la crónica, la columna de opinión y la novela. Del mismo modo, realizó obra plástica, destacó en el dibujo y la ilustración. Escribió las novelas José Trigo (1966), Palinuro de México (1977), Noticias del Imperio (1987) y Linda 67. Historia de un crimen (1995).

Considero que Noticias del Imperio es su obra cúspide porque en ella concentra todo un proceso de trabajo, conocimiento y enriquecimiento literario personal. Desde una interpretación a vuelo de pájaro podemos decir que está compuesta por dos facetas:

1)  Los monólogos en voz de Carlota de Habsburgo.

2)  Los capítulos narrativos o ensayísticos que hacen el recuento de la Ocupación francesa de 1862-1867.

Pero si profundizamos un poco más, podremos darnos cuenta de que es una obra compuesta por varios géneros literarios: novela histórica, novela biográfica, novela de aventuras, novela política, poema en prosa, novela polifónica, novela epistolar, así como narración dialogada y monólogo interior. Debido al manejo, la administración y consecución de todos estos recursos en pos de lograr una novela total, Del Paso es idóneo para ser considerado un “poeta novelador”, según lo define György Lukács en su Teoría de la novela: aquel autor que reúne elementos heterogéneos y logra un producto esencial en el género de la novela. En palabras de Lukács:

La composición de la novela es una fusión paradójica de elementos heterogéneos y discretos en una organicidad repetidamente denunciada, recusada. Las relaciones que unen los elementos abstractos son formales en abstracta pureza; por eso el último principio unificador tiene que ser la ética, materialmente clara, de la subjetividad creadora.1

Como salta a la vista, Del Paso realizó un trabajo en el que el estilo poético es ostensible debido a una vasta cantidad de elementos retóricos, que incluye con un claro sentido de la proporción y la armonía de la composición. Debido a que es un “poeta novelador”, puede intercalar poesía en su prosa con el mayor de los talentos. Igualmente, vale la pena traer al tema a Lukács para recordar que “sería superficial y meramente artístico el ir y buscar en el verso y la prosa los criterios únicos y decisivos para la determinación de los géneros”,2 pues Del Paso desarrolla una poesía muy elaborada que no presenta como tal, pero que linda y recuerda a los poemas en prosa de autores como Baudelaire, Lautréamont y, desde luego, Marcel Schwob.

Otro aspecto que merece discusión es la disyuntiva provocada por la lectura de Noticias del Imperio como una “novela histórica” que se contrapone al documento historiográfico autorizado. Es decir, qué tanto responde esta obra a lo que realmente sucedió durante la Intervención francesa (1862-1867) y en la etapa previa, que instaura las Leyes de Reforma. Coincido con Óscar Javier González Molina:

En Noticias del Imperio no sólo se representa el Segundo Imperio mexicano, pues la memoria desbocada de Carlota atrae y reúne en imágenes compactas, llenas de poesía y melancolía, los eventos más importantes de finales del siglo XIX y principios del XX, tanto en Europa como en México.3

Del Paso realizó un trabajo en el que el estilo poético es ostensible debido a una vasta cantidad de elementos retóricos, que incluye con un claro sentido de la proporción y la armonía de la composición . 

Yo agregaría lo siguiente: Noticias del Imperio está profundamente influida por la novela histórica francesa del siglo XIX. En este punto, se aproxima a obras como Los Miserables y Nuestra Señora de París, de Victor Hugo, El conde de Montecristo y Los tres mosqueteros, de Alexandre Dumas.4 En todas estas obras hay ejemplos significativos de la novela que dialoga con la historia (como narración y conservación de los hechos trascendentes de la sociedad) y con la historiografía (las distintas formas de llevar un registro escrito y una interpretación de estos sucesos), pero que busca cumplir otros objetivos a partir de la ficción imaginativa.

Noticias del Imperio es en muchos sentidos una novela histórica que puede ser analizada a la luz de las obras mencionadas. Al ser la Intervención francesa la columna de la historia, Del Paso crea un vínculo directo con la historia de Francia. El autoproclamado Segundo Imperio Bonapartista (1852-1870) fue una dictadura absolutamente negativa para el desenvolvimiento de ese país, cuyas nefandas repercusiones llegaron hasta el nuestro. El siglo XIX en Europa fue un tiempo colmado de invasiones, guerras, imperios, revoluciones y restauraciones que se sucedían con la rapidez de algunos meses. Especialmente si observamos una continuidad desde el entronizamiento de Napoleón Bonaparte en 1799 hasta la guerra Franco-prusiana (1871), podremos colegir que hubo una cadena de sucesos que ya anunciaban un siglo tan violento como lo fue el XX.5

Uno de los atractivos de Noticias del Imperio es que nos sumerge en ese mundo, transmite el espíritu de la época, con base en la amplia documentación que presenta y en la erudición que expone sobre el siglo XIX. Respecto a este logro podemos invocar la teoría de Roland Barthes en La cámara lúcida, a partir de la dicotomía del studium y del punctum, tal como la refiere el crítico inglés Adam Thirlwell:

Por un lado está el studium (el interés cultural general, el detalle histórico), pero [...] también tiene punctum: un “elemento que nace en la escena, sale disparado cual flecha y me penetra”. Otro término para este detalle es “efecto de realidad”... Es este tipo de detalle —el punctum de una fotografía o el efecto de realidad de una novela— lo que me convence como lector, o espectador, de que un signo no sólo es preciso, sino verdadero.6

Noticias del Imperio es también una novela biográfica, pues la vida del matrimonio de Carlota y Maximiliano de Habsburgo, así como la de Benito Juárez, están abordadas de una manera focalizada. La novela parece retratar la forma en que estos personajes quedaron impresos para la posteridad, así como la forma en que las diferentes interpretaciones antagónicas (entre conservadores y liberales) los retratan desde su particular punto de vista.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, es necesario señalar que también es una novela histórica no convencional (¿metahistórica?) o que va más allá de lo histórico, al ofrecer una propuesta imaginativa por encima de su documentación. Como decía Del Paso: “Me casé con la literatura, pero mi amante es la historia”.

Es importante mostrar la forma en que Noticias del Imperio cambia la historia, a la manera en que Dumas alteraba los acontecimientos domésticos del siglo XVII  respecto a figuras tan relevantes y estudiadas por los historiadores como el Rey Sol y el cardenal Richelieu de Francia en Los tres mosqueteros, el cardenal Mazarino en Veinte años después, y Alejandro VI y la familia Borgia en El conde de Montecristo. Es a partir de los silencios, los vacíos, los huecos que deja la Historia que este tipo de novelistas crea su relato: basados en hechos reales, exponen las subjetividades, imaginan conversaciones, especulan respecto a las pasiones y los actos impulsivos de los protagonistas. Del mismo modo que intercalan personajes secundarios —algunos reales, otros ficticios—, inventan cartas, descubren accidentes militares y encuentran la oportunidad de narrar “la biografía íntima de los países”, tal como pretendía Balzac. En suma, hay en Noticias del Imperio una coincidencia de distintas características: es una obra que fluctúa entre novela histórica, novela metahistórica y novela biográfica, que además puede leerse como una novela total o catedralicia.

Fernando del Paso.Foto: Autor no identificado

EL CAMINO DE LA POLIFONÍA

Por otra parte, esta obra muestra el desenlace de todo un proceso literario al desarrollar una novelística polifónica, muy atenta al lenguaje y en la que la influencia del enciclopedismo y del lirismo (otra dicotomía) darían un tratamiento singular en el contexto de la literatura mexicana. Desde su primera obra, José Trigo, Del Paso se hizo de un lugar destacado en el contexto literario de México. En ésta dio muestra de un lenguaje amplio, con giros lingüísticos que retrataban el imaginario rural mediante la polifonía; asimismo, exhibió una fuerte experimentación técnica, como sería el relato circular y la distribución de los capítulos que forman una representación minuciosa de la pirámide de Nonoalco-Tlatelolco. Como han demostrado algunos críticos, entre ellos Alejandro Toledo,7 la primera obra de Fernando del Paso atrajo la atención al grado de que figuró para recibir el Premio Nobel de Literatura, sin llegar a recibirlo. Posteriormente interesó a sus colegas en tal medida que le otorgaron el Premio Xavier Villaurrutia.

El prestigio de José Trigo le abrió la posibilidad de incorporarse al Programa de Escritura Creativa (Iowa Writers’ Workshop) de la Universidad de Iowa. En este programa, el joven expublicista pudo dedicarse de lleno a la escritura y a la actualización en las diferentes corrientes literarias.

Once años después de su primera novela, Del Paso publicó Palinuro de México (1977).8 En ésta se percibe la intención de mantener la polifonía de su obra anterior, pero la respalda (¿o la envuelve?) con un conocimiento erudito del mundo de la medicina y el de la publicidad. Si José Trigo coloca la mirada en dos conflictos políticos de mediados del siglo XX —la lucha ferrocarrilera y la Cristiada desde Colima—, Palinuro de México retrata un país que busca salir del cascarón posrevolucionario e insertarse en la modernidad socio-política-cultural de la década de los sesenta. El México que respondía al plan iniciado por el presidente Miguel Alemán —continuado por Adolfo Ruiz Cortines y Adolfo López Mateos—, cuyas repercusiones ciudadanas abrieron una fisura en el régimen, se enfrentó al autoritarismo del presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien tenía dos proclividades perversas: las religiosas y las represivas. Ese ambiente social, que podríamos interpretar como parte del espíritu de la época, también está presente en Palinuro de México. Así, vemos ya un giro de 180 grados en la novelística de Fernando del Paso, donde no sólo están presentes James Joyce y el Cyril Connolly de La tumba sin sosiego, sino además autores como Thomas Wolfe o John Barth.

Para ese entonces, la concepción de la novela según el autor de José Trigo se ha revolucionado. Ya no sólo busca materializar una novela rural, comprometida y polifónica, que capte las voces y las geografías, sino que ahora pretende que en ella convivan numerosos géneros literarios. Del Paso imagina Palinuro de México como un universo en el que estén contenidos muchos mundos, diversas perspectivas y diferentes formas de expresarlo. Pienso puntualmente en la forma en que arranca la novela con las aventuras del tío Esteban, las cuales nos remiten a una novela de aventuras, a la guisa de aquellas de Jack London o de Robert Louis Stevenson, para después pasar a la descripción minuciosa del origen de los trasplantes de órganos, trepanaciones y operaciones en la historia de la medicina, así como a la enumeración de los eslóganes publicitarios en el mundo moderno donde la sociedad de masas y el consumismo eran el motor de la economía. Y termina con la muerte del propio protagonista en una obra de teatro, “Palinuro en la escalera”, que retoma el género de la commedia dell’arte con sus personajes arquetípicos.9

Fernando del Paso.Foto: Especial

ANTE EL BOOM LATINOAMERICANO

Al tiempo que Fernando del Paso incorpora estas lecturas, en los autores latinoamericanos, sus coetáneos, estaba surgiendo la búsqueda en pos de la llamada novela total o gran novela épica. Con el afán de retratar las diferentes circunstancias a partir de un fenómeno fundacional, social, político o cultural, los autores del llamado boom intentaron escribir la obra que captara todos los niveles sociales. Síntesis de la crónica de Indias, de la novela romántica latinoamericana y de la novelística inglesa y francesa del siglo XIX, Carlos Fuentes (1928-2012), Gabriel García Márquez (1928-2014) y Mario Vargas Llosa (1936) buscaron escribir esta novela. Al modo de Bernardino de Sahagún y Bernal Díaz del Castillo, junto con Honoré de Balzac y su Comedia humana, Carlos Fuentes intentó un saga, llamada La edad del tiempo, que retratara el encuentro de las dos culturas, la mesoamericana y la hispánica (Terra nostra y Cristóbal Nonato), hasta llegar al México posrevolucionario (La región más transparente y La muerte de Artemio Cruz).

Gabriel García Márquez, desde su primer relato hasta sus obras de mayor envergadura, aspiró —tal como lo había hecho William Faulkner con su Yok-napatawpha— a fundar una ciudad, en su caso Macondo, para retratar la imaginería de los pueblos bananeros fundados en el siglo anterior.10 Si bien Faulkner no escribió una novela donde viéramos cómo se funda y se arrasa dicha ciudad, sí extendió (ramificó) el mundo de Yoknapatawpha en varias de sus novelas, en lo cual podemos advertir un impulso de esa ambición totalizadora que influyó a los narradores del boom.11 No es fortuito que el más joven del grupo, Mario Vargas Llosa, continuara con esa tentativa de recrear, en La casa verde (1966) y, de manera particular, en Conversación en la Catedral (1969), una novela donde todos los estratos sociales aparezcan representados por medio de diferentes recursos literarios como los vasos comunicantes, el intercambio de espacios temporales y locales, entre otros. En gran medida, esta generación buscó emular, proseguir, extender el proyecto que varios novelistas de finales del siglo XIX y de la primera mitad del XX buscaban: crear una novela totalizante, a la manera de Mann, Broch, Joyce o Proust. Señala Lukács, respecto a esta ambición literaria, que

... la novela es la epopeya de una época para la cual no está ya sensiblemente dada la totalidad extensiva de la vida, una época para la cual la inmanencia del sentido a la vida se ha hecho problema, pero que, sin embargo, conserva el espíritu que busca totalidad, el temple de la totalidad.12

Por su parte, Fernando del Paso no se abstuvo de esta ambición totalizadora; por el contrario, podemos ver que iba a la par de sus coetáneos: José Trigo y La casa verde son contemporáneas, y tienen numerosas coincidencias. El hecho de que Del Paso no se relacionara directamente con el grupo del boom es resultado de esa visión simplificadora de no entender, o entender mal, por gran parte de la prensa y de quienes preferían limitarse a concebir el fenómeno literario como la obra de un grupo de iluminados, en vez de considerarlo como un archipiélago de escritores talentosos que realizaban su trabajo a la manera de un rizoma —como lo definieron Gilles Deleuze y Félix Guattari.

En noticias del imperio intentó consumar una novela total, y se sirvió de un recurso moderno y a la vez clásico: la conjugación de tantos géneros literarios como resultara posible.

LA CONSUMACIÓN DE LA NOVELA TOTAL

Aproximadamente, Fernando del Paso trabajó sus primeras tres novelas en periodos de ocho a diez años. Dos de ellas rebasan las quinientas páginas, aunque si bien José Trigo es menos extensa, no es inferior en propuesta y ambición literaria. Al inicio señalé que, al tiempo que Del Paso escribía sus novelas, alcanzó a ver un desarrollo y, si se me apura, una evolución en su ser de novelista.

Tengo la certeza de que en Noticias del Imperio culmina la suma de los proyectos anteriores y además logra conjugar los aspectos de la historia con los de la construcción literaria. El hecho de que haya sido publicada en 1987 parece alejarla de los años en que aparecieron las novelas mayores del boom. Ya estaba lejos la década de los sesenta, cuando se publicaron algunos libros que trascendieron. Sin embargo, a mi modo de ver esta novela se hermanaría cronológicamente con dos obras mayores, La guerra del fin del mundo (1981), de Vargas Llosa, y El amor en los tiempos del cólera (1985), de García Márquez. De manera clara, las tres novelas muestran que aquella generación nacida entre finales de los años veinte y mediados de los treinta produjo obras de orden superior.

No obstante, es evidente el contraste al ver que Noticias del Imperio es una novela difícil de interpretar, clasificar o catalogar. En ella, la trama apenas se pronuncia, no radica en un misterio, no hay un personaje enigmático como el nuevo apóstol del sertón, el consejero Antonio Conselheiro, tampoco estriba en el misterio de que los jóvenes amantes Fermina Daza y Florentino Ariza puedan realizar su amor, tras la muerte del doctor Urbino.

En la obra de Del Paso hay demasiadas circunstancias en juego para que la trama se pueda resolver en una frase, unas líneas o un conjunto de párrafos. Los planos resultan ser casi innumerables:

Carlota de Habsburgo perora, rememora, dialoga, narra, delira, sueña, imagina, maldice y desea en el castillo de Bouchout. El relato de la situación preliminar de la Ocupación, los pormenores investigados y traídos a cuento con base en el historiador José Fuentes Mares, la búsqueda de un príncipe para México, por parte de conservadores como Gutiérrez de Estrada, Márquez o Almonte, la situación de Austria y los hermanos Habsburgo, Luis Napoleón Le Petit y el Segundo Imperio Bonapartista, el exilio de Marx y de Hugo de Francia, la opulencia de la corte, Juárez y su gobierno itinerante, la Batalla de Puebla, Bazaine y “el mejor ejército del mundo”, Concepción y José Cedano en la Quinta Borda, los uniformes y el boato, el Castillo de Chapultepec, los hombres de letras al servicio de la República... La trama de esta historia es demasiado vasta para ser narrada de una sola forma, demasiado amplia e intricada para ser narrada desde una sola voz, y por ello la multiplicidad de géneros sería la única manera de poder frisar la totalidad de la obra. Del Paso intentó consumar una novela total, y se sirvió de un recurso moderno y a la vez clásico: la conjugación de tantos géneros literarios como resultara posible. Paradójicamente, ya Lukács había vislumbrado la forma en que los registros debían entreverarse para aspirar a contener en una obra literaria la totalidad deseada:

Ahora los géneros se entrecruzan en intrincación insoluble, como signos del auténtico y del inauténtico buscar un fin que ya no está dado clara ni inequívocamente.

EN CONSECUENCIA, ver en Noticias del Imperio un libro que contiene muchos libros —una diversidad en la unidad—, nos permite atisbar que la inclusión y combinación de diferentes géneros literarios fue lo que le permitió a Fernando del Paso aproximarse a la novela total que tanto ambicionaron los novelistas de su tiempo.

Notas

1 György Lukács, Teoría de la novela, introducción de José Francisco Yvars, traducción de Manuel Sacristán, Debolsillo, México,

2018, p. 113.

2 Idem, p. 84.

3 Óscar Javier González Molina, “‘¿Pero qué es la vida sin poesía?’ La imaginación desbordante en Noticias del Imperio de Fernando del Paso”, en Carmen Álvarez Lobato (coord.). Tren de palabras. La escritura de Fernando del Paso, Estado de México, El Pirul, Varia Literaria, M. A. Porrúa-Universidad Autónoma del Estado de México-Secretaría de Investigación y Estudios Avanzados, 2017, pp. 76-77.

4 En la muy sonada controversia con Octavio Paz en 1991, Fernando del Paso comentó lo siguiente: “Yo, que de niño me nutrí con Jules Verne, Alexandre Dumas, Walter Scott, y que después alimenté mi educación sentimental con Flaubert, Marcel Proust, André Gide y William Faulkner, de ninguna manera me siento gente de la periferia, ni habitante de los arrabales de la historia, ni comensal no invitado”. Como tal, la controversia es irrelevante para este trabajo; solamente la traigo a cuentas porque en esta cita Del Paso reconoce que Dumas y Scott, emblemas de la novela burguesa romántica, fueron fundamentales en su formación literaria. Véase Miguel de la Vega, “Neruda, Del Paso et al., la polémica de Paz”, en Proceso. Semanario de información y análisis. “las (sic.) guerras de Octavio Paz”, num. 1121, 26 de abril, 1998, pp. 58-59.

5 Eric Hobsbawn, Historia del siglo XX. 1914-1991, traducción Juan Fací, Jordi Ainaud y Carme Castells, Crítica, Barcelona, 2003.

6 Adam Thirlwell, La novela múltiple, traducción de Aleix Montoto, Anagrama, Barcelona, 2014, pp. 34-35.

7 Alejandro Toledo, “Prólogo”, en Alejandro Toledo et al. (selección y prólogo), El imperio de las voces. Fernando del Paso ante la crítica, México, Difusión Cultural UNAM-ERA, 1997.

8 Fernando del Paso, Palinuro de México, Punto de Lectura, México, 2007.

9 Juan Villoro, “El Espejo que no muere. El cajón del teatro en Palinuro de México”, en Carmen Villoro (coord.), Palinuro de México a 50 años del 68, , U. de G., Guadalajara, Jalisco, 2019.

10 Toni Montesinos, La pasión incontenible.

Éxito y rabia en la narrativa norteamericana, Pretextos, Valencia, 2013.

11 Michael Millgate, William Faulkner, traducción de Mirko Lauer y Julio Ortega, Barral Editores, Barcelona, 1972.

12 Lukács, op. cit., p. 84.