Diccionario Sciascia

Piedra negra en pozo negro

En este número de El Cultural celebramos a dos escritores cuyo siglo de natalicio ocurre en el mes de enero,
además de que su obra permanece en librerías, con el interés del público y la crítica. De entrada,
indagamos en las referencias, preguntas y respuestas que plantea el siciliano Leonardo Sciascia (1921-1989)
para desentrañar un mundo gobernado por las complicidades del poder y la mafia, la iglesia,
el terrorismo, el fascismo, la falsificación. Eso y más en el siguiente recorrido
por temas clave de su literatura y pensamiento, así como el análisis de una etapa de la revuelta estudiantil italiana.

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Leonardo Sciascia (1921-1989).Fuente: pangea.news
Por:

SELECCIÓN

HÉCTOR ORESTES AGUILAR Y ANTONIO SABORIT

ANTIMAFIA. “Moraleja que podemos extraer, por así decirlo, de la (bien documentada) fábula que nos cuenta Christopher Duggan en La mafia durante il fascismo (1986). Y para tenerla en cuenta: la antimafia como instrumento de poder, lo que muy bien se puede dar hasta en un sistema democrático —con ayuda de la retórica y en ausencia del espíritu crítico”. (“Los profesionales de la antimafia”).

BORGES. “De uno de sus relatos más célebres, ‘Funes el memorioso’, Borges dice que es ‘una larga metáfora del insomnio’. Pero si tuviéramos que escribir una historia sobre el insomnio, ¿no sería una larga metáfora de la memoria? (Una metáfora que se convierte en relato es larga: dejemos a la memoria que se convierta en el emblema del insomnio o al insomnio que se convierta en el emblema de la memoria)”. (El teatro de la memoria).

BRANCATI. Al releer el Diario romano de este otro siciliano, Vitaliano Brancati, Sciascia apunta: “Siempre he querido a este escritor y le debo mucho”. Era profesor del Istituto Magistrale IX Maggio, donde estudiaba Sciascia, uno de los pocos ahí mismo que conocían a Brancati como escritor, y al que leía en Omnibus, la revista en la cual publicaban Barilli, Savinio, Vittorini, Buzzati, Moravia y De Chirico. (Negro sobre negro).

BRIGADAS ROJAS. “Hijos, nietos o bisnietos del comunismo estalinista”. (El caso Moro).

CROWLEY

A Su Excelencia Benito Mussolini

Jefe de Gobierno

Roma, 15 de julio de 1924

Con referencia a la nota de Su Excelencia, en la que se ordenan investigaciones contra el ciudadano inglés E. A. Crowley, actualmente residente en Cefalù (Palermo), transcribo los puntos esenciales del informe ahora recibido del P. S. de esa localidad:

El llamado Edward Alexander Crowley, nacido en Leamington el 12 de octubre de 1875, vive en una villa, a unos tres kilómetros de la ciudad, desde abril de 1920. Paga habitualmente el alquiler a los propietarios, que sólo se quejan de cierta manía de Crowley por pintar las paredes al fresco y con figuraciones, aparentemente, impropias a la decencia; pero los propietarios nunca han tenido la oportunidad de ver la villa, ya que se la alquilaron a los Crowley, y sólo por los rumores que corren por el pueblo saben de la manía del inglés. Rumores alimentados por el hecho de que cinco mujeres relativamente jóvenes y de buen porte cohabitan con Crowley (además de tres hijos, uno de los cuales es negro o mulato), sobre los cuales se desata la fantasía de un pueblo como éste, de tal manera que es difícil distinguir, en todo lo que se dice, lo verdadero de lo falso [...] Esperando cualquier otra orden, con saludos fascistas,

El jefe de policía,

General E. De Bono

(El mar color de vino).

El escepticismo es saludable. Es el mejor antídoto contra el fanatismo. Impide que se asuman ideas, creencias
y esperanzas con esa certidumbre que acaba por matar la libertad de los demás y la nuestra

DESOCUPADO LECTOR. “Ha llegado a escasear. Desde un punto de vista que abarca a la generalidad de los lectores, podemos decir que pocos son hoy los capaces de leer con gozo; se lee por imposición de las ideologías y de la moda, por cumplir con una obligación, para poder hablar del libro de que se habla o para poder decir simplemente lo he leído”. (Horas de España).

ESCEPTICISMO. “El escepticismo es saludable. Es el mejor antídoto contra el fanatismo. Impide que se asuman ideas, creencias y esperanzas con esa certidumbre que acaba por matar la libertad de los demás y la nuestra”. (Sicilia como metáfora).

FASCISMO. “Todos los miembros del jurado llevaban la insignia del partido fascista en el ojal de sus chaquetas; pero si a cada uno de ellos se le hubiera preguntado confidencialmente si se sentía fascista, con alguna vacilación habría respondido que sí; y si la pregunta se hubiera formulado de manera aún más confidencial, dentro de un pequeño círculo y agregando un ‘realmente’, uno —parece poder decir— habría respondido claramente que no, mientras que los demás habrían evitado el sí: y no con prudencia, sino con sinceridad [...] Pero mientras el catolicismo estaba allí entonces, firme y macizo como una carcasa de metal, por lo que podían reconocerse siempre como católicos de la misma manera, el fascismo no lo estaba: los movía, los agitaba, los cambiaba y los cambiaba en su sentimiento —cada vez menos— fascista. Esto sucedió en toda Italia y para la mayoría de los italianos. El consentimiento al régimen fascista, que durante al menos diez años había sido pleno, compacto, comenzaba a resquebrajarse y a ceder”. (Puertas abiertas).

FAKE NEWS. Ballon d’essai, las nombró Sciascia, ensayo general, “obvio sistema para lograr que se descarguen sobre una noticia falsa”, que a continuación se suele declarar falsa, para lograr así que la noticia verdadera, “que estallaría en un lapso más o menos calculado, quedase como reducida, como desvitalizada”. (El caso Moro).

GRAMSCI. “Los libros de Gramsci, [Cándido] los había leído con gran interés; y también con la emoción que le llegaba al imaginarse a ese pequeño, frágil y enfermo que devoraba libros y anotaba reflexiones: y así había llegado la cárcel y el fascismo que allí lo tenía. Realmente parecía verlo, ver la celda, la mesa, el cuaderno, la mano que escribía; y sentir el leve trazo de la punta sobre el papel. A menudo había hablado de Gramsci y de lo que acababa de leer sobre Gramsci con don Antonio; pero don Antonio no le tenía mucho cariño a Gramsci, veía en las páginas de los Cuadernos un error, una grieta, serpenteando. ‘Católicos italianos: ¿y dónde los había visto Gramsci?’”. (Cándido o un sueño siciliano).

HAMMETT. “No es un gran escritor, hoy: tiene su lugar, notable, en la literatura policiaca, en el tránsito de la novela policiaca ‘intelectual’ a la novela policiaca ‘de acción’, con aquel Sam Spade que es el prototipo de los investigadores privados que se baten a puñetazos y un poco sádico”. (El método de Maigret).

HOFMANNSTHAL. “Hugo von Hofmannsthal expresó el malestar y el miedo de su época en una carta, cuyo autor ficticio se dirige a Francis Bacon [...] Lord Chandos renuncia al lenguaje, a las palabras, incapaz de expresar conceptos reflexivos, con la misma consciencia aterrorizada de sus consecuencias con las que Dürrenmatt luego hará decir a sus físicos: ‘Una vez que se ha pensado una cosa, no puede desecharse’. Letras, sílabas, como números y dígitos, legibles y modulables a voluntad, que sin embargo el joven científico italiano, no muy diferente de Lord Chandos, no quiso saber, hacer legibles, pero quiso extinguir en la gran metáfora de la aniquilación del mar”. (La desaparición de Majorana).

Leonardo Sciascia

IDIOTIZACIÓN. “Tenemos un neologismo: idiotización. Primero el hecho, después la palabra que indica el hecho. Con mucho retraso”. (Negro sobre negro).

LECTURA. “La casualidad y el capricho (y, si se desea, el desorden) presiden mis lecturas”. (El método de Maigret).

MEMORIA. “Como todo en nosotros, la memoria también es muchas veces un engaño”. (Sicilia como metáfora).

MEMORIA E INQUISICIÓN. “En estos tiempos nuestros, vemos configurarse una dualidad, un conflicto entre memoria e inquisición: hoy la inquisición —la Inquisición, la inquisición— destruye la memoria, ya sea bajo la forma de la Inquisición propiamente dicha, o bajo la de un presente totalizador y totalitario que se nos hace —valga la redundancia— presente con tal despliegue y tan inagotable concatenación de bienes (de males) de uso y de consumo, y genera tal abundancia e inagotable concatenación de insatisfacciones, que no deja sitio a la memoria o procura socavarla allí donde sobrevive”. (El teatro de la memoria).

MONTAIGNE. Muchas veces citó este apunte: “Después de todo, supone estimar en muy alto precio las propias conjeturas querer que, por ellas, se queme vivo a un hombre”. Pero hay un llamado a Montaigne en “La sentencia memorable”, el cual remite al tomo III de sus Ensayos, “Sobre los cojos”. La verdad es que ni Montaigne ni Sciascia hablan mucho de cojos, y si se les menciona es por una creencia erótica y un hecho perteneciente al final del siglo XVI: el regreso de Martin Guerre, como lo llamó la historiadora Natalie Zemon Davis.

La creencia erótica fue muy popular entonces, aun en Italia: “No conoce a Venus en su perfecta dulzura quien no se acostó con una coja”. Y entre glosar esta parte del ensayo de Montaigne —quien cuenta haber visto de niño la ejecución de la persona que suplantó a Martin Guerre y probado suerte, ya mayor, con una coja— y añadir lo que de la referida creencia quedó en el folclore de Sicilia, Sciascia apunta: “Y a propósito de lo anterior, como pura extravagancia, valdría la pena —entre las muchas cosas insulsas que se escriben en materia de sexo— tomar algo que puede resultar delicioso y quizá de alguna utilidad: sacar de los Ensayos una especie de biografía erótica de Montaigne”. Un apunte que (tristemente) en eso quedó. (“La sentencia memorable”).

NOVELA HISTÓRICA. Sólo lo es, advierte categórico Sciascia, si “llegan al peine” los nudos del “acontecimiento dramático y doloroso” que recrean sus páginas. (Crucigrama).

ORTEGA Y GASSET. “En las Obras de Ortega aprendí el poco español que sé (y lo sé como un sordomudo: sólo para leerlo). Pero lo que más cuenta es que de Ortega aprendí a leer el mundo contemporáneo, el modo de remontarse de los hechos, aun los más pesados y oscuros, a los ‘temas’: es decir, de aclararlos, explicarlos, sistematizarlos en causalidad y consecuencialidad”. (Horas de España).

PELIGRO. “Un proverbio siciliano dice: Cu scanza ura scanza priculu. Literalmente: Quien evita la hora, evita el peligro; lo cual significa que quien no es puntual, quien llega con retraso a una cita, a un viaje, a menudo se libra de una emboscada o de un desastre. A ello se debe la impuntualidad de los sicilia-nos, sus retrasos; y tal vez se evitan algún peligro, pero dando pie a muchos otros”. (Alfabeto pirandeliano).

PENSAMIENTO. El menaje de la mente. A partir de una frase del músico y narrador Alberto Savinio: las mentes menos (o más) amuebladas de pensamien-tos. (El caso Moro).

PESIMISMO. “¿Qué culpa tiene el espejo, decía Gógol, de que tengas la nariz torcida? ¿Cómo se puede acusar a alguien de pesimismo si la realidad es pésima?”. (Sicilia como metáfora).

PIRANDELLO. “Su aversión al ‘sistema’, a la democracia, tenía motivos exclusivamente psicológicos y emocionales:

Su padre garibaldino; su tío Rocco, abrumado por el escándalo de la Banca Romana; los recuerdos de la lucha y el exilio en la casa de Ricci Gramitto; el desprecio por las formas de caciquismo que el ‘sistema’ suscitó en Sicilia; y una especie de impotencia, que la vida de un pueblo como Agrigento le había condicionado, para ver más allá de los hombres, de los individuos, las grandes ideas de la historia (aún hoy, en Agrigento, es difícil ver una reverberación de las grandes ideas —socialismo, catolicismo, liberalismo— en los individuos que nominalmente las representan)”. (Pirandello y Sicilia).

De Ortega Y Gasset aprendí a leer el mundo contemporáneo, el modo de remontarse de los hechos, aun los más oscuros... aclararlos, explicarlos

PUZO. “Nunca terminé El padrino porque se me hizo muy aburrida”. (The New York Times).

RAMPERTI. Nombre de pila, Marco. Autor de un libro sobre la Milán Vieja. En sus veintes se proclamó a sí mismo como futurista, “con ademanes de —scapigliato— trasnochado, de poeta maldito”. Sciascia sugiere releer La corona de cristal, Sor Evelina de las bellas manos y Nuevo alfabeto de las estrellas, en el que concentró su atención sobre las estrellas del cine y a cada una de las cuales dedicó “efusiones que están entre lo lírico y lo ingenioso, algo parecido a las greguerías de Ramón Gómez de la Serna”. Escribió los versos de Scarliga, en dialecto, desde luego, con los que en abril de 1913 debutó Rosetta de Wolter, asesinada a golpes cuatro meses después, y eje de una de las siete crónicas que integran el volumen titulado Mata Hari en Palermo, que en italiano se publicó sencillamente como Cronachette. (Mata Hari en Palermo).

RESIGNACIÓN. “Por lo común, las agitaciones sociales se verifican no en los periodos de cruda depresión, porque la miseria extrema siempre se acompaña de resignación, sino en los periodos de un relativo bienestar y en general de mejoramiento”. (Crucigrama).

SANTO OFICIO 1. “Actuó generalmente contra cinco clases de personas: los herejes y sospechosos de herejía, sus defensores, los magos y hechiceros, los blasfemos, los opositores del Santo Oficio y sus oficiales; y extraordinariamente (pero con trágica frecuencia) contra los judíos, musulmanes y los infieles de otras sectas. En cuanto a los bígamos, perseguidos de una forma parcial, se cree que entraban en la categoría de los blasfemos: y fueron juzgados con indiferencia por el Santo Oficio o por el tribunal vicarial”. (Muerte del inquisidor).

SANTO OFICIO 2. “En los tiempos de Franco era casi imposible encontrar en las librerías, aun en las de viejo, obras relativas al Santo Oficio. Y es de suponer que en las escuelas, incluida la universidad, se hablaba de ello lo menos posible. Habría sido, evidentemente, mentar la soga en casa del ahorcado (y del verdugo)”. (Horas de España).

SEGURIDAD PÚBLICA. “Por más que se presuma, se basa más en la escasa y esporádica tendencia a delinquir de los hombres que en el empeño, eficacia y solvencia de la policía”. (La desaparición de Majorana).

SENTIDO COMÚN. “El sentido común no tiene hoy mucho lugar entre nosotros, frente a la difusión —en todas sus formas— de la intolerancia”. (Sucesos de historia literaria y civil).

SONTAG. “Turín, otoño de 1979: Como tú me deseas, de Pirandello, dirigida por Susan Sontag. Hace tres meses, en un restaurante romano, hablé largamente con Susan Sontag de esta comedia de Pirandello, que había releído, y de cómo la había redescubierto la noche anterior: pero en ningún momento me llegó el recuerdo de cómo nació la comedia, del hecho, de la noticia, del asunto por el cual evidentemente había despertado la imaginación de Pirandello. En Turín, en cambio, mientras escucho los versos de la Desconocida en la voz de Adriana Asti, viene el recuerdo desdoblando el caso —y las imágenes— que aquí mismo tuvieron su primera celebración judicial, su primer teatro”. (El teatro de la memoria).

VOZ PÚBLICA. “¿Pero qué es la voz pública? Una voz en el aire, una voz en el aire: y trae calumnias, difamaciones, viles venganzas... Y luego: ¿qué es la mafia?... La mafia también es una voz: todo el mundo dice que existe, nadie sabe dónde está... Voz, voz que vaga: y retumban cabezas débiles, déjame decirte”. (El día de la lechuza).

XAXA. Patronímico típicamente árabe, dice Sciascia. Michele Amari le contó que el apellido árabe quiere decir chachia o velo de la cabeza. “Dos cabezas en una misma sciascia”, dice un antiguo refrán libio para referir una estrecha amistad. (Sicilia como metáfora).

ZAFER. “Todavía no has visto bien la capilla, que por entonces era la capilla de la ermita... Verás, se ha salvado: la última remodelación se remonta al siglo XVII... ¡La ermita de Zafer! Toda una historia inventada en la mesa, en la segunda mitad del siglo pasado, por un erudito local... Existía la tradición, la leyenda, de un ermitaño de rostro moreno y barba blanca, y el farmacéutico local aquí en el valle le dio un nombre, Zafer... Creo que, en la mente del farmacéutico, las cosas se combinaron así: estaba el nombre del distrito, Zaffù; y acababa de publicarse la traducción, de Michele Amari, de Solwan el Mota ’ de Ibn Zafer.

Quién sabe, el texto le habrá parecido cristiano: sucede que al aislar algunos pasajes se ve, en un texto que no es cristiano, que el cristianismo resplandece...

Zaffù, Zafer: Zafer, tanto más hermoso; zafiro, azafrán...”. (Todo modo). 

Leonardo Sciascia

Bibliohemerografía

(Los años entre corchetes corresponden a la primera edición de cada título. Agradecemos el apoyo de la Librería Morgana para la realización de este palimpsesto).

Alfabeto pirandeliano, traducción de Guillermo Fernández, El Milagro, México, 1997 [1989].

El Archivo de Egipto, traducción de Ana Goldar, Bruguera Editorial, Barcelona, 1977 [1963].

Cándido o un sueño siciliano, traducción de Ana Goldar, Bruguera Editorial, Barcelona, 1979 [1977].

El caso Moro, traducción de Attio Pentimalli, Argos Vergara, Barcelona, 1979 [1978].

El día de la lechuza, traducción de Domingo Pruna, Tusquets, Barcelona, 2007 [1961].

Horas de España, traducción de Carlos Manzano, Tusquets, Barcelona, 1990 [1988].

El mar color de vino, traducción de Juan Manuel Salmerón, Tusquets, Barcelona, 2010 [1973].

Mata Hari en Palermo, traducción de Raúl Ruiz, Montesinos, Barcelona, 1986 [1985].

Il metodo di Maigret, Adelphi, Milán, 2018.

Muerte del inquisidor, traducción de Rossend Arqués, Tusquets, Barcelona, 2011 [1964].

Los navajeros / La desaparición de Majorana, traducción de Javier Villalba, Noguer, Barcelona, 1978 [1975].

Negro sobre negro, traducción de Joquín Jordá, Bruguera, Barcelona, 1984 [1979].

Las parroquias de Regalpetra, traducción de Rossend Arqués, Bruguera Editorial, Barcelona, 1982 [1967].

Pirandello e la Sicilia, Salvatore Sciascia Editore, Caltanissetta-Roma, 1961.

“Los profesionales de la antimafia”, Corriere della Sera, 10 de enero, 1987.

Puertas abiertas, traducción de Roberto Pochtar, Tusquets, Barcelona, 1988 [1987].

“La sentencia memorable”, La Cultura en México, suplemento de Siempre!, traducción de Vittoria Martinetto, 26 de julio, 1983 [1982].

Sicilia como metáfora, traducción de Isabel Vericat, FCE, México, 1991 [1979].

Sucesos de historia literaria y civil, traducción de Esther Benítez, Alianza, Madrid, 1991 [1989].

El teatro de la memoria, traducción de Juan Manuel Salmerón Arjona, Tusquets, Barcelona, 2009 [1981].

The New York Times, entrevista de Herbert Mitgang, septiembre 16, 1973.

Todo modo, traducción de Joaquín Jordá, Tusquets, Barcelona, 1989 [1974].

Una historia sencilla, traducción de Carlos Manzano, Tusquets, Barcelona, 1990 [1989].