Por Rocío Macías >
Reconocida por sus papeles en películas de acción y consagrada dentro de las comedias románticas, Sandra Bullock ha pasado inadvertida en sus roles dramáticos en cintas como Divine secrets of the ya-ya sisterhood, junto a Ellen Burstyn y James Garner; o en Hope floats, en la cual compartió créditos con Gena Rowlands y Harry Connick Jr.
Pero el tiempo le da la razón ahora y ha ganado el Oscar a Mejor Actriz por su papel en The Blind Side (Un sueño posible), en la que interpreta a mujer que hace el bien sin pedir nada a cambio.
Es una historia basada en un hecho real. Narra la vida de Michael (Quinton Aaron), un joven de 17 años que vive en la calle y que a su corta edad ya ha pasado por experiencias amargas. Una recomendación de un amigo de su padre para que Michael asista al colegio le dará un vuelco importante a su vida.
En el instituto tratará de hacer amigos, pero su gran volumen y estatura, además del color de su piel, provocarán que los aburguesados alumnos lo rechacen, a excepción del pequeño Sean (Jae Head), quien de inmediato literalmente lo “adopta”. Ante ese cariño desinteresado, en Michael se despertará su instinto protector. Una noche, después de la Fiesta de Acción de Gracias de la escuela camino a casa, Sean y su familia encontrarán a Michael caminando a la orilla de la carretera en medio del frío. Es entonces que Leigh Anne (Sandra Bullock), la mamá de Sean, lo invita a pasar la noche en casa. Cuando Anne descubre la historia de Michael decide ayudarlo, pero al intentar cambiarle la vida al joven sabrá que él es quien estará cambiando la de ella y la de su familia.
El título de la cinta hace referencia a ese momento del futbol americano en el que el quarter back tiene un lado ciego que su defensa tiene que proteger. Michael aprenderá la lección de que para estar a salvo tiene que proteger a su familia, que en el momento del juego no es otra más que su equipo. Es la historia de cómo un joven puede lograr su sueño y de cómo una mujer creyó en él ciegamente. La película, sin ser un melodrama sensibilero, es una cinta que toca el corazón, sobre todo con las imágenes finales del verdadero Michael y su ingreso en el 2009 a las filas del equipo profesional de futbol americano de los Estados Unidos, los Cuervos de Baltimore.

